- Transgénicos: soberbia suicida. La soja
transgénica
- Roundup Ready, por Claudio Tygier
-

-
- Palabras previas
- Las páginas que siguen han sido escritas con
el fin de presentar de manera clara y concisa diversos aspectos de un
problema, cuyas implicancias no hay que subestimar. De entre todo el
abundante, heterogéneo y disperso material informativo al tuvimos acceso,
que además de las referencias finales, incluye emisiones de onda corta de
radios internacionales, entrevistas con estudiosos y aprendizaje in situ con
campesinos, en su mayoría mujeres, hemos incorporado en esta publicación,
sólo aquél cuyo contenido permite visualizar cuál sería el escenario en
Bolivia, en caso de sembrarse aquí plantas genéticamente modificadas. Para
tal hipótesis, hemos puesto el énfasis fundamentalmente en dos aspectos:
salud humana y diversidad biológica. Todos los datos que aparecen en esta
publicación corresponden a las fuentes citadas al final. Hemos omitido las
referencias bibliográficas puntuales por razones de espacio. Quienes
consideren necesario preguntar o criticar, están invitados a hacerlo y
gustosamente se le responderá.
- El rol protagónico en este guión está
asignado, por motivos obvios, a la soya transgénica cuya patente es
propiedad de la corporación transnacional Monsanto. Otros casos, como ser
el maíz, no revisten igual importancia por cuanto su producción se destina
en su totalidad al consumo interno, a través de diversos usos
tradicionales, para los que el cultivo genéticamente manipulado no es
utilizable. Dado el hecho de tratarse de la implementación de un paquete de
tecnologías y no de la simple siembra de una semilla, dedicamos
considerable espacio al herbicida Roundup (glifosato) co-protagonista de
esta trama y a los efectos y consecuencias de su aplicación.
- Asimismo, con el fin de llenar el aparente
vacío normativo observable en esta materia, hemos incluido un breve
análisis legal, aportando conclusiones justificables dentro del marco
estricto de la legislación vigente.
- Consideramos también la necesidad de
interpretar el fenómeno de la ingeniería genética agrícola desde
perspectivas epistemológicas y biológico-evolutivas. A ello también
consagramos algún empeño. Creemos haber cumplido este propósito de manera
satisfactoria.
- Dada la abstracta aridez del tema, hemos
intentado amenizar la exposición a través de algunas ejemplificaciones de
tipo alegórico-deportivo, y mediante títulos que condensan el sentido de
los textos que encabezan. Este dispositivo de titulación de textos,
facilita la lectura, permitiendo una lectura ordenada a medida de cada
lectora o lector. Es posible leer este trabajo en una pluralidad de
secuencias u órdenes, aliviando así el tedio y cierta monotonía
argumental. Sin embargo, existen ciertas limitaciones y en algunas ocasiones
será necesario leer dos, o eventualmente tres bloques para una información
adecuada. Esperamos que este trabajo brinde una modesta contribución para
las discusiones relativas al Area de Libre Comercio de las Américas, uno de
cuyos objetivos clave, es la eliminación de todos las restricciones a la
introducción de semillas genéticamente manipuladas, que se hallan,
además, subsidiadas en un 70-80% de su costo de producción. Dicha
contribución, consiste a nuestro juicio, en que aquellos que sostienen las
bondades de la transgénesis, que lo prueben en debate público, venciendo
la lógica argumental que se les opone; tienen ellos ahora la palabra.
Finalmente, hicimos referencia a un caso concreto de 'biotecnología limpia'
implementado en el país. Creemos que lo realizado en Bolivia en este
terreno, permite afirmar que aquí están dadas las condiciones para ofrecer
alternativas inconmensurablemente superiores a las 'bondades' prometidas por
la ingeniería genética.
-
- Primeros peligros
- Hay un buen número de razones convincentes
que justifican evitar los alimentos que contengan ingredientes derivados de
organismos genéticamente modificados y tratados con herbicidas, como la
soya, el maíz, la colza y las papas. En particular, los niños deben ser
aleccionados para evitar estos alimentos. Los científicos asistentes al
Grupo Abierto de Trabajo sobre Bioseguridad de la Convención de Naciones
Unidas sobre Diversidad Biológica realizado entre el 13 al 17 de octubre de
1998 solicitaron a 'todos los gobiernos a emplear todas las medidas que
estén a su disposición para excluir de sus mercados los frijoles de soya
genéticamente manipulados Roundup-Ready de Monsanto resistentes a
herbicida, porque dañan la salud pública'.
- Un experimento reciente llevado a cabo en el
Reino Unido por un experto independiente, el Dr. Alpad Pusztai, ha mostrado
que los alimentos genéticamente manipulados pueden, cuando se alimenta en
cantidad suficiente con ellos a los animales, causar en forma muy gradual
daños en sus órganos y en el sistema inmunológico.
- El alimento utilizado en el experimento fueron
papas genéticamente manipuladas. Se cultivó dos grupos de papas en los
mismos tiestos dentro de un solo invernadero. Uno de los grupos era una
variedad genéticamente alterada para producir una proteína aglutinante no
tóxica, y el otro era una variedad corriente de papas. La papa normal fue
suministrada a los animales sin que se produjeran efectos adversos. La papa
genéticamente modificada causó daños graduales a los órganos y al
sistema inmunológico.
-
- El problema del método
- Un experimento de seguimiento separado llevado
a cabo por el Dr. S.W.B. Ewen, Patólogo Senior en la Universidad de
Aberdeen, Escocia, ha confirmado que no fue la proteína la causante de
daños en los órganos y en el sistema inmunológico de los animales
alimentados con las papas modificadas, sino los residuos tóxicos o
infecciosos acumulados durante el proceso de manipulación genética. Del
hecho de que no fue la proteína en las papas, sino el proceso de
manipulación en sí, el factor decisivo que llevó a la aparición de la
toxicidad, se puede esperar resultados similares en animales o humanos,
alimentados durante un prolongado período de tiempo (años o décadas) con
soya, colza y maíz genéticamente manipulados directamente, o como
ingredientes en alimentos industrialmente procesados.
- Una cuestión clave en la peligrosidad que
entraña el ingerir OGM, es el empleo de virus altamente infecciosos como
vector portador del gene introducido. Un virus comúnmente empleado es una
variedad muy infecciosa del virus mosaico (combinación clonada de
diferentes genotipos) del coliflor. La variedad de este virus que se halla
en alimentos comunes no tiene estas caracterísiticas y no puede ser
absorbido por los mamíferos. Los daños fueron descriptos en detalle por el
renombrado geneticista, Dr. Mae-Wan Ho en una reunión mantenida el 31 de
marzo de 1999 a invitación del entonces ministro de medio ambiente del
Reino Unido, Michael Meacher.
-
- Cosechas de recompensa o problemas-plaga
- Los que abogan por la introducción masiva de
OGM en el mercado, aducen que estos productos brindan mayor seguridad
ambiental y protección a la salud de productores y consumidores, pues
permiten reducir el uso de plaguicidas y de herbicidas.
- De hecho las investigaciones realizadas
dejaron claro que los agricultores que cultivan OGM emplean en promedio una
cantidad igual o superior de plaguicidas que sus colegas dedicados a
producir cultivos no manipulados.
- Los agricultores 'cosechan recompensas si
cultivan OGM', es un eslogan muy utilizado por los promotores de la
ingeniería genética. Pero, no es así. Los agricultores en realidad no se
benefician de ningún modo. La verdad es que:
- El rendimiento de los OGM es menor que los
cultivos tradicionales, pues la función genética insertada de resistencia
al herbicida, disminuye la energía de la planta que antes se hallaba
disponible para el crecimiento.
- El gasto en insumos químicos es mayor, dada
la rápida generación de resistencia en poblaciones de insectos-plaga o de
malezas.
-
- El deterioro permanente de los suelos
disminuye el valor potencial de la propiedad agrícola
- Monsanto lleva adelante políticas
intimidatorias en perjuicio de los productores y acciones judiciales por
pago de patentes, lo que obliga a los agricultores a incrementar costos para
aislar sus cultivos, y evitar así la contaminación con OGM y las demandas
judiciales de la transnacional por el uso de su semilla patentada sin pago
de regalías.
- El periódico científico Nature con fecha
9-9-1999 informa que un grupo de agricultores en los EEUU se proponía
iniciar acciones legales colectivas (class-action lawsuits), en
representación de numerosos productores contra Monsanto y otras
compañías, porque publicitaban sus OGM como benignos para la agricultura y
el ambiente.
- El diario Washington Post ha publicado el 18
de septiembre de 1999 que, 'los agricultores norteamericanos han plantado
OGM de buena fe, en la creencia de que el producto es seguro y que ellos
serían recompensados por sus esfuerzos' citando una declaración de la
Asociación de Productores de Maíz (American Corn Growers Association)
emitida la semana previa a la publicación. 'En lugar de ello, - publica en
sus páginas el Post) los productores se ven engañados por las empresas
productoras de semillas y agroquímicos, quienes los alentaron a sembrar un
mayor número de hectáreas de estas variedades manipuladas, sin advertirles
sobre los peligros vinculados con la producción de un cultivo que no
habría de tener una mínima aceptación entre los consumidores'.
-
- Breve filiación de Monsanto
- Monsanto tiene en su haber el desarrollo del
'agente naranja' defoliante usado en la guerra de Vietnam. Otra de sus
creaciones ha sido el DDT, y el methil parathion, uno de los ingredientes
esenciales para fabricar el gas nervioso de las tan temidas 'armas de
destrucción masiva'.
- La vedette del momento para la corporación,
fue hasta poco tiempo atrás, Roundup, un exterminador químico de plantas.
En 1997, este herbicida representaba un 15% del total de las ventas de la
transnacional. Solamente en el territorio estadounidense se fumigaba 11.800
toneladas al año en sembradíos, jardines y bermas. Los derechos
intelectuales protegidos por la patente de invención de este herbicida, han
expirado en el año 2.000 y como era esperable, el precio cayó en forma
abrupta, pues ya hay una importante planta que lo produce en China. La soya
transgénica Roundup Ready, SRR es una buena forma de asegurar los
beneficios que producía la venta del Roundup, glifosato, antes de la
caducidad del monopolio. El primer paso en ese sentido fue hacer dependiente
la soya manipulada del herbicida fabricado por la misma corporación. Si se
fumiga la soya SRR de Monsanto con algún otro herbicida que no fuera la
formulación de glifosato registrada comercialmente como Roundup, la soya
Monsanto, sencillamente muere.
-
- Manipulación del derecho a elegir en forma
voluntaria lo que comemos
- La desconfianza entre los consumidores se
nutre del hecho evidente de ser las mismas empresas que introdujeron en el
mercado el methyl parathion, el DDT, el agente naranja y docenas de otros
productos químicos peligrosos, prohibidos desde hace largo tiempo atrás,
las que ahora nos dicen ahora que los organismos genéticamente manipulados
son seguros y aún benéficos para el medioambiente.
- Los insumos derivados de frijoles de soya, por
ejemplo, son empleados en casi tres cuartas partes de los alimentos
procesados por la industria, ofertados en supermercados y tiendas, desde
cremas heladas y chocolate, margarina y sodas, pan y salsas de tomate, papas
fritas y mermeladas hasta la pasta italiana. Otra 'vedette' entre los OGM
son los edulcorantes derivados del maíz transgénico. Es evidente que no
hay prácticamente alimento elaborado que esté libre de estos nuevos
productos. Ante esto, resulta paradójico y por demás significativo, el
hecho de que quienes insisten de manera obstinada que los OGM son alimentos
seguros y saludables, sean también los mismos que se niegan, por todos los
medios, a identificar con etiquetado de fábrica, cuáles son los productos
que contienen ingredientes elaborados con esos OGM 'seguros' y 'saludables'.
-
- Ayudas no filantrópicas
- Mediante las campañas publicitarias
promovidas por la industria biotecnológica, se pretende hacer creer que los
fines buscados por estas corporaciones son de naturaleza filantrópica.
Mejorar las condiciones ambientales, preservar la salud de la población y
aliviar el hambre padecido por millones en el mundo, son algunos de los
nobles embustes metódicamente difundidos. Sin embargo, con más de 800
millones de personas en el mundo sometidas a una cruel e injusta hambruna,
hambruna que no sólo no fue atenuada por la Revolución Verde, sino que,
como consecuencia de la implementación de ésta en el Tercer Mundo se
acentuó, cabe preguntar si el problema es debido a deficiencias en la
producción alimentaria, a falta de comida. La respuesta es: definitivamente
no. Es un mito que no hay suficiente alimento como para dar de comer a toda
la humanidad. Actualmente, existen excedentes que superan en un 50% la
cantidad necesaria para lograr este propósito, excedentes a los que mucha
gente no tiene acceso por razones ligadas a las políticas agrícolas de los
países industrializados, entre éstos, aquellos en donde fueron
desarrollados los OGM.
- La llamada 'ayuda alimentaria' a los países
pobres, proveniente de los Estados Unidos y de la Unión Europea, ha
empeorado, no mejorado la situación alimentaria de los primeros. Gracias a
los astronómicos subsidios otorgados a los productores, superiores a los
U$S 1.000 millones diarios, esta ayuda se comercializa a precios muy
inferiores a los costos reales de producción de los agricultores del Tercer
Mundo. Cargill, por ejemplo compra cosechas de maíz al 20% del costo real
del agricultor. Los efectos de estas políticas son la expulsión del
mercado local de los campesinos, quienes engrosan las multitudes de
desocupados que se hacinan en las ciudades y la creciente dependencia de
insumos y alimentos importados del Norte industrial.
- Más aún, los métodos de cultivo basados en
el empleo de insumos de 'alta tecnología', promovidos por las corporaciones
transnacionales, han desquiciado los esquemas de suficiencia alimentaria
existentes en los países en vías de desarrollo. Estos métodos, por su
parte, han causado, debido al uso desproporcionado de agroquímicos y a la
práctica irracional del monocultivo, severos daños a suelos y contaminado
acuíferos, además de reducir drásticamente la diversidad de la
agricultura nativa en muchos países.
-
- Vacas sagradas
- Es posible oír frecuentemente que, el hambre
en el mundo se debe, fundamentalmente, a factores tales como la
superpoblación, o el atraso tecnológico. Estas suposiciones se amparan en
la sistemática desinformación que hay en este tema, y que se difunde
gracias a las campañas de relaciones públicas de los intereses
corporativos globales que manejan la producción y distribución global de
alimentos.
- Un ejemplo aclaratorio: Dos tercios de la
humanidad consumen al año unos 170 kilogramos de cereales per capita. El
norteamericano y el europeo medios registran en promedio, un consumo per
capita cuatro veces y media superior a esa cifra. Sin embargo, no lo comen
en forma directa, sino a través de carne, huevos, leche y productos
derivados, provenientes de ganado y aves, que a su vez se alimentan con un
80 % de los aproximadamente 760 kilogramos de granos de consumo promedio. Es
sabido que la eficiencia de la vaca en la conversión de substancia vegetal
en proteína animal es muy baja, hasta el punto que sólo entre el 10% y el
20% del cereal o del grano que se le da, resulta convertido finalmente en
proteína animal. Esto implica, necesariamente, que las vacas, por ejemplo,
despilfarran durante su propio proceso de nutrición, entre un 80% y un 90%
del cereal, que se les suministra. Esto implica que se desperdicia, más de
media tonelada de granos por cabeza de ganado vacuno criada. Conclusión:
existe una marcada preferencia entre las corporaciones del sector
alimentario a producir alimento para animales y no para humanos, de los
cuales sólo un número relativamente escaso consume alimentos de origen
animal.
- La UE produce la mayor parte de sus cereales,
108 millones de toneladas, de oleaginosas, 12,6 millones de tns, y de oleo-
proteaginosas, 18,3 millones de tns, con el único propósito de alimentar
ganado vacuna, porcino y aves.
-
- Hectáreas-fantasma
- ¿De dónde se obtiene una importante parte de
los recursos para esta producción de carne y productos lácteos consumidos
en forma generosa en los países industrializados? Veamos algunos datos
ilustrativos, aunque no demasiado actualizados, pues corresponden al año
1992: En aquél momento, los Estados Unidos y otros países del hemisferio
Norte generaban grandes excedentes de cereales, carne, leche y otros
productos para el mercado mundial de alimentos, aunque, no lo lograban
dependiendo solamente de sus propias tierras cultivadas. Lo hacían, gracias
a la explotación de 'hectáreas - fantasma' en el extranjero para producir
sus insumos agrícolas y alimentos. Holanda, a modo de ejemplo, dependía no
sólo de lo producido a partir de sus dos millones (2.000.000) de hectáreas
bajo cultivo, sino de quince a dieciséis millones (15 a 16.000.000) de
hectáreas adicionales ubicadas en otros países. El Reino Unido explotaba
en ese entonces para la agricultura, dos (2) hectáreas en otros países por
cada hectárea cultivada en su territorio. En total, más de noventa y nueve
millones, novecientas setenta y cuatro mil (99.974.000) hectáreas eran
explotadas con ese propósito en países del Sur - un área equivalente a
cuatro (4) veces la superficie total de las tierras bajo producción
agropecuaria de todo el Reino Unido -. Irónicamente, aquellos países cuyos
gobiernos han venido declarando solemnemente que luchan con firmeza contra
'los problemas del exceso de producción', en el hipotético caso de ser
retiradas de la producción sus 'hectáreas fantasma', tendrían, casi con
certeza, dificultades en la provisión de sus propias necesidades
alimentarias, de no haber cambios radicales en sus dietas.' Como dato
ilustrativo puede decirse que prácticamente el 80% de la cosecha mundial de
soya, excluida la República Popular China, está destinada a convertirse en
alimento balanceado para las vacas y los cerdos cuya carne comen en exceso
norteamericanos y europeos.
-
- Efectos negativos de la práctica de
monocultivos
- Según datos difundidos por la FAO hace algo
más de un quinquenio, el 25% del total de tierras arables en el mundo ha
sido degradado por mal manejo. El 10% se ha perdido completamente durante
los últimos 50 años. El despojo de la cubierta vegetal protectora, el uso
de maquinaria pesada, el monocultivo continuado, el descuido de las
prácticas de conservación de suelos, la tala de árboles en el campo, la
pérdida de materia orgánica y de diversidad de vida por uso de pesticidas
químicos son los factores causantes de la degradación. Cada año, en todo
el mundo, se pierde por erosión 24.000 millones de toneladas de suelo
fértil. Suficiente cantidad para llenar un tren con vagones de carga cuya
longitud sería la distancia cinco veces ida y vuelta, entre la Tierra y la
Luna.
- El mal manejo del agua está estrechamente
ligado a la degradación de suelos. La agricultura acapara el 73% del total
del consumo mundial de agua y alrededor del 10% de las tierras bajo riego en
el planeta se ha perdido o está severamente dañado por el riego intensivo
que causa salinización, alcalinización y descenso en el nivel de las napas.
- El uso intensivo e indiscriminado de
fertilizantes, insecticidas, fungicidas y herbicidas sintéticos ha
producido estragos entre los organismos que habitan los suelos, disminuyendo
drásticamente su fertilidad; reduciendo la calidad nutritiva de los
alimentos y generando en las personas el crecimiento exponencial de
enfermedades como cáncer, mal de Parkinson, esclerosis múltiple,
enfermedad neuromotora y encefalomielitis miálgica, así como también
inmunosupresión y otras afecciones de su sistema inmunológico. También se
ha verificado que estas substancias eliminan los insectos benéficos, y,
provocando mortandad masiva, amenazan con extinguir especies de aves, peces
y mamíferos.
- Las pérdidas causadas por insectos-plaga en
la agricultura han crecido en los EEUU desde un 7% de las cosechas en 1945,
hasta prácticamente un 13% en el año 1989, no obstante haberse
incrementado, durante el mismo período, más de diez (10) veces el volumen
de insecticidas sintéticos aplicado a los cultivos. Resulta preocupante que
la mitad de las 500 especies de insectos que ocasionan en ese país
pérdidas por valor de 2.000 millones de U$S al año, ha desarrollado
resistencia a los insecticidas.
- El reservorio genético de la mayor parte de
las especies comúnmente cultivadas ha sufrido una devastadora erosión,
especialmente aquellas que son comercializadas en los mercados globales. La
erosión es resultado del desplazamiento de las especies nativas por
variedades de alto rendimiento introducidas por la 'Revolución Verde'. El
arroz y el trigo han recibido el golpe más duro. En 1990 las variedades
híbridas de arroz cubrían ya el 74% de las tierras arroceras en Asia. En
algunos países como Sri Lanka, Filipinas, China y Malasia la cesión del
mercado en favor de las nuevas líneas genéticas es hoy prácticamente
total. Unas pocas décadas atrás, en la India, los agricultores cultivaban
unas 50.000 variedades diferentes de arroz; hoy cultivan apenas unas pocas
docenas. De la misma manera, en las Filipinas alguna vez fueron cultivadas
unas 4.000 variedades distintas de este cereal, sin embargo, ahora los
agricultores sólo plantan unas pocas en todo el país. En Indonesia, 1.500
variedades locales de arroz se extinguieron en los últimos 15 años.
-
- La soya transgénica Roundup Ready
- La soya Monsanto Roundup Ready (SRR) es una
variedad de soya manipulada genéticamente, conteniendo genes de un virus
mosaico del coliflor, CMV, de una petunia y de una bacteria (Agrobacterium
sp). El código genético bacterial le confiere la resistencia al glifosato,
los otros códigos genéticos insertados están destinados a controlar la
expresión del 'gene-glifosato'. Como consecuencia de la 'inmunidad
inducida' al herbicida, éste puede usarse para eliminar malezas en
sembradíos de soya sin dañarla. De acuerdo con esto, determinar el o los
impactos potenciales de la SRR liberada en el ambiente y en la salud
requiere plantear las siguientes cuestiones:
- (1) Qué efectos de tipo ecológico puede
generarse a través de la liberación indiscriminada en el medioambiente y
del uso de soya genéticamente manipulada, conteniendo genes de otras
especies.
- (2) Cómo podría modificarse el patrón de
uso del herbicida glifosato y de qué modo podría repercutir este cambio en
la salud humana y en el ambiente.
- (3) Qué riesgos podrían, como consecuencia
de las modificaciones hechas a la soya, amenazar la salud de los
consumidores humanos.
- Con este fin, es fundamental no perder de
vista las peculiaridades del mercado de la soya y de los acuerdos
comerciales en torno a él. La soya es un bien transable en el mercado
internacional, y Monsanto es una transnacional que opera en numerosos
países. Si ha de procederse de acuerdo con criterios lógicos, lo más
razonable sería evaluar los posibles efectos en el entorno ambiental de
mayor riesgo. Es éste, precisamente, una de las más flagrantes omisiones
en el informe de Monsanto elaborado para las autoridades gubernamentales de
los Estados Unidos y de la Unión Europea. Este se basa solamente en datos
recogidos en los EEUU, Canadá, Costa Rica y Puerto Rico. No se trata
únicamente de cuestionamientos de carácter metodológico en relación con
las pruebas llevadas a cabo en esos países, sino que las conclusiones
obtenidas de ellas no reflejan en lo más mínimo el escenario posible en
regiones como el Lejano Oriente o Sudamérica, donde los posibles impactos
pueden ser sensiblemente mayores.
-
- Los peligros y su geografía
- La Academia de Ciencias de EEUU declaró con
relación a esta cuestión que 'Norteamérica, en especial los Estados
Unidos, encierra hábitats de muy escasas especies cultivables, dado que la
agricultura allí se basa mayormente en plantas de origen foráneo. Esta
pobreza de variedades de cultivos de origen nativo implica que habrá
relativamente pocas oportunidades para que ocurra en el territorio
estadounidense una hibridización entre plantas genéticamente modificadas y
especies silvestres emparentadas. Puede esperarse que la incidencia de
hibridizaciones entre cultivos genéticamente modificados y especies
silvestres emparentadas sea menor aquí que en Asia Menor, en el sudeste
asiático, en el subcontinente indio y en América del Sur, y puede
requerirse un mayor cuidado al introducir organismos vegetales
genéticamente modificados en esas regiones.' Una clara advertencia que no
ha sido oída.
-
- Perjuicios ecológicos derivados del uso de
SRR
- La soya constituye la principal fuente en el
mundo de aceite vegetal comestible, así como de suplemento proteínico para
alimentar el ganado. Tiene también un amplio espectro de usos distintos en
la industria alimentaria y otras. Es un alimento importante para consumo
humano en Asia. La soya es un bien transable de intercambio global, que se
transporta por vía marítima en grandes cantidades hacia muchos destinos,
para su procesamiento o consumo final. Los Estados Unidos, Brasil, China y
Argentina producen algo más del 90 % de la cosecha mundial de soya. Los dos
primeros y Argentina son los principales exportadores de soya y abastecen
los mercados de Japón y de Europa. Además de los países mencionados en el
anterior párrafo, Monsanto llevó cabo pruebas de campo en Argentina. En
1994 realizó también pruebas en ámbitos semi-aislados en Japón. La
empresa dejó claro que la SRR no será separada de las otras soyas
convencionales, es decir, no manipuladas. También advierte que la soya
transgénica ha de ser cultivada y comercializada en todo el mundo,
incluyendo Sudamérica y el Lejano Oriente.
- Una de las cuestiones clave en la evaluación
de riesgo ambiental de los cultivos genéticamente modificados, es si el
gene foráneo introducido puede transferirse por polinización cruzada a una
especie nativa, emparentada o no, y causar así contaminación genética.
Aunque la soya cultivada es principalmente autopolinizante, el polen puede
también ser transportado por abejas hacia otras plantas de soya y a
parientes silvestres o a alguna otra maleza. Este último caso podría ser
el más peligroso para Bolivia. Las malezas 'contaminadas' con la
resistencia al glifosato podrían volverse tóxicas para especies de
insectos polinizadores, causando serios desequilibrios en los ecosistemas
entre éstos y otros insectos predadores. Las consecuencias podrían ser
catastróficas en las poblaciones de plantas.
- La soya puede cruzarse con otros miembros del
género Glycinus, que se hallan en Australasia, incluyendo al Japón. Se
sabe que la hibridización natural ocurre entre soya cultivada y G. soya,
una maleza común en Japón. Cabe aclarar que no existen parientes
compatibles en los Estados Unidos o en Europa.
-
- Tercer Mundo: a mayor peligro, menor
control de impactos
- Los peligros ecológicos son, evidentemente,
mayores en el Lejano Oriente y América del Sur. Entonces, el potencial para
que la SRR cause daños ecológicos debería ser específicamente analizado
en dichos entornos ambientales. En la determinación de riesgos de esta
naturaleza, al solicitar autorizaciones para la importación de la SRR en
Europa, Monsanto ha considerado solamente la posibilidad de transferencia de
genes en Europa, donde no existen especies emparentadas. En el caso de los
Estados Unidos, esta empresa ha utilizado un argumento similar. Sin embargo,
resulta claro que no es el propósito y el objetivo de Monsanto que la
siembra y comercialización de la soya modificada genéticamente se limite a
esas regiones del globo.
- Debería evaluarse el riesgo de transferencia
de genes en aquellos países ricos en biodiversidad, y no solamente donde la
SRR puede ser cultivada sino también donde puede importarse. Como comentaba
un experto recientemente, 'dado que las semillas viajan cientos de
kilómetros entre el sitio de venta, el de siembra y la planta industrial de
procesamiento, los derrames de semillas durante el transporte son
inevitables y causan mucha más preocupación que la diseminación de
polen'.
- Otra cuestión importante en la evaluación de
riesgos ambientales y, también agrícolas, es si la SRR puede o no perdurar
en el medioambiente y desplazar flora o fauna silvestres, o convertirse en
una maleza invasora. En razón de la susceptibilidad de la SRR a la
escarcha, éste ha sido un argumento usado por Monsanto para apoyar su
afirmación en cuanto a la seguridad ambiental de este cultivo. Sin embargo,
en las pruebas experimentales descriptas por Monsanto en sus solicitudes
para la desregulación en EEUU y su aplicación también en el mercado
europeo, no se ha investigado el potencial de la SRR para perdurar en el
ambiente. Las parcelas experimentales son rutinariamente destruidas mediante
el pulverizador de disco una vez finalizados los experimentos diseñados
únicamente para testear propiedades agronómicas, no impactos ecológicos.
-
- Maleza 'supervillana'
- En una prueba se detectó SRR 'voluntaria'
(nombre dado a la planta de soya que, no habiendo sido cosechada, persiste
como maleza), en la siguiente temporada de siembra, sin embargo, estas
plantas fueron destruidas mediante pulverización de disco en el suelo, y no
se investigó nada al respecto. Además, y más preocupante aún, es el
hecho de que el potencial para la persistencia en países que no sean los
EE.UU: o los europeos, no ha sido nunca estudiado, por ejemplo en el Lejano
Oriente y Sudamérica, donde, por otro lado, la escarcha no regula la
persistencia entre temporadas. No existe información de que en algún sitio
se hubiera llevado a cabo pruebas de esta naturaleza.
- Más aún, igualmente a lo sucedido con el
potencial para hibridarse, Monsanto no ha provisto datos cuantitativos
respecto a la capacidad invasiva de la SRR o de enmalezamiento . Monsanto
también se sirvió de la Lista de Baker, para argumentar que es improbable
que la soya manipulada se convierta en una maleza invasora. Se trata de una
lista de características comúnmente asociadas con malezas y que fue
utilizada para predecir el enmalezamiento de plantas. La confiabilidad de
esta lista ha sido cuestionada por científicos, que solían verificar si
mediante ella podía predecirse el enmalezamiento de malezas conocidas,
especies ya existentes como tales, al constatar que no es confiable en este
respecto.
- La transferencia de genes a plantas silvestres
y la persistencia de la SRR son temas de suma importancia en el ámbito de
la ecología. Puede que la codificación genética para crear tolerancia al
glifosato no fuese neutra en términos ecológicos. La tolerancia misma
constituye una ventaja competitiva, en presencia del herbicida, determinando
que la persistencia y la propagación de la SRR o, eventualmente, alguna
especie emparentada con la cual ésta se cruce, amerite un tratamiento serio
y en profundidad. Aun sin la presencia del glifosato, el gene de tolerancia
podría persistir y causar polución genética. Las presunciones en el
sentido de que los genes que brindan tolerancia no perdurarían en el
ambiente, porque se convertirían en un mero 'bagaje genético', y pasarían
entonces a constituir una desventaja, han sido socavadas mediante
experimentos que mostraron que la colza manipulada genéticamente no era
menos capaz de sobrevivir que su similar sin manipulación (Crawley et al.,
1993). Como conclusión podemos afirmar que el estudio de riesgo ecológico
de Monsanto es deficiente y exhibe insuficiencias en varios aspectos
importantes porque:
- (1) presenta un escenario optimista
injustificable, evaluando los riesgos solamente en el contexto de los EEUU y
de Europa, mientras que la SRR ha de sembrarse y/o exportarse a entornos
ambientales de elevado riesgo ecológico en América del Sur y en Asia.
- (2) ha omitido realizar experimentos adecuados
para investigar los riesgos posibles para la ecología, porque se ha
limitado exclusivamente a investigar características agronómicas, dejando
de lado su invasividad, propensión al enmalezamiento o capacidad de
hibridación.
- (3) se ha basado en métodos de predicción no
confiables para argumentar que la SRR es ecológicamente segura. En el
contexto del mercado global de la soya, los resultados obtenidos por
Monsanto con relación a la inocuidad de la SRR no pueden ser confiables.
-
- Diferencias que producen alergias
- Una peligrosa diferencia existente entre el
cultivo normal y la manipulación genética, es que ésta aumenta
enormemente el riesgo de que la planta desarrolle compuestos tóxicos o
alergénicos. Tales cambios inesperados han sido observados en algunos
cultivos genéticamente modificados.
- La inserción de un gene nuevo puede, en
algunos casos, alterar la síntesis de compuestos químicos en la planta.
Las alteraciones pueden consistir en incrementos significativos en los
niveles existentes de compuestos tóxicos, o en el desarrollo de compuestos
alergénicos. No existe forma de predecir estos efectos, y sería azaroso
detectarlos sin realizar durante muchos años pruebas e investigaciones
independientes y detalladas, en sujetos de test que, obligadamente, deben
ser personas. Los efectos tóxicos graduales habrían de ocurrir a lo largo
de semanas, meses o años o aún décadas y no habría conciencia acerca del
daño a la salud hasta que fuese muy tarde.
- Otro riesgo importante de los alimentos
genéticamente manipulados, es la posibilidad de que la exposición en forma
regular a material de ADN y de ARN extraños, insertados en estos alimentos
artificiales, causara reacciones alérgicas o enfermedades en el propio
sistema inmunológico del consumidor. Algunas investigaciones recientes han
revelado que, puede detectarse fragmentos de ADN de ingredientes de
alimentos manipulados genéticamente en el cerebro de animales alimentados
con ellos.
- En el Reino Unido los científicos verificaron
un crecimiento del 50% de alergias a la soya en un solo año. Ellos
consideran que este aumento de las alergias a la soya puede ser causado por
el creciente uso en la manufactura alimentaria de ingredientes hechos a base
de soya genéticamente manipulada.
-
- La amenaza interior
- El asunto de mayor relevancia a considerar, es
la posibilidad de que las proteínas producidas por la planta de soya
modificada pudiesen ser tóxicas o alergénicas.
- La SRR contiene un gene obtenido de una
bacteria, Agrobacterium sp., que comprende la enzima (proteína) 5-enolpiruvilshikimato-3-fosfato
(EPSPS su sigla en inglés). El glifosato actúa sobre esta enzima
inhibiéndola, lo cual causa la muerte a la planta, dado que se trata de una
enzima importante para una de las secuencias de reacciones bioquímicas de
las plantas. La nueva forma de la enzima, CP4 EPSPS, que ha sido introducida
en la soya no es sensible al glifosato. En esto consiste la tolerancia al
mismo.
- La interrogante más grande consiste en saber,
si la proteína modificada (CP4 EPSPS) podría o no ser alergénica en los
productos derivados de la soya que la contienen. No existen análisis
cualitativos para predecir la alergenicidad de algún elemento. Las
comprobaciones recientes de que un gene de la castaña que especifica una
proteína rica en metionina introducida en la soya, causa reacciones
alérgicas en personas sensibles, a pesar de que las evaluaciones anteriores
fueron negativas, arrojan cierta luz en este sentido. Esto resalta los
posibles graves efectos de la transferencia de genes que codifican
proteínas nuevas.
-
- Dos casos ilustrativos
- Tienen razón los consumidores y las
organizaciones que los representan al desconfiar de la salubridad de los
alimentos que contienen insumos obtenidos a partir de OGM. Basta con
recordar dos casos de triste celebridad. Al dársele partes de ovejas
muertas como alimento a las vacas, nadie imaginó que esto podría llevar a
la enfermedad de las vacas locas, encefalitis espongiforme bovina, (BSE por
su sigla en inglés). Una vez que esta enfermedad se manifestó, nadie quiso
creer que podría transmitirse a los seres humanos al comer carne. Los
riesgos de la SRR son desconocidos y, de hecho, son incognoscibles, al menos
en un modo preventivo, es decir, que no fuese 'ex post facto'.
- En 1989, una compañía japonesa introdujo un
complemento proteínico, 'tryptophan', en el mercado de los EEUU. Se trataba
de un suplemento alimenticio producido a partir de una bacteria
genéticamente manipulada. Pero 37 personas murieron y otras 1.500 quedaron
con discapacidades permanentes luego de ingerirlo, con síntomas previos
como inflamación de articulaciones, hinchazón de la piel, jaquecas e
inmunosupresión.
- De hecho, no ha podido llegarse a una
comprensión del suceso, porque no existe, dada la novedad del fenómeno,
conocimiento del modo cómo operan los vínculos entre el inusual dímero
(polímero resultante de la unión de dos monómeros) L-tryptophan que puede
haber sido producido como subproducto marginal por las bacterias
genéticamente manipuladas (que no se logró remover mediante filtrado a
través de carbón activo) y la bacteria Eosinophilia mylagia, que de por
sí genera una toxina en la sangre contra gusanos parásitos y los muchos
decesos ocurridos a la gente que ingirió el citado dímero.
-
- Lo malo conocido u omitido
- El descubrimiento del potencial alergénico de
la soya genéticamente manipulada de Pioneer Hi-Bred, ocurrido en forma
previa a su empleo como fuente alimenticia para humanos, tuvo lugar gracias
a una ventaja singular: el organismo donante del gene, la castaña, es un
alimento con propiedades alergénicas conocido y, se disponía para efectuar
las pruebas, de muestras de plasma sanguíneo de personas que se sabía de
antemano que eran alérgicas a la castaña. Monsanto enfrenta una dificultad
peculiar para evaluar el potencial alergénico de la SRR, porque, a
diferencia de la proteína de la castaña, la que fuera introducida en su
soya no proviene de una fuente identificada como alergénica. Entonces,
Monsanto no dispone de prueba específica alguna que pudiera llevar a cabo
para reunir evidencias que sugieran su seguridad. En esta situación, a
Monsanto no le quedó otra opción que basarse en métodos más
cuestionables, como la comparación con otros compuestos, en lugar de una
evidencia experimental. Por ejemplo, Monsanto ha puesto énfasis en el hecho
que EPSPS no tiene homología secuencial con otras proteínas alergénicas.
Sin embargo, un experto declaró recientemente que 'es imposible identificar
la mayor parte de las proteínas alergénicas previamente a la manipulación
genética. Estas proteínas no parecen tener secuencias de aminoácidos en
común, entonces la comparación de sus antígenos determinantes, ligados a
la inmunoglobulinaE, resultará con probabilidad infructuosa'.
- Monsanto también hace hincapié en la
pequeña cantidad de EPSPS que estaría presente en la dieta y en que, la
mayor parte de los alergénicos son proteínas importantes en la dieta
humana. A pesar de ello, no es ésta la situación real, por cuanto el gene
CP4 EPSPS está siendo usado en otros cultivos también, de forma tal que
puede que la exposición a éste no se halle limitada a la soya. CP4 EPSPS
también se produce en cantidades superiores en la soya manipulada
genéticamente, a la del gene normal EPSPS producida en la soya
convencional. Además, se ha señalado que debe llevarse a cabo las
evaluaciones de digeribilidad con la proteína aislada, como así en la
forma en la que ha de ser ingerida. No hay evidencias de que Monsanto
hubiese realizado las pruebas con el alimento intacto bajo condiciones
reales. De acuerdo con lo que antecede, la evaluación realizada por
Monsanto de la probabilidad de riesgos de alergenicidad de la SRR resulta
deficiente pues:
- (1) puede que el riesgo de alergenicidad sea
bajo, pero es esencialmente impredecible.
- (2) los alimentos que contienen SRR no serán
etiquetados, por consiguiente, el más importante mecanismo protector
disponible para la gente sensible, que permite evitar el alimento
alergénico, no estará accesible en caso de que surgieran problemas.
- (3) puede que el gene bacterial EPSPS también
esté presente en otros productos no fabricados en base a la soya, que
influirán en el riesgo.
- Los serios riesgos potenciales asociados con
alergias alimentarias son injustificables al ser impredecibles e imposible
su determinación mediante tests. Esto sumado al hecho de no estar
disponibles los métodos normales de evitar los alimentos alergénicos
(etiquetado), torna irrelevante su evaluación sobre la seguridad de la SRR,
porque Monsanto ha ignorado en forma deliberada estas cuestiones.
-
- Efectos teratogénicos
- Finalmente, diremos que algunos cultivos
genéticamente manipulados cambian de forma tal, que desarrollan sus propios
niveles de pesticidas. Por ejemplo, se ha mostrado que los cultivos
genéticamente manipulados para producir la toxina Bt emiten muy elevados
niveles de esta toxina. Las plantas genéticamente manipuladas para producir
la toxina Bt producen, al menos 1.000 (mil) veces más toxina Bt por
hectárea que el resultante de aplicarla directamente en las plantas. Puede
que esto lleve a problemas con la ingestión de tales alimentos en el largo
plazo - maíz genéticamente manipulado y edulcorantes fabricados a partir
de él -. Aun en el caso de que las plantas genéticamente manipuladas no
produzcan pesticidas, se ha demostrado de manera concluyente que los
herbicidas usados en algunas de estas plantas artificiales (soya o maíz)
son extremadamente tóxicos y pueden causar defectos en los nacimientos.
-
- ¿Qué es el glifosato?
- El glifosato es un herbicida de amplio
espectro usado para eliminar malezas. El nombre comercial de Monsanto para
este compuesto es Roundup. Los cultivos de soya Roundup Ready están
manipulados genéticamente para sobrellevar la fumigación del herbicida. De
esta manera, es posible aplicar el herbicida después de la emergencia del
cultivo, matando las malezas, pero no a las plantas del cultivo resistentes
al Roundup, tales como la soya Roundup Ready (SRR).
- Químicamente, el glifosato es un
organofosforado, como muchos otros pesticidas, sin embargo, no afecta el
sistema nervioso como otros productos organofosforados. El glifosato es un
herbicida de amplio espectro usado para eliminar malezas. El nombre
comercial de Monsanto para este compuesto es 'Roundup'. Las plantas Roundup
Ready están manipuladas genéticamente para sobrellevar indemnes la
fumigación del herbicida.
- Se trata además, de un herbicida no selectivo
que mata todas las plantas, incluidos pastizales, plantas de hojas grandes y
plantas leñosas. Es absorbido principalmente a través de las hojas y al
ser transportado por el sistema vascular de la planta, mata todas sus
partes. Actúa inhibiendo una secuencia de reacciones bioquímicas, la
secuencia del ácido eshkímico. Con bajos niveles de aplicación actúa
como regulador del crecimiento. Existen tres formas de glifosato utilizadas
como eliminadores de malezas, glifosato isopropilamonio y glifosato
sesquidio, ambos patentados por Monsanto y glifosato trimesio, patentado por
ICI, hoy Zeneca, una de las cuatro mayores transnacionales en el rubro
agroquímicos, superada por Monsanto o Novartis. Algunos nombres comerciales
comunes son también Rodeo, Accordo o Vision.
- Resulta extremadamente difícil, en términos
técnicos, medir el glifosato en muestras ambientales. Solamente un puñado
de laboratorios en el mundo manejan las técnicas y tienen el sofisticado
equipamiento necesarios para este fin. Esto significa que, los datos sobre
los niveles de residuos de este herbicida en los alimentos y en el entorno
ambiental, no existen en la mayoría de los casos, y que los datos
disponibles pueden no ser confiables.
- Las aseveraciones de Monsanto, respecto a que
el uso de SRR y de glifosato puede disminuir costos, comparado con otras
opciones, (nunca hasta hoy identificadas por los voceros de la corporación)
no han sido respaldadas con pruebas. Nunca se ha hecho mención en sus
informes de las posibles desventajas, como ser, favorecer el surgimiento de
malezas resistentes al herbicida. Existe un reporte que informa sobre
resistencia al glifosato ocurrida en pastizales en Australia publicado en la
revista New Scientist, en julio de 1996. Es importante aclarar que dicha
resistencia se manifiesta aún antes de la siembra masiva de organismos
genéticamente modificados, es decir con un uso de glifosato muy por debajo
en relación con el registrado a partir de la siembra de SRR.
-
- Control de malezas
- El producto de la venta de glifosato rondaba
en el año 1997, los U$S 1.200 millones anuales. Durante la década de los
'80, en los EE.UU., el glifosato fue utilizado anualmente en una cantidad de
hectáreas que oscilaba entre las 5,5 a 6,3 millones. En el Reino Unido fue
usado en 1994 en casi 360.000 hectáreas. Debido a su amplio espectro de
acción, se lo utiliza para controlar una gran variedad de arbustos
leñosos, pastizales de ciclos anuales, bianuales y perennes, setos y
malezas de hoja ancha. Es utilizado en cultivos frutales, viñedos,
plantaciones de coníferas y en muchos cultivos agrícolas (café, te,
bananas), en la etapa de precosecha, en la de pos-emergencia de malezas, y
en una amplia gama de cultivos agrícolas (soya, cereales, hortalizas y
algodón.), en áreas no cultivables (bermas - banquinas - o sitios de paso
peatonal), en el rastrojo de cereales, viveros forestales, jardinería y
horticultura. Otros usos de sales de glifosato tienen lugar durante el
crecimiento en el maní y en la caña de azúcar, para regular el
crecimiento y acelerar la maduración.
-
- Toxicidad para los humanos
- Debido a la inexistencia de la secuencia de
reacciones del ácido eshkímico en los animales, el grado de toxicidad del
glifosato es bajo para ellos. El glifosato puede interferir en algunas
funciones enzimáticas de los animales, aunque sólo se observa síntomas de
envenenamiento en caso de dosis muy elevadas. Sin embargo, los productos que
contienen glifosato, contienen también otros compuestos que pueden ser
tóxicos. Muchos, en particular, contienen substancias detergentes como las
polioxietileneaminas (POEA). Algunas de éstas son mucho más tóxicas que
el glifosato. Se trata de compuestos que irritan intensamente el tracto
respiratorio, los ojos y la piel y suelen estar contaminados con dioxane,
del cual se sospecha que es carcinógeno. Algunos de estos compuestos son
también tóxicos para los peces.
- En California, el glifosato es la tercera
causa más comúnmente registrada de enfermedades relacionadas con
exposición a agroquímicos entre los trabajadores agrícolas.
-
- Toxicidad ambiental
- El glifosato es uno de los herbicidas de mayor
grado de toxicidad. Muchas especies de plantas silvestres resultan
severamente dañadas o 'asesinadas' por aplicaciones que no alcanzan los 10
microgramos por planta. Este herbicida puede ser más destructivo para la
flora silvestre que muchos otros herbicidas. Esto, a causa de que la
fumigación aérea con glifosato puede tener desviaciones de entre 350 a 700
m y la fumigación en tierra puede causar daños a plantas sensibles al
herbicida hasta los 90 m de distancia del terreno fumigado. Se piensa que el
uso del glifosato afecta los árboles de los setos, ocasionando
desfoliaciones fuera de estación y que reduce su capacidad de sobrevivencia
durante la época invernal y de resistencia a enfermedades fungosas. La
toxicidad directa del glifosato para mamíferos y aves es baja. Sin embargo,
sus efectos en la flora pueden tener un efecto perjudicial en los mamíferos
y aves a causa de la destrucción de hábitats. La agencia de protección
ambiental de EE.UU., EPA por su sigla en inglés, determinó que muchas
especies de plantas, así como también el sapo de Houston están en peligro
de extinción a partir del empleo del glifosato.
-
- Glifosato en el país de las maravillas
- Los peces y los invertebrados evidencian mayor
sensibilidad a las formulaciones de glifosato. Como ocurre con los humanos,
los detergentes copresentes en él son responsables por la mayor parte del
daño. La toxicidad aumenta con temperaturas más elevadas en el agua, y con
el crecimiento del pH. En Australia, las instrucciones de empleo establecen
que la mayoría de las formulaciones de glifosato no debe usarse en el agua
o cerca de ella, a causa de sus efectos tóxicos en renacuajos y ranas
adultas. Las formulaciones más recientes, como el Roundup Biactive no
están incluidas en estas recomendaciones.
- Entre nueve herbicidas probados para
determinar el grado de toxicidad para los microorganismos del suelo, se
halló que el glifosato era el segundo más tóxico para una variedad de
bacterias, hongos, actinomicetes y levaduras. Sin embargo, en la publicidad
difundida por Monsanto se declara que, cuando el glifosato entra en contacto
con el suelo, se fija rápidamente a las partículas del mismo, y queda
inactivo. El glifosato que se fija, resulta luego degradado por bacterias.
La reducida actividad debida a la fijación a las partículas del suelo
sugiere que los efectos del glifosato en la ecología del suelo han de ser
limitados. No osbtante, algunos trabajos de investigación recientes
muestran que el glifosato puede ser fácilmente liberado de ciertos tipos de
partículas del suelo, y por lo tanto, puede filtrarse hasta los acuíferos
o ser absorbido por las plantas.
- Las organizaciones conservacionistas que
promueven la creación de áreas reservadas tienen mucho que decir con
respecto al uso de herbicidas sistémicos como el glifosato y sus
consecuencias para las especies amenazadas y endémicas.
-
- Efectos derivados de la siembra de OGM
resistentes a herbicidas
- La introducción de cultivos manipulados con
resistencia al glifosato podría tener efectos tan dañinos como aumentar,
en primer lugar, el empleo del herbicida y en segundo lugar, estimular la
emergencia de malezas resistentes a éste. Monsanto asegura que la
introducción de los cultivos resistentes al herbicida reducirá la cantidad
de herbicida usado. Ellos aducen que el glifosato reemplazará a otros
herbicidas más dañinos para el ambiente, porque solamente se requiere usar
glifosato en lugar de varios compuestos diferentes. Ellos también esgrimen
el argumento de que el exterminador de malezas será usado con menor
frecuencia en los cultivos resistentes. También consideran que el glifosato
es un herbicida seguro, y que no causa perjuicios al ambiente, fundando esta
afirmación en su reducida capacidad de fijarse en partículas del suelo y
en la baja toxicidad para los humanos.
- Otros herbicidas utilizados en la soya y otros
cultivos son perjudiciales, de manera incuestionable, para el medioambiente
y para la salud humana. La pregunta es si el glifosato es o no realmente
menos dañino y si las plantas resistentes al herbicida reducirán o no la
cantidad de agroquímicos empleada con riesgos ambientales y humanos.
Evaluar la cantidad global de productos tóxicos utilizados, tomando como
parámetro el peso o el volumen del producto empleado, no nos dice nada
acerca de las diferencias en el grado de toxicidad entre los distintos
compuestos utilizados.
- Otro punto a debatir es si ha de haber o no
una reducción en el número de aplicaciones del herbicida. En sus informes
a las autoridades de los EE.UU. Monsanto declara que bajo las condiciones
actuales, se requiere entre una a cinco aplicaciones de diversos herbicidas
o cócteles de éstos, para el control de malezas en los sembradíos de
soya. Con la soya Roundup Ready (SRR), afirma Monsanto, sólo se necesita
una, o posiblemente dos aplicaciones del herbicida Roundup. No obstante
esto, la información distribuida por Monsanto a los productores en
Argentina recomienda el uso del herbicida Roundup con la soya homónima,
antes de la siembra, cuando los plantines tengan entre tres a cuatro hojas,
y luego en cualquier momento en el que el agricultor encuentre malezas. Esto
implica más de dos aplicaciones y más frecuentemente.
- Inducción de resistencia a herbicidas en
malezas
- Una de las mayores preocupaciones de los
científicos dedicados a investigaciones en torno al control de malezas, es
la adquisición por éstas de resistencia a herbicidas, la cual se induce
mediante la siembra de OGM resistentes a herbicidas. La resistencia a
herbicidas surge de un modo análogo a la resistencia a los antibióticos en
bacterias. La ocurrencia de mutaciones en las plantas permite que algunas
desarrollen la resistencia al herbicida empleado. Esta adaptación dará a
estas plantas ventaja sobre otras que no la tengan, permitiéndole crecer y
florecer, y por consiguiente propagarse tornándose dominante.
- Resulta sencillo inducir resistencia al
glifosato en plantas de laboratorio. Monsanto afirma que es improbable que
surja resistencia al glifosato en el campo porque el herbicida no persiste
en el suelo. Sin embargo, la resistencia de malezas al paraquat, un
herbicida con persistencia en el suelo inferior al glifosato ya constituye
un problema serio. Un especialista en malezas concluyó, comparando con el
caso del paraquat, que 'puede que la resistencia al glifosato,
presumiblemente, pudiera obtenerse también con tratamientos multianuales'.
La soya Roundup Ready está diseñada para ser usada con tratamientos
multianuales y esto, seguramente facilitará la generación de resistencia.
-
- Crece la resistencia al herbicida
- Aún antes del aumento del uso del glifosato
registrado con la introducción de cultivos resistentes al herbicida, ya ha
habido informes de resistencia al glifosato en una maleza que ocurre en
pastizales de Australia. Según constataron los investigadores en la Charles
Sturt University de Nueva Gales del Sur, luego de 10 fumigaciones efectuadas
a lo largo de un lapso de 15 años, la maleza más común en Australia,
ryegrass, podía tolerar casi cinco veces la dosis de aplicación
recomendada para el glifosato. Si la aplicación es realizada con cierta
regularidad, sostienen los investigadores, las malezas presentes en el área
desarrollaran ,con seguridad, tolerancia. Esto hará necesario el uso
creciente del herbicida, y la cantidad de residuos del mismo presentes en el
alimento inevitablemente crecerá. Monsanto admite, aunque tácitamente, que
ello ocurrirá, pues ha solicitado a las autoridades en EE.UU, en la UE y en
Australia el aumento del límite permitido de residuo de glifosato en la
cosecha que era de 6 miligramos por cada kilogramo de peso seco, hasta los
20 miligramos. ¡¡Apenas un 330% de incremento!!
- También pueden aparecer malezas resistentes
al glifosato, si ocurre un flujo genético entre la soya y una planta
silvestre emparentada, o si la soya sobrevive como para convertirse ella
misma en maleza en la siguiente siembra. En este caso, dijimos que recibe el
nombre de 'voluntaria'. El flujo genético es factible en Sudamérica y en
el Lejano Oriente. Conviene recordar que, en el caso del Lejano Oriente, la
soya es originaria de allí, y que existen entonces con seguridad parientes
silvestres.
- Las plantas 'voluntarias' resistentes al
herbicida pueden ser un problema serio en regiones de clima templado, al ser
posible para la soya sobrevivir durante el invierno. Las plantas que
resisten a los herbicidas son un problema cuya solución es costosa para los
agricultores. Tener malezas resistentes a un herbicida como triazina, por
ejemplo, ocasiona para su erradicación, costos extras a los productores
estimados en unos U$S 22 por hectárea. Habría, entonces, un castigo
adicional para agricultores que siembran cultivos resistentes al glifosato,
si las malezas evolucionaran hacia la resistencia al herbicida, porque, no
solamente tendrían que modificar sus prácticas de control de malezas, sino
también por el hecho de haber pagado una prima 'tecnológica' por la
semilla resistente al herbicida.
-
- Riesgos potenciales por cambios del patrón
de uso del glifosato
- La soya SRR está, obviamente, desarrollada
para usarse en conjunción con el herbicida glifosato. Este es un
exterminador de malezas de amplio espectro de acción. Su modo de actuar es
de tipo sistémico. Significa que es absorbido por la planta, y luego
distribuido en la totalidad de la misma, destruyendo todos los tejidos del
organismo, no sólo en aquellas partes con las que inicialmente ha tomado
contacto. Se espera que las ventas de Roundup crecerán como resultado de la
introducción de cultivos resistentes al mismo, como la soya SRR.
- A pesar de las afirmaciones relativas a la
seguridad que brindaría este herbicida, ello es en sí mismo
contradictorio, por cuanto se trata de un compuesto químico sintético que
se emplea en virtud de sus efectos fuertemente tóxicos para las plantas:
algo así no puede ser benigno para el medioambiente. Hay evidencias de que
Roundup puede ocasionar daños en el ambiente y en la salud de las personas,
aun en los niveles relativamente reducidos de uso, antes de la introducción
de la SRR. Puede que el aumento en el uso del glifosato contamine
acuíferos, y conduzca a una disminución aún mayor de la diversidad en las
plantas silvestres. Puede también causar daños a animales superiores y a
microorganismos benéficos para la ecología de los suelos.
- Se cree que el glifosato se inmoviliza en el
suelo, porque se fija fácilmente a las partículas del mismo, sin embargo,
hay un estudio que indica que puede liberarse muy fácilmente de ellas y
entonces filtrarse hasta las napas de agua. En Alemania, el ingrediente
activo del glifosato fue hallado en el agua potable. El Roundup es tóxico
para los peces en un grado que depende de varios factores, incluyendo la
dureza del agua, su temperatura y la edad de los peces. En algunos casos,
concentraciones de glifosato tan bajas como 10 partes por millón, pueden
ser mortales para los peces, de acuerdo con informes publicados en 1994 de
la Organización Mundial de la Salud, (OMS), el Programa de las Naciones
Unidas para el Medioambiente (PNUD) y de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT).
-
- Dispersión del herbicida y persistencia de
sus residuos
- Este herbicida afecta también el crecimiento
y la supervivencia de las lombrices de tierra. Un estudio realizado en Nueva
Zelanda mostró que el glifosato causaba la reducción en el crecimiento, y
un aumento en la mortandad de las lombrices de tierra más comúnmente
halladas en ese país. El glifosato es también muy tóxico para muchas
micorrizas, hongos benéficos que facilitan la absorción de nutrientes del
suelo por las plantas.
- Las fumigaciones suelen desviarse entre 400 a
800 metros del sitio de aplicación, provocando daños a las plantas
silvestres. A su vez, la muerte de éstas últimas puede afectar de forma
negativa a especies de animales silvestres, aves y mamíferos, así como
también a insectos que dependen de la vegetación para alimentarse o como
refugio.
- Residuos de glifosato han sido hallados en
frutillas, lechugas, zanahorias, cebada, y en peces. Estos residuos habían
permanecido por mucho tiempo después del empleo del herbicida. Las
lechugas, zanahorias y la cebada contenían residuos de glifosato al ser
plantadas un año después del tratamiento con el herbicida. Monsanto, por
su parte, sostiene, casi con orgullo, que Roundup es rápidamente
descompuesto en el suelo por microorganismos, que lo transforman en
monóxido de carbono, amoníaco y fosfatos. Ellos afirman que luego de una
semana, no quedan trazas detectables del herbicida.
- En los Estados Unidos, la Coalición del
Noroeste para Alternativas a los Plaguicidas, (Northwest Coalition for
Alternatives to Pesticides) ha emprendido exámenes exhaustivos sobre la
toxicología del glifosato y sus consecuencias en los seres humanos, y en
los ecosistemas. Esta institución halló que los productos que contienen
glifosato son extremadamente tóxicos para los humanos. Los síntomas son
irritación de ojos y de piel, paro cardiaco y vómitos. Esta toxicidad
parece ser resultado de la presencia de compuestos inertes contenidos en
algunas formulaciones del herbicida. Su forma de actuar sobre el organismo
no ha sido aún comprendida del todo. De todos modos, comprobaciones como
éstas siembran de dudas las afirmaciones de Monsanto acerca de los
beneficios del uso del Roundup, como por ejemplo, aquella sobre su supuesta
'aceptabilidad ambiental'.
- Política 'contra-evolucionaria'
- El grupo ambientalista Greenpeace afirma en su
sitio web, que con este desarrollo, la industria química y la agroindustria
están moviéndose en una dirección peligrosa: adaptando plantas a venenos
químicos (sintéticos). Además, el uso de la soya Roundup Ready podría
tornar dependientes de una sola corporación a los agricultores. Monsanto es
propietaria de Asgrow Seed. Co. y trabaja también con las principales
compañías sementeras de los EE.UU., como DeKalb, Northup King Co. y
Pioneer Hi-Bred International Inc.. Esta última fue la que desarrolló soya
con genes de nueces de Brasil (castañas), retirada del mercado debido a la
ocurrencia de reacciones alérgicas en humanos.
- Monsanto sostiene que sus inversiones y
esfuerzos en la ingeniería genética son un paso hacia adelante en
dirección a un medioambiente más seguro, y hacia el mejoramiento de la
provisión de alimentos en el mundo. Sin embargo, la trayectoria de Monsanto
ha sido, y es, introducir en el mercado productos extremadamente peligrosos
para la salud y para el ambiente. Sus investigaciones en manipulación
genética están orientadas a acrecentar sus beneficios pecuniarios, no al
incremento de la disponibilidad de alimentos en el mundo. Esta última sólo
puede mejorarse a través de la diversificación genética, no de la
eliminación de esa diversidad vía OGM, tal como se plantea hoy. En
realidad, la variabilidad es condición de posibilidad de los fenómenos
evolutivos exitosos, por cuanto resulta irremplazable para garantizar la
adaptación frente a presiones selectivas. Nadie en su sano juicio, con
mínimos conocimientos sobre el tema, puede sostener seriamente que las
manipulaciones genéticas, llevadas a cabo hasta ahora por diversas
corporaciones agroalimentarias, pueden mejorar procesos evolutivos o
coevolutivos que han pasado con éxito el test de eones de tiempo.
- Frankenstein desencadenado
- La ingeniería genética es, esencialmente,
una técnica para transferir genes entre especies que no guardan ningún
parentesco o vínculo analógico entre sí. Esto implica la creación de
organismos nuevos, cuyos procesos metabólicos resultan absolutamente
impredecibles. Estos organismos poseen la capacidad de transmitir los genes
transgénicos a las siguientes generaciones, y también a otras especies
emparentadas. Los cambios en el largo plazo como consecuencia de esto son
también impredecibles. Ante preguntas tales como ¿Desplazará del
ecosistema la soya modificada a otras plantas? ¿penetrará otros hábitats?
¿Contaminará la genética de especies silvestres emparentadas o,
eventualmente de otras especies que no están emparentadas?¿qué cambios se
operarán en el largo plazo, gracias a su resistencia a substancias
tóxicas? No hay forma de responderlas con aceptable certidumbre.
- El Dr.Thomas Mikkelsen y sus colegas del Riso
National Laboratory en Dinamarca establecieron que el transgene para
resistencia a herbicida introducido en la colza, Brassica napus, se
transmitió con facilidad a su pariente silvestre, Brassica campestris, y
produjo malezas fértiles, transgénicas en sólo dos generaciones de
hibridización y retrocruzamiento, es decir cruza de plantas parentales con
su descendencia.
- También fue detectada la transferencia de
genes entre rábanos cultivados, Raphanus sativus, y malezas emparentadas.
Las malezas híbridas resultantes produjeron más frutos y semillas que la
original. De esto se deduce que un gene que confiera tolerancia a un
herbicida, transferido de los rábanos cultivados a las malezas
emparentadas, permanecerá en la planta híbrida resultante, y no se
descarta que, con el transcurso del tiempo, aumente la frecuencia de
ocurrencia en la 'piscina o reservorio genéticos' de la especie. Una
consecuencia fundamental a partir de estas comprobaciones es la siguiente:
La ocurrencia en los ecosistemas de la diseminación de propiedades
genéticas de OGM, introducidas mediante manipulación, en particular,
aquellas que otorgan ventajas de supervivencia a las plantas, como lo son la
resistencia a herbicidas o a plagas, es sólo una cuestión de tiempo, mas
que de coincidencia estadística o cálculo de probabilidades. Aun en el
caso de propiedades que acarrean ciertas desventajas, como la tecnología 'terminator'
(autoesterilización inducida de la semilla), o la maduración retardada o
inhibida, serán capaces de entrar en la piscina o reservorio genéticos de
especies emparentadas. A este respecto, el investigador Paul Hatchwell
manifestó que, 'en los ecosistemas sensibles, en especial en aquellos donde
ciertas especies se hallan amenazadas de extinción, grandes cantidades de
nuevas inserciones de genes podrían significar la diferencia entre la
extinción y la continuidad de esas especies'.
-
- Irreversible incertidumbre
- Las elevadas cantidades de OGM liberados en el
medioambiente, tanto en pruebas de campo como en siembras agroindustriales,
asegurarán que, al menos, algunas de ellas perduren y se difundan fuera de
todo control y afecten los ecosistemas. Dichas liberaciones bien podrían
estar ocurriendo a escala más rápida que, aquella a la cual los
ecosistemas estarían en condiciones de absorber esos organismos
manipulados. Para empeorar las cosas, las combinaciones de genes de
organismos radicalmente distintos (papas y ranas, algodón y bacterias o
tabaco y virus) poseen características genéticas y metabólicas que no
registran precedentes en el marco evolutivo de las especies. La dimensión
real del problema se manifiesta una vez liberados al ambiente los transgenes,
a partir de este hecho, y aunque pudiera detectarse efectos nocivos,
colaterales o no deseados, no habría forma alguna de seguirles el rastro y
devolverlos al laboratorio. Se trata de un efecto irreversible, análogo a
las ondas en la superficie del agua, luego de la caída de una piedra, que
se propagará de modos diversos a otras especies, insectos, microorganismos
del suelo, aves, peces o mamíferos, sin poder predecir cuándo, hasta qué
grado o en cuáles especies tendrá lugar la contaminación genética.
- La British Medical Association y la Royal
Society of Sciences, junto a otros investigadores independientes, analizaron
la cuestión de la transferencia de genes en campo abierto y llegaron a la
conclusión de que, es normalmente posible la ocurrencia de intercambios de
polen entre plantas cultivadas y silvestres. Dependiendo del tipo de cultivo
y de polinización, la transferencia contaminante de genes manipulados puede
ir bastante más allá de los límites establecidos para la protección de
campos cercanos, además de contaminar no sólo a las especies que son
genéticamente emparentadas, sino también otras especies que no lo son. De
masificarse las pruebas y siembras a campo abierto, se corre el riesgo de
tornar imposible la práctica del cultivo biológico.
-
- Infección transgénica
- La liberación en el ambiente de OGM puede, al
causar contaminación genética, alterar equilibrios inter-especies, con
consecuencias graves e irreparables, como el desplazamiento de especies de
flora y de fauna silvestres nativas. No debe permitirse que esto ocurra
pues, los perjuicios en el equilibrio de los ecosistemas naturales tendrían
carácter irreversible. En este sentido, el uso de OGM en la agricultura no
permite hablar de sostenibilidad. Los impactos ambientales y los perjuicios
a la salud de las personas van a ser constatados, pero a gran escala
mediante experimentos incontrolados, en los que el ambiente y nosotros somos
todos ratas de laboratorio: un verdadero camino sin retorno, como el de los
cerdos de Gadara, con consecuencias impredecibles, irreversibles e
incontrolables que serán heredadas por las generaciones futuras y sin
beneficio de inventario.
- Un indicador de la magnitud del proceso: En
1996 fue levantada en EE.UU. la primera cosecha de soya transgénica. En ese
entonces el volumen de esta soya equivalía al 2% del total de la
producción soyera en ese país. Al año siguiente, 1997, la cifra
correspondió al 10% del total de la soya y desde entonces ha continuado con
esta tendencia exponencial. En el 2000 en todo el mundo existían 45
millones de hectáreas sembradas con cultivos transgénicos. El 68% se
ubicaba en los EE.UU. y un 23% en Argentina. Más del 80% de esas
superficies estaba dedicada a la soya y al maíz. No obstante el empinado
crecimiento en la producción de la soya manipulada, Monsanto se opone con
fervor a la identificación y separación de este producto de la soya
convencional; y lo propio hace respecto al etiquetado, negándole a los
consumidores el derecho a saber si la soya que están comiendo, es o no soya
transgénica. De esto se deduce que ingerir soya manipulada genéticamente
no da beneficio alguno al consumidor; ya que ni es más barata, ni tiene
mejor sabor, ni tampoco posee ventajas nutricionales. Todos los beneficios
son para Monsanto.
- Los consumidores, por su parte, son recelosos
con respecto a todos los alimentos producidos con OGM y no los aceptan. Cabe
preguntarse entonces, ¿qué ocurre en este caso con la proclamada
perfección regulatoria del 'divino Mercado', creencia defendida a sangre y
fuego, sin eufemismos, por sus fieles paladines: las corporaciones
transnacionales y los gobiernos de Washington y la UE? ¿no es acaso el
mercado un sistema democrático per se? ¿no constituye la economía de
mercado una estructura fundamental, sine qua non, asociada a la
institucionalidad característica de una sociedad genuinamente democrática?
-
- Balanceado e insumos
- Los Estados Unidos produce alrededor de un 60%
del volumen mundial de cultivos transgénicos, siendo la soya manipulada el
segundo cultivo en importancia. La soya o sus derivados se hallan presentes
en 2/3 de los alimentos procesados que consumen las personas. La soya es muy
rica en proteínas y en grasas naturales. La mayor parte de la producción
de soya se emplea en la fabricación de alimento balanceado para ganado,
destinándose el remanente a producir insumos como la lecitina, derivada del
aceite de la soya, utilizada como estabilizador o como emulsionante. El
aceite de soya es otro insumo clave de la industria alimentaria, usado en
decenas de miles de productos. En las etiquetas de los alimentos que lo
contienen puede leerse 'aceites vegetales' o 'aceite vegetal hidrogenado'.
La lecitina suele etiquetarse con su nombre o como E322. Estos insumos
forman parte, entre otros, de productos como margarina, arenque ahumado,
donuts, tortas, pan, galletas, carne, comida para bebés, alimentos
dietéticos, cremas heladas, chocolates, papas fritas, mayonesa, salsas
preparadas para pastas o pizzas.
-
- ¿Quién dice que son seguros?
- No han sido llevados a cabo, ni aun en los
EEUU, estudios para evaluar efectos en la salud por exposición aumentada al
herbicida, debida a residuos del mismo presentes en fuentes alimenticias que
resisten su aplicación, o los efectos de exposición acrecentada a
plaguicidas incorporados en la substancia alimenticia. En los únicos casos
en los que la Food and Drug Administration (FDA) exige análisis adicionales
de alimentos que contengan OGM, es en aquellos en los que hubiese sido
introducido en la fuente, en nuestro caso la planta, uno entre un pequeño
grupo de entre 8 y 10 agentes alergénicos, más allá de eso, nada.
- Mucha gente es alérgica a plantas
alimenticias, debido a las proteínas producidas por ellas que tienen como
función defenderlas contra plagas y enfermedades. A partir del hecho de que
las plantas genéticamente modificadas están diseñadas, específicamente,
para producir mayor cantidad de esas proteínas, se torna evidente que el
potencial alergénico de esas plantas también aumentará.
- Existen fundados temores de que ciertos
cultivos dotados de un gene resistente a la ampicilina, podrían hacer
inefectivo el tratamiento de ciertas enfermedades en humanos y en animales.
La ampicilina es uno de los antibióticos usados más importantes. El mayor
peligro reside en la posibilidad de que el gene se transfiera a bacterias
patógenas, haciéndolas inmunes al tratamiento con este antibiótico.
- ¿Hay controles públicos para alimentos
genéticamente manipulados?
- La administración de medicamentos y alimentos
de los EEUU, Food and Drug Administration, FDA por su sigla en inglés, no
realiza pruebas ni requiere tests de seguridad para los alimentos
genéticamente manipulados. Poco tiempo atrás, pudo saberse que los
científicos de la FDA habían advertido a los funcionarios de esta
institución que ellos (los mismos funcionarios) ignoran los peligros
potenciales de los alimentos genéticamente manipulados. Tampoco la Agencia
de Protección Ambiental, Environmental Protection Agency, EPA, ni el
Departamento de Agricultura, USDA, exigen prueba alguna sobre los efectos de
estos cultivos en la salud de seres humanos.
- ¿Existe algún motivo? Realmente sí. Como ha
sido ampliamente informado, funcionarios de la FDA, la EPA y el USDA son,
con frecuencia, recompensados con empleos muy bien remunerados en las
compañías que ellos están controlando. Un informe reciente del Instituto
Edmonds, brinda un listado de varios centenares de ejemplos posibles de
relaciones de ida y vuelta entre los que regulan y las empresas que se
supone que son reguladas por ellos. El Instituto Edmonds es una
organización sin fines de lucro y de interés público dedicada a promover
la salud y la sostenibilidad de los ecosistemas, y de sus habitantes. Ha
publicado algunos trabajos señeros en materia de ciencia y de asesoramiento
en políticas tecnológicas con impactos en la salud y ecosistemas: A Manual
for Assessing Ecological and Human Health Effects of Genetically Engineered
Organisms (Manual para evaluar efectos ecológicos y en la salud humana de
los OGM) y A Brief History of Biotechnology Risk and Policy Debates in the
US (Breve historia de la biotecnología: Debates en los Estados Unidos sobre
riesgos y cursos de acción)
- Muchos han expresado una seria preocupación,
por el hecho de que los funcionarios de estas agencias gubernamentales
ignoran los temores hechos explícitos de manera sistemática por sus
propios científicos, así como los del público en general, y actúan por
cuenta propia con el fin de complacer a las compañías que deben
fiscalizar. Por ejemplo, el departamento de salud del Reino Unido elevó los
niveles permitidos de residuos del herbicida Roundup - glifosato - en los
alimentos, en 200 veces. Esto se llevó a cabo, a pesar de los peligros
denunciados por importantes expertos en seguridad alimentaria. Aumentos
similares en cantidad de residuos permitidos de plaguicidas o herbicidas han
sido concedidos, en los Estados Unidos y en otros países, a solicitud de
las empresas involucradas en la producción de alimentos genéticamente
manipulados.
-
- Neobscurantismo empresarial
- Los investigadores de la Universidad de
Berkeley, David Quist e Ignacio Chapela publicaron un artículo en la
revista Nature, correspondiente a la edición de noviembre de 2001. Allí
anunciaban el descubrimiento de restos de maíz transgénico en las
variedades de maíz autóctono mexicano. Lo más alarmante del caso,
afirmaban los investigadores, era el hecho de haberse comprobado que el ADN
de las plantas manipúladas se había fragmentado, procediendo a desplazar,
en contra de todas las garantías ofrecidas por el lobby biotecnológico, al
genoma del maíz nativo local. La contaminación era algo innegable, sin
embargo, la segunda comprobación echaba por tierra la seriedad y
confiabilidad de toda la progaganda difundida. que aseguraba la
imposibilidad absoluta de que los genes introducidos en la transgénesis se
desplazaran alguna vez del lugar preciso del genoma donde fueran insertados.
- Esto era demasiado. Anteriormente, en 1997,
Monsanto había estado al borde de la quiebra, como resultado del
desprestigio ganado por su desleal campaña en pro de los OGM. La empresa
fue obligada en varios procesos a pagar sendas multas. Luego de la bomba que
significó el artículo de Nature, la corporación contrató a una empresa
de relaciones públicas, Bivings Group, especializada en campañas por
Internet. Esta empresa instrumentó una campaña de difamación en perjuicio
de los investigadores de Berkeley. Contrató científicos que trabajaban
para la industria de la biotecnología, con el fin de impugnar las
investigaciones de Quist y Chapela y recurrió también al expediente de
crear personas ficticias para ensuciar el debate. La violencia y el chantaje
dieron sus frutos: Nature tomó la decisión de retractarse. Esto no tenía
precedente alguno en la trayectoria de esta prestigiosa publicación.
- Hay sin embargo, algunos fracasos que, por su
magnitud y difusión fuera de reuniones de directorio y de laboratorios, han
trascendido, permitiendo verificar in situ las deficiencias de los cultivos
transgénicos y sus efectos negativos emergentes.
-
- El fiasco del algodón transgénico
- De hecho, los ingenieros genéticos carecen
del conocimiento necesario acerca de la interacción entre genes, y entre
éstos y el ambiente, como para ser capaces de predecir si su 'edificar
construcciones con bloques' realmente sirve. Una experiencia aleccionadora
ocurrió en el año 1996 y su escenario fueron vastas regiones de los
Estados Unidos. Se trata del algodón transgénico NuCOTN®, conocido
comercialmente como 'Bollgard' dotado con la capacidad de producir la toxina
Bt, (Bacillum thuringiensis) que lo protegería de la larva (Helicoverpa zea)
y de la larva del tabaco, (Heliothis virescens). Una temporada estival de
inusual calor y singular sequedad obligó a plagas y plantas a comportarse
de manera distinta a lo previsto y planificado. El stress generado en las
plantas por el calor y la sequía provocó cambios en la síntesis proteica,
algo que sucedía normalmente con una planta de algodón convencional. Al
parecer uno de los cambios involucró la producción de la toxina Bt,
alcanzando niveles inferiores a los hipotéticos bajo condiciones normales.
Para Helicoverpa zea, el calor y la sequedad no constituyen obstáculo
alguno en su ciclo vital.
- Entonces, ocurrió lo peor: se combinaron
niveles bajos de producción de toxina con gusanos que disponían de
condiciones inmejorables: escaso control, competencia nula y abundancia de
alimento. Como resultado de todo esto, la mitad de las 810.000 hectáreas
sembradas con el algodón transgénico NuCOTN®, sufrieron daños por el
ataque de la plaga y Monsanto se vió en la necesidad de ordenar la
aplicación de plaguicidas convencionales para evitar la pérdida total de
la cosecha.
- Habiendo la plaga llegado, en algunos casos, a
atacar exitosamente hasta un 60% de las plantas. Dede un comienzo, los
agricultores advirtieron que el Bollgard no era capaz de producir el
insecticida (la toxina Bt) en cantidades suficientes y con la rapidez
necesaria, como para proteger los primeros brotes contra las orugas. El
daño económico estimado alcanzó los U$S 1.000 millones. Pero podría ser
todavía peor. Las plagas podrían adquirir resistencia al insecticida Bt,
dejando a muchos agricultores desamparados ante la ineficacia, inducida, de
un importante método de control biológico.
- En relación con esta cuestión, el profesor
Fred Gould de la North Carolina State University señalaba, en el momento en
que esta catástrofe ocurría, que de no haber habido ola de calor y
sequía, los problemas con las plagas habrían aparecido igualmente. En las
pruebas de campo previas a la siembra masiva - recordaba el científico - el
algodón transgénico no mataba la totalidad de la plaga, sino solamente el
80% de ella. Remarcó Gould que '80% de mortandad es exactamente el
indicador que los investigadores usan cuando desean criar insectos
resistentes a tóxicos'. Según este investigador, sembrar algodón Bt es el
método perfecto para criar orugas resistentes al Bt.
-
- La parte de la plaga...
- Para demorar el desarrollo de resistencia en
los insectos a la toxina Bt, aunque no para impedirla, una estrategia
recomendada por Monsanto es plantar 'refugios'. ¿En qué consisten? Se
trata de sembrar, en áreas cercanas al cultivo con Bt incorporada, la misma
planta (algodón en este caso), pero no-manipulada, es decir algodón
convencional que no producirá la toxina. Los insectos tendrán preferencia
por este algodón que no es tóxico para ellos, disminuyendo la presión
selectiva que los hará, más temprano que tarde, resistentes al herbicida.
La pregunta es qué superficie debe destinarse a refugios. Monsanto
recomienda, reconociendo con ello tácitamente que la plaga ha de volverse
resistente, el 4% del total de la superficie sembrada. El profesor Gould
argumenta que esta superficie de refugios bastaría para el caso de que la
mortandad fuese del 100%. Pero como fue realmente de un 80%, se requiere al
menos un 20% del área total de siembra destinado a refugios. A mediados del
año 2002, en una transmisión de CBC, Canadian Broadcasting Company, la
emisora radial internacional de Canadá en onda corta, tuvimos la
oportunidad de oir cómo la directora del Departamento de Entomología
Agrícola de la universidad de Toronto, reprochaba al director de
investigaciones de Monsanto que el área necesaria para refugios superaba el
30%, pudiendo llegar hasta el 40% del total de superficie sembrada. Dijo
textualmente 'no podemos recomendar a los productores que sacrifiquen, sin
más, a la plaga el 40% de la cosecha'. No hubo respuesta del representante
de Monsanto.
-
- Invalidez rigurosa
- Es una necesidad crítica que la evaluación
científica de los riesgos potenciales, inherentes a los organismos
genéticamente modificados, se funde en conceptos apropiados. Ahora se
observa que un buen número de esquemas conceptuales de seguridad genética
ha estado basado en ideas científicas que han resultado desactualizadas.
Uno de los esquemas más difundidos, cuya vigencia es sólo publicitaria,
demuestra categóricamente que la ingeniería genética no es otra cosa,
sino la extensión de los métodos usuales, tradicionales, de selección de
variedades de cultivo.
- Sin embargo la realidad es otra: los
mecanismos de ambos métodos (tradicional y manipulación genética) y sus
potencialidades guardan profundas diferencias. Esto no implica que todo
organismo genéticamente modificado (OGM), sea peligroso en términos
ecológicos, sino que algunos tipos de OGM pueden ser considerablemente más
peligrosos que los organismos producidos mediante selección tradicional de
cultivos, en especial en el caso de que un organismo huésped,
ecológicamente competitivo, fuese suplementado con caracteres nuevos que
puedan aumentar su competitividad con otras especies. Además, los efectos
genéticos colaterales ponen sobre el tapete cuestiones de seguridad
alimentaria, y tampoco puede descartarse la posibilidad de que éstos (los
efectos genéticos colaterales) puedan aumentar su competitividad
ecológica, aun pudiendo esto ser ocasional. Las parcelas experimentales en
el campo tienen una función específica: reunir datos útiles para analizar
los peligros de liberar OGM a escala comercial en el medioambiente. Sin
embargo, no tiene rigor científico considerar que una pequeña población
confinada y aislada de competidores potenciales en el campo, valida
argumentos sobre seguridad, y que si en ese caso experimental controlado
'nada ocurrió', puede concluirse entonces que el OGM no ofrece peligros
para su comercialización o que todos los OGM se comportarán de manera
similar.
-
- Estrategias de la ilusión según una
teología 'natural'
- Entre 1978 y 1986 ha venido utilizándose una
variedad de argumentos, con el fin de convencernos de que todos los
organismos genéticamente modificados deben ser confiables. Estos argumentos
recibieron una crítica sistemática por algunos destacados especialistas y
fueron analizados en numerosos talleres técnicos. Como resultado de ello,
hoy apenas se recurre a esos argumentos. En forma breve, son los siguientes:
- 1) La ingeniería genética no es diferente de
la reproducción sexual ordinaria, por lo tanto no presenta riesgos nuevos.
- 2) La ingeniería genética siempre impondrá
una carga metabólica adicional tan considerable, que los organismos
transgénicos serán siempre no competitivos en términos ecológicos.
- 3) La ingeniería genética no es capaz de
crear nada realmente nuevo, porque millones de años de evolución han
probado todas las combinaciones posibles de genes. Y todo aquello que hoy no
existe es porque ha probado ser no adaptativo.
- 4) La ingeniería genética solamente puede
hacer un organismo menos perfecto que lo hecho por la evolución.
- 5) La naturaleza mantiene a todas las
poblaciones en equilibrio; rechazará las novedades transgénicas o las
conservará en equilibrio como ocurrió con los huéspedes originales.
- Una razón por la que estos argumentos han
tenido algún atractivo, es el hecho de no estar familiarizada la mayoría
de los biólogos con el progreso conceptual en el terreno de la ecología, y
de la biología evolutiva, que tuvo lugar en las postrimerías del siglo XX.
- Las visiones imperantes en el siglo XIX y a
comienzos del XX abrigaban la idea de la perfección de las adaptaciones y
de un equilibrio simplista en el ámbito de la naturaleza. Aunque se
presentaban como teorías seculares, sólo lo fueron de manera superficial.
Esta forma de pensar encajaba exactamente en la antigua tradición deísta
fundada en una 'teología natural' que interpretaba el universo físico como
un sistema de relojería perfecto e integrado que, de ningún modo podría
mejorarse, aunque sí conocerse. En otras palabras, esa visión mecanicista
es producto del proceso de secularización ocurrido en Europa entre los
siglos XVI y XVIII.
- La concepción actual sobre la ecología y la
evolución deja mucho más margen a la idea de que, si una variedad
silvestre o cuasi-silvestre de un organismo resultara modificada
genéticamente, mediante una novedosa y adaptativa combinación de
características genéticas, entonces, pese a las imperfecciones que pudiera
presentar dicha variedad, la nueva criatura podría, en el caso en que los
beneficios ecológicos del o de los caracteres introducidos tuvieran mayor
peso que los costos ecológicos, persistir en un medio natural libremente
integrado, y en algunas ocasiones alterar o interferir la organización ad-hoc
de las comunidades y de los ecosistemas.
-
- Tabaco con cola y frutillas con escamas
- Desde los lejanos tiempos en que los
seres humanos comenzaron a cultivar plantas y criar animales para obtener
alimentos, han estado también esforzándose para mejorarlos y producir en
forma más eficiente. Mediante los mecanismos naturales de la cruza, que no
es sino un camino evolutivo de asegurar la diversidad genética, los
agricultores han sido capaces de alterar las características biológicas de
la descendencia, a través de la selección y apareamiento de los padres que
portan las características deseadas. Este tipo de cruza solamente tiene
lugar entre especies de plantas o de animales que se hallan emparentados
genéticamente. Ahora, con el surgimiento de la ingeniería genética,
existe la posibilidad de superar las barreras naturales en la cruza de
especies. Los 'ingenieros genéticos' pueden cortar y extraer fragmentos de
la cadena de ADN de un organismo vivo, e insertarlos en el ADN de especies
totalmente diferentes y distantes.
- La mayoría de las plantas alimenticias más
importantes en el mundo ha sido probada en versiones manipuladas
genéticamente, o bien están siendo objeto de dichas pruebas. Hasta la
fecha, al menos 38 especies de plantas diferentes han sido manipuladas y
probadas en experimentos de campo. Fueron insertados genes animales en
plantas, genes de bacteria en plantas alimentcias domesticadas y genes
humanos en plantas y animales. Por ejemplo, se ha implantado en laboratorio
un gene humano en un salmón, en una trucha y en arroz, genes de pollo en
papas, genes de peces en frutillas, genes de ratón en el tabaco y genes de
bacteria y de virus en pepinos y en tomates.
-
- Una ingeniería no muy ingenieril
- Quienes abogan por liberalizar las
regulaciones concernientes a OGM, parecen haber arribado a un argumento que
intuitivamente resulta atrayente, aunque es equívoco en términos
científicos. Expresado en pocas palabras, este argumento dice así: La
nueva biotecnología (la ingeniería genética) con ADN recombinante (ADNr)
y técnicas relacionadas sólo cambia de posición genes entre cromosomas.
Los seres humanos han estado cambiando de posición genes durante miles de
años en cultivos tradicionales de maíz, trigo, o en bovinos, bacilos de
yogur o levaduras de cerveza, y estos cambios nunca han dado como resultado
una criatura peligrosa. El entrelazamiento de genes de alta tecnología con
ADNr, permite actualmente cambiar de posición genes con mucha mayor
precisión y, por tanto, esto debería ser aún más seguro que el
desarrollo por métodos tradicionales, donde los resultados han sido en
mayor medida impredecibles. Pero, ¿es realmente así?
- No. De hecho se trata de una retórica
reduccionista, sin sustento científico, que pretende unificar bajo un mismo
criterio la crianza tradicional y el método basado en ADN recombinante. La
retórica, por más elegancia dialéctica que exhiba, no es un método
científico comparativo válido. Dejarse llevar sin cuidado por argumentos
de esta clase, puede conducirnos a traicionarnos con relación a nuestras
propias pretensiones.
- Dividiremos la refutación en dos partes. La
primera parte estará consagrada a rebatir formalmente el argumento,
mediante un experimento imaginario, y la segunda a poner en evidencia su
carácter falaz mediante un contraejemplo. Vayamos al experimento
imaginario. El argumento se funda en que ignorar 3.500 millones de años de
evolución, en los mecanismos de selección genética, equivale a la
temeridad suicida que se relata a continuación: Es sabido que, en el
momento en que un paracaidista toca el suelo al finalizar el salto, la
velocidad con que lo hace, es equivalente a la de una caída libre desde una
altura de seis (6) metros. Pues bien, resulta que un día, un especialista
en paracaidismo de acrobacia acepta una apuesta con varios colegas. Las
condiciones pactadas establecían que él se arrojaría del avión desde
5.000 metros, y no abriría el paracaídas hasta llegar a una altitud de 400
metros sobre el suelo. El margen para tener éxito en este caso es por
demás escaso; requiriéndose nervios de acero y una singular intrepidez
para lograr algo así. Imaginemos por un momento que ya caemos libremente
con nuestro amigo acróbata con una aceleración de 9,80 m/s - valor
impuesto por la gravitación de nuestra madre Tierra - mientras éste mira
su altímetro con inocultable ansiedad, hasta llegar a la altura convenida
en la apuesta, y jala de la cuerda del paracaídas, que para su sorpresa no
se abre. Inmediatamente prueba con la cuerda del paracaídas de emergencia
con idéntico resultado...Entonces, piensa nuestro héroe '¡¡qué pena
perder una apuesta así!!'; continúa sin embargo observando atentamente su
altímetro, hasta que éste le indica que ya se halla a seis metros del
suelo, y entonces dice '¡¡desde aquí salto!!'. Creemos que dadas las
evidencias disponibles, la manipulación genética intenta salvar las
apariencias como si se tratara de un salto libre de sólo seis metros, ya no
en el vacío sino en la genética evolutiva.
-
- Otras bombas inteligentes (y biológicas)
- Vayamos ahora al anunciado contraejemplo.
Comenzaremos diciendo que en total contradicción con la soberbia propia de
las declaraciones de los productores de OGM y de sus comunicadores
asalariados, la incertidumbre y la imposibilidad de predecir con exactitud
qué sucede al introducir ADNr en un organismo constituye la norma en el
ámbito de la ingeniería genética. La pretendida 'precisión científica'
y 'exactitud' en la transferencia de genes declamada por los apologetas de
la manipulación genética, no es más que una coartada publicitaria montada
por intereses corporativos transnacionales, dirigida a anestesiar a la
opinión pública mediante el recurso a la autoridad de la ciencia, e
inducirla a aceptar sin reparos estos productos-quimera. Esta postura
ideológica es un residuo de la creencia, presente desde la infancia de esta
tecnología, unas dos décadas atrás, de que un gene constituía una unidad
discreta, aislable, responsable por la producción de una proteína
específica, identificable con una función y que actuaba en forma
independiente respecto a todos los otros genes en general, y de aquellos
situados en su proximidad en especial. Si un gene transmitía la
instrucción para producir un pigmento de determinado color, por ejemplo,
entonces se pensaba que era ésa su función exclusiva y nada más. Su
ubicación en la cadena de ADN, o la vecindad con otros genes no
implicarían diferencia alguna en su función.
- Los hallazgos más recientes confirman que
esta concepción se caracteriza por una marcada falta de conocimiento y de
comprensión del modo cómo operan los genes y se organizan. Esto implica
una incapacidad casi absoluta para predecir qué pasará cuando un gene es
tomado de un organismo y insertado al azar en otro. A pesar de su pomposo
nombre, la ingeniería genética no puede dirigir a un gene a insertarse en
un sitio determinado, ni prever con certidumbre dónde el gene se ubicará.
De esta forma, el transgene puede terminar en cualquier vecindad de genes y
puede aún insertarse en otro gene. Aquí también hay fuego amistoso y
daños colaterales.
-
- Silenciamiento de genes
- Este problema resultó inesperadamente
manifiesto, y multiplicado, en pruebas de campo realizadas en Alemania a
principios de los '90 con 20.000 petunias (Petunia hybrida), flores
genéticamente manipuladas. En ellas se había insertado un gene para el
color rojo extraído del maíz y otro gene para generar resistencia a
antibióticos proveniente de una bacteria. En teoría, la petunia manipulada
exhibiría esas características agregadas a las propias normales, no
obstante, en los otros aspectos la petunia debería continuar sin cambios.
Pero, al ser transplantadas en la tierra las petunias modificadas, éstas
tenían mayor número de hojas y de yemas axilares, más resistencia a
patógenos (especialmente hongos) y menor fertilidad. Todas estas
características no tenían ninguna relación con el gene del color ni con
aquél de resistencia a antibióticos y diferían de aquellas de las
petunias no modificadas. No es posible predecir estos múltiples efectos
colaterales de los genes introducidos no relacionados (pleiotropía) y no
siempre son visibles o detectables con facilidad.
- En otro experimento se extrajo un gene de la
petunia, el cual se creía responsable por la pigmentación y se lo alteró
de forma tal que estuviera funcionando constantemente, es decir, produciendo
continuamente la 'molécula de color' relevante. Luego fue insertado
nuevamente en otras plantas de petunia que tenían su propio gene productor
de color sin modificar. Los investigadores esperaban que las flores de
petunia resultantes fuesen de un tono de rojo más intenso que el usual. A
pesar de ello, en una prueba de campo grande con 30.000 plantas, hasta un
50% de las plantas mostraba irregularidades inesperadas en su coloración,
irregularidades que incluían flores completamente blancas. Se hizo evidente
que los genes responsables de la coloración habían sido desactivados o
'silenciados'.
-
- La genética, nuevo juego de azar
- Este fenómeno de 'silenciamiento de genes',
recientemente descubierto, se debe a la presencia de copias múltiples del
mismo gene. La adición de tan sólo una copia de un gene homólogo, puede
silenciar todos los genes homólogos en lugar de reforzarlos. Se cree que el
silenciamiento del gene ha jugado un rol substancial en la evolución de los
genes, genomas y mecanismos que controlan la expresión del gene. Además es
poco lo que se conoce acerca de los factores ambientales que pueden activar
o desactivar las secuencias de genes.
- La introducción de genes noveles en las
plantas también pueden resultar en la desaparición de los genes
recientemente introducidos, o, a la inversa, en la multiplicación de los
mismos en grandes cantidades. En un experimento realizado con arroz (Orya
sativa) que había sido genéticamente modificado con un gene que confería
resistencia a antibióticos, los científicos descubrieron que cada
descendencia poseía tanto más como menos copias del gene, que las
poseídas por la planta madre mediante un patrón que parecía regirse por
el azar.
- Mientras que algunos científicos están
tratando, con fervor, de descifrar los secretos de la organización de los
genes y otros estudiando el desarrollo de niveles de resistencia en las
plantas e insectos, la industria se halla en este momento aplicando a gran
escala con propósitos comerciales un conocimiento hasta ahora incompleto y
limitado, sin importar qué riesgos podría acarrear para el medioambiente y
para las personas esta tecnología 'novata'.
-
- Dopaje genético
- Con respecto a las afirmaciones en el sentido
de que la ingeniería genética no plantea riesgos diferentes a los propios
de la reproducción sexual evolutiva, conviene recordar que se trata de
comparar un método reproductivo que fue implementado hace apenas algo más
de dos décadas, con procesos probados, mejorados y seleccionados al cabo de
cientos de millones de años...Es ésta idea la que ha motivado el empleo de
la imagen conceptual basada en el ejemplo del paracaidista, aunque, para
mantener realmente las proporciones, nuestro 'héroe' debería haberse
lanzado, como mínimo, en caída libre desde la estación orbital espacial
internacional...
- Existen, por lo tanto, razones objetivas que
permiten diferenciar el proceso de introducir en un organismo ADN
recombinante (transgénesis) de la forma tradicional mediante la cual la
humanidad ha practicado la cruzas inter e intraespecíficas durante
milenios. La mayor parte de los proyectos acometidos hasta ahora por la
ingeniería genética, consistió en introducir nuevas características
genotípicas, no-adaptativas, en genomas de huéspedes ecológicamente no
competitivos. Estas manipulaciones no implican peligro en términos
ecológicos. Pero, al introducir características adaptativas en huéspedes
que, sí son ecológicamente competitivos, se corre el riesgo de crear
organismos supercompetitivos con posibles alteraciones de funciones
ecológicas. Estas alteraciones tornan a los nuevos organismos en
competidores inusuales dentro del ecosistema, brindándoles ventajas
imposibles de contrarrestar para otros organismos, con resultados
imprevisibles para el equilibrio interespecífico y dentro de la especie a
la que pertenezca el OGM. Para comprender mejor la situación creada,
imagine el lector que en una partida de ajedrez, repentinamente uno de los
jugadores tiene la posibilidad de mover sus torres como si fuesen caballos,
además de seguir haciéndolo también como torres, y su rival no tiene
acceso de ninguna manera a esa 'innovación'. Ningún talento magistral
estaría en condiciones de compensar esta desmesurada ventaja, y el
resultado sería el mismo, sin importar el número de partidas que se
jugase. La posesión de las dos torres-caballos (quimera ajedrecística)
constituiría una ventaja irreductible para el resto de los jugadores, que
no podrían valerse de ella, de manera análoga a la ventaja conferida por
resistencia a insecticidas o a un herbicida, introducida en una planta, con
respecto a otros ejemplares de la especie, o de otras especies competidoras
que no tuvieran esta caraterística.
-
- Impredictibilidad inevitable
- El fenómeno descripto anteriormente, conocido
como 'pleiotropía', hace surgir dudas respecto a la seguridad alimentaria,
la toxicidad y la generación de alergias. Las plantas se defienden de los
insectos, de mamíferos herbívoros y de patógenos mediante la producción
de substancias químicas bioactivas que son agresivas o tóxicas. En
relación con este tema, preocupa a los investigadores el hecho que, en las
plantas transgénicas pueda alterarse la biosíntesis en determinadas
secuencias de reacciones bioquímicas, y producirse así compuestos
bioactivos que estarían presentes en niveles más elevados o que fuesen
tóxicos completamente nuevos y, por lo tanto, su antídoto desconocido.
Conviene tener presente que en este caso, no habría tratamiento inmediato
para las mismas.
- En efecto, pues aun las plantas
ecológicamente inocuas podrían presentar, en teoría, problemas de
seguridad alimentaria, debido a modificaciones inesperadas, requiriéndose
en esos casos precauciones adecuadas.
- 'Esta es una tecnología imperfecta con
peligros inherentes...Lo más preocupante es lo impredecible de los
resultados' declaró el Dr. Michael Antoniou, británico, profesor senior de
biología molecular.
- La ingeniería genética crea formas de vida
totalmente nuevas. Estos organismos están vivos, pueden mutar,
multiplicarse, reproducirse con otra formas de vida y continuar
reproduciéndose durante generaciones. En todo el mundo se ha registrado
ejemplos de catástrofes inducidas por la introducción de especies
exóticas en hábitats nuevos o la destrucción de ecosistemas (ver
Lecciones olvidadas más abajo). Se sabe ahora que al cambiar un componente
en un ecosistema, puede dispararse una serie de cambios en cascada que lo
afectan en su totalidad. Sin embargo, la industria de la biotecnología
sostiene que estas especies extrañas no causarán problemas.
-
- El círculo vicioso y la noria química
- Existe consenso en cuanto a que los OGM
causarán problemas cuya gravedad no resulta posible predecir. En la medida
en que malezas e insectos son expuestos en forma repetida a un herbicida o
plaguicida, se tornan gradualmente tolerantes a la toxina. Así actúan los
mecanismos de presión selectiva. Esto significa que la cantidad requerida
de esas substancias para lograr el mismo efecto será mayor cada vez. Esto
conduce a perpetuar la 'noria química', en la que los agricultores se ven,
con el tiempo, obligados a usar agroquímicos en mayor cantidad y más
potentes para controlar plagas y malezas. Esto implica mayor contaminación
en el entorno y más daños a las variedades de plantas cercanas y a la
fertilidad del suelo. Las consecuencias de esto no se restringen al
medioambiente. La soya Monsanto está diseñada para soportar la exposición
a su 'propio' herbicida, lo que implica una presencia mayor de tóxicos en
nuestra comida. El maíz Bt de Novartis incorpora el plaguicida directamente
en la planta, incrementando el contenido de agroquímicos en los alimentos.
Las consecuencias de ingerir la soya Monsanto y el maíz Novartis para
nuestra salud son, en gran medida, desconocidas, a causa de que el ADN
recombinante introducido en la genética de estas plantas, nunca antes, ni
por azar, había estado en nuestra dieta diaria.
-
- Amenaza para los medios de sustento de los
trabajadores agrícolas
- El mecanismo descrito como 'noria química'
genera la dependencia incondicional del productor a una tecnología única y
patentada. Mediante la ingeniería genética, el control de la agricultura
pasa progresivamente a manos de los gigantes de la industria de
agroquímicos, que establecen derechos de propiedad intelectual sobre los
organismos modificados. Una vez patentados éstos, sólo se accede a las
semillas a través del pago de regalías agregadas a su precio. Puede que,
en algún momento, algunas especies de plantas se tornen totalmente
inaccesibles para los agricultores y puede que, aun las variedades de
plantas nativas antes libremente cultivadas y comercializadas lleguen a
estar restringidas.
- Los productores que adquieren semillas
genéticamente manipuladas, se encierran mediante esos acuerdos con las
multinacionales que las producen. En el caso de Monsanto, por ejemplo, los
agricultores que desean sembrar la soya manipulada deben pagar, en primer
término, elevados precios por las semillas, luego firman un convenio para
utilizar por un período establecido exclusivamente el herbicida de Monsanto,
Roundup, así como para autorizar inspecciones puntuales sobre sus
operaciones. Contratos como éstos obligan, legal y económicamente, a los
agricultores a someterse al control y supervisión corporativos. Finalmente
toda la cadena productiva, desde las semillas, pasando por la cosecha, hasta
el procesamiento, podrá ser controlada por las transnacionales, y los
métodos de producción de alimentos locales han de ser dejados de lado. Los
productores de éstos serán expulsados del mercado, como ha ocurrido en los
EEUU, y pasarán a engrosar las filas de desocupados hacinados en ciudades o
en prisiones.
- Peter Rosset, director del Food First
Institute de California, ha descripto con impresionante realismo la
situación en los Estados Unidos en materia de ocupación laboral en áreas
rurales: mientras que la población rural apenas alcanza el millón y medio
de personas, la población carcelaria supera ya la cifra de dos millones. Un
buen número de estos son trabajadores rurales afroamericanos que han sido
desplazados de la actividad agrícola.
- Cabe preguntarnos ¿Qué se hizo de la
Farmer's Republic de los tiempos de Abraham Lincoln y la Homestead Act?
-
- Pobreza a dos bandas
- Alimentar a los hambrientos implica la
existencia de más, no de menos, familias agricultoras produciendo cultivos
sostenibles. Los agrocultivos industriales en el Norte han tenido como
consecuencia precios bajos, empujando a las familias agricultoras fuera del
negocio agrícola-alimentario. Por otra parte, los excedentes enviados a los
países necesitados de alimentos son vendidos a precios ridículamente
bajos, empujando también allí a las familias agricultoras fuera de la
actividad agrícola. Los cultivos de alta tecnología ligados al uso de
químicos tóxicos no podrían, en el largo plazo, beneficiar a esas
familias, en especial en áreas de pobreza. Para la gente más pobre y
hambrienta, los costosos productos de la ingeniería genética son
inaplicables a sus sistemas de cultivo, en primer lugar, a causa de que no
pueden pagar la tecnología. Para los agricultores que pueden pagar la
tecnología de la ingeniería genética, los ahorros monetarios en el corto
plazo mediante el uso menor de químicos se contraerán con el tiempo, a
medida que las plagas de los cultivos y las malezas desarrollen resistencia
y se requiera una mayor cantidad de químicos para lograr el mismo efecto de
los anteriores niveles. Dados los elevados costos vinculados con el
crecimiento de estos cultivos, la ingeniería genética, no puede ser,
sencillamente, una respuesta viable para las necesidades alimentarias de las
naciones en desarrollo.
-
- La agricultura tradicional es efectiva
- Un gran número de estudios ha mostrado que la
agricultura familiar tradicional, tanto en el mundo en desarrollo, como en
el Norte, tiene una elevada productividad y sostenibilidad. En el informe de
la US National Academy of Sciences titulado 'Agricultura alternativa' (1989)
se halló que los establecimientos agrícolas que no emplean ni plaguicidas
ni fertilizantes químicos son tan productivos como aquellos que los
utilizan. En América Latina, los programas de conservación de suelos y con
fertilización orgánica triplicaron o cuadruplicaron los rendimientos
anuales. En los países en desarrollo, tales iniciativas junto con la
reforma agraria, programas de crédito, educación, organización
comunitaria y capacitación en el cuidado de la tierra, son la mejor manera
para reducir el hambre y mantener a los agricultores dentro del esquema de
producción.
- Las penas son de nosotros, los beneficios son
ajenos
- En un trabajo publicado con el sugestivo
título 'Transgénicos y fracaso del modelo agropecuario argentino', el
ingeniero agrónomo Adolfo Boy integrante de la Red por una América Latina
libre de Transgénicos, grupo de reflexión rural describe crudamente la
realidad impuesta a partir de la masificación de cultivos transgénicos en
el país que fuera el 'granero del mundo': La expulsión de agricultores, -
afirma Boy en el artículo - especialmente pequeños y medianos, que van
quedando fuera de la creciente escala productiva, es otra impactante
realidad del campo argentino, que conduce a la concentración de tierras en
manos de los pool de siembra, nueva forma empresarial del contratista, con
mayor escala que aquél y capitales provenientes de fondos de inversión
bancarios (fuera del sector agropecuario). Como afirmara Eduardo Buzzi,
presidente de la Federación Agraria Argentina: 'los mismos lineamientos de
política económica y agropecuaria, siguen condenando a la desaparición a
miles de productores, y con ello, se sigue diseñando en Argentina una
agricultura sin agricultores'. En este sentido, la realidad es inapelable:
entre 1988 y 2002 desaparecieron 103.405 establecimientos agrícolas en
Argentina, más del 30,5% del total en la región pampeana (60.000
establecimientos), sumado al hecho de la adquisición por extranjeros de
campos subvaluados con una superficie total de 17.000.000 de hectáreas. Los
datos presentados por el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y
Censos) en ocasión del Censo Nacional Agropecuario realizado en el 2002
muestran una reducción abrupta en el número de explotaciones agropecuarias
en el país austral: 24,5% menos que en 1988. Una encuesta privada revela
que esta cifra alcanza al 31% de los establecimientos que había en la
provincia de Buenos Aires.
- Con respecto a la supuesta disminución de uso
de agroquímicos, Adolfo Boy explica que 'también manejando hábilmente las
cifras se dice que el consumo de glifosato disminuyó, e incluso se menciona
que Argentina ha ahorrado en este concepto U$S 400 millones, con la
consiguiente disminución de la contaminación ambiental. La realidad puede
consultarse en www.casfe.org, donde la propia Cámara de Sanidad
Agropecuaria y Fertilizantes, detalla que las ventas de glifosato en el 2000
superaron los U$S 240 millones y los 80 millones de litros. Hace 5 años
(Boy se refiere al año 1997) se utilizaba menos de 14 millones de litros
con una facturación de aproximadamente U$S 75 millones, aquí está el
'detalle' del ahorro puntualizado que se debe a una reducción importante
del costo de la droga y la importación de glifosato de muy bajo precio
proveniente de China. Una incógnita que seguramente el tiempo develará, es
el hecho que ya vencida la patente mundial del glifosato, Monsanto haya
instalado en la provincia de Buenos Aires, en febrero de 2000, una fábrica
del herbicida con un costo de U$S 135 millones.
- Excursus legal: ¿Hay alguna norma legal en
Bolivia aplicable a esta cuestión?
- Nos referiremos exclusivamente a la soya
manipulada por Monsanto, la SRR. Es precisamente el vínculo de dependencia
creado entre la soya SRR y el Roundup o glifosato de Monsanto el elemento
que permite tipificar adecuadamente el caso en el marco de la legislación
vigente en la materia. El Decreto Supremo 10.283 (ver referencias al final)
que data del 30 de mayo de 1972 establece en su art. 118 que 'Sólo se
permitirán las aspersiones de pesticidas sistémicos (altamente tóxicos),
cuando a juicio del técnico que prescribe no existe otro producto de menor
toxicidad para el fin que se persigue. Cuando se reúnan las condiciones
para las aspersiones aéreas de pesticidas sistémicos (altamente tóxicos),
éstas deberán hacerse bajo la supervisión del técnico que prescribe
dicho producto.'
- En el apartado 'De las definiciones', en el
art. 69 del DS. 10.283 se establece que 'Por convenio general la palabra
insumo agrícola incluye todos los pesticidas y otros productos químicos de
uso agrícola, registrados y autorizados para su venta, de acuerdo a su uso
terapeútico vegetal y estarán claramente catalogados como sigue:
insecticidas, acaricidas, nematicidas, fungicidas, sistémicos, herbicidas,
defoliantes, desecantes, atrayente de insectos, rodenticidas'. Hasta aquí
el rubro pesticidas, la lista continúa con 'otros productos químicos',
donde se lista hormonas, fertilizantes y luego se define los grados de
toxicidad y el criterio de DL-50, dosis letal media.
- En esta instancia nos interesa señalar dos
cosas: en primer lugar la ley define genéricamente como pesticida a los
herbicidas; en segundo lugar el texto legal señala claramente que un
herbicida (pesticida) sistémico (el glifosato es sistémico) debe evitarse
y su empleo es el último recurso, de no haber otro medio menos tóxico para
el fin que se persigue. Es razonable que así sea, porque el carácter
sistémico de un herbicida lo hace más tóxico, dada su capacidad de
intoxicar la totalidad de los tejidos de la planta. En el espíritu de esta
norma legal esto se muestra en el hecho de considerar el carácter
sistémico como un factor de mucho peligro. Por ejemplo, dice en el art.
135, 'todos aquellos insecticidas sistémicos de uso agropecuario o
forestal, serán considerados extremadamente tóxicos salvo las excepciones
que establezcan las normas que dicten los Ministerios de Asuntos Campesinos
y Agricultura y de Salud Pública'. En este punto, la ley equipara el
carácter sistémico de un insecticida, con uno de los más poderosos
tóxicos al darle igual tratamiento; dice el art. 134 que 'todas aquellas
formulaciones en las que entre el Paration, como compuesto activo se
considerarán extremadamente tóxicos'. Los productos extremadamente
tóxicos, identificados con etiqueta roja, están prohibidos en Bolivia
Según establece el Art. 58: los insumos y particularmente los pesticidas se
registrarán solamente cuando los mismos correspondan a la clasificación
toxicológica de : Altamente tóxico - Moderadamente tóxico - Ligeramente
tóxico - Inocuo. Es decir no se otorgará registro, esto es, no se permite
la importación, comercialización y uso en el territorio nacional para los
pesticidas clasificados como extremadamente tóxicos.
-
- Conclusión interlocutoria
- Por nuestra parte, pensamos que no estaría
forzándose el alcance del texto legal, en el art.118, que autoriza el uso
de un herbicida sistémico solamente cuando a juicio de un profesional
responsable, el mismo que deberá estar presente en el sitio donde ha de
realizarse la fumigación, no existiera otro producto de menor toxicidad
para el fin que se persigue, si extendemos la prohibición a la semilla
enganchada (asociada al Roundup), esto es la soya SRR, por cuanto ésta es
parte del herbicida, es decir hace inevitable su uso porque Monsanto así lo
desea. Ahora bien, como el fin que se persigue es producir soya, y no
contaminar el ambiente, entonces, sí hay otros productos que no inducen una
alta toxicidad asociada 'simbióticamente' a su empleo como en el caso de la
soya transgénica de Monsanto: estos productos son las semillas de soya
tradicionales, sin manipulación genética. En otras palabras, siguiendo la
lógica del legislador en esta materia, que prefiere la no utilización en
Bolivia de herbicidas sistémicos, la semilla Roundup Ready debe prohibirse
en Bolivia, pues su cultivo hace inevitable el empleo de un herbicida
sistémico, mientras que otras semillas no. Obviamente el legislador opta
por restringir al máximo el empleo de herbicidas sistémicos. Siendo una
norma creada, el D.S.10.283, con anterioridad a la aparición en el mercado
de soya transgénica o de cualquier otro cultivo agrícola transgénico, no
podía preverse allí el vínculo causal de la dependencia, del mismo modo
que en ninguno de los códigos penales vigentes al popularizarse el tendido
de redes eléctricas preveía el hurto de fluido eléctrico colgando el
cable, pues el hurto sólo podía por objeto el apoderamiento de una cosa
mueble...como sabemos, la correcta interpretación de las intenciones del
legislador es fuente supletoria de derecho ante una eventual laguna en el
ordenamiento.
- 'La mano invisible' y 'la desregulación
evolutiva'
- La ciencia, a partir de Newton y de Kant, la
misma ciencia en la que creen Henry Kissinger y Collin Powell, con sus leyes
y sus excepciones, sus generalizaciones y sus casuísticas, se halla
determinada en su aplicación, como todo derecho substantivo, por un sistema
de normas procesales. El derecho procesal de la ciencia es la lógica, y las
doctrinas emanadas de ella por los glosadores de la filosofía de la
ciencia. Hagamos entonces un pequeño esfuerzo de imaginación, y
extrapolemos categorías lógicas dentro del proceso de investigación de la
ingeniería genética, con el fin de traducir conceptualmente este proceso.
Esta conceptualización nos permitirá ubicar en un mapa, la relación de la
transgénesis con otros fenómenos de ocurrencia evolutiva. Como decíamos
en otro lugar, (ver abajo fuentes consultadas) 'prácticamente todas las
corporaciones transnacionales del sector agroquímico realizaron importantes
U$S(miles de millones) inversiones en biotecnología, con el propósito
(específico) de desarrollar plantas con tolerancia a herbicidas (y
plaguicidas). La lógica de esta tendencia es directa y sencilla: El
lanzamiento al mercado de un nuevo plaguicida, a través de todo el proceso
de regulación (y de pruebas de campo) demanda un costo que puede oscilar
entre los U$S 40 y 100 millones, mientras que el costo de una variedad de
planta (genéticamente manipulada) puede rondar el millón de dólares
aproximadamente. El principio económico determina que las compañías
agroquímicas 'inventen' nuevas variedades de cultivos comerciales que se
adapten a los productos químicos ya desarrollados, en lugar de invertir
grandes sumas para que los agroquímicos funciones con las plantas ya
existentes. A partir de esto, es la evolución misma la que debe adaptarse
al diseño de los científicos corporativos. La 'mano invisible' de Adam
Smith impone una nueva teoría de evolución de las especies fundada en el
análisis de cálculo de costo/beneficio.' Se trata de someter al encierro
el desarrollo evolutivo de los organismos, mediante reglas adaptativas
introducidas por mecanismos de selección, que