Por
Eduardo Pogoriles
LA
REPÚBLICAPERDIDA - BARRIODE
MONSERRAT
Monserrat
fue en tiempos coloniales el antiguo "barrio del
tambor", creado en 1769 alrededor de la iglesia y
parroquia del mismo nombre. Allí vivieron desde fines
del siglo XVIII varias comunidades de negros que
integraban "repúblicas" como Cabunda,
Banguela, Mondongo y Angola. Eran devotos de la virgen
morena de Monserrat. En los bailes y candombes de Reyes
recreaban imaginariamente su vida africana y elegían
sus autoridades. Calles como las actuales Chile o México
eran zanjones que marcaban el límite de la ciudad, el
viejo matadero estaba cerca. Se dice que en México 567,
donde está hoy la Escuela Nacional de Música -que
originalmente fue sede de la Biblioteca Nacional-,
funcionó un depósito de esclavos o la sede de una de
aquellas "repúblicas" de negros libertos. Los
cuidadores del edificio oían voces ya en la década de
1940. Monserrat abunda en relatos semejantes. Por caso,
en Chile al 1200 hay un caserón que también alimenta
la leyenda de los fantasmas. Según el investigador
uruguayo Néstor Ganduglia, esa leyenda es la de los
"pretos", fantasmas de negros ancianos que se
limitan a recordar el pasado originario del barrio.
EL
PALACIODELOSBICHOS - VILLA
DELPARQUE
Esta
mansión de cinco pisos que terminan en un torreón y cúpula,
llama la atención por las figuras de animales grotescos
que decoran sus paredes, con algo de las gárgolas de
catedral gótica. Por eso la gente del barrio, en Villa
del Parque, la bautizó El Palacio de los Bichos.
Está
a metros de las vías del ferrocarril, en la esquina de
las calles Campana y Tinogasta. Fue construído a
comienzos del siglo XX por el ingeniero Muñoz González
a pedido de un aristócrata italiano que quería regalar
esta mansión a su hija en el día de su boda.
Según
cuenta el experto León Tenenbaum, autor de "Buenos
Aires, un museo al aire libre", la fiesta de
casamiento fue en esta mansión, pero cuando los novios
abandonaron el lugar en un coche de caballos, murieron
atropellados por el tren cuando el coche cruzaba las vías.
El padre de la novia vió el accidente desde lejos y
cerró la mansión para siempre. Así nació la leyenda
de un fantasma que vivía en la mansión y se paseaba
por las vías cercanas, asustando a los vecinos. La
leyenda aseguraba que en el lugar había luces y bailes
espectrales. Sin habitantes durante años, el Palacio
reabrió en la década de 1990 y hoy es una tranquila
casa de té y salón de fiestas.
[...]
LA
DAMADEBLANCO - BARRIODE
LARECOLETA
En
la década de 1940 el actor Arturo García Buhr juraba
haber visto en la esquina de Vicente López y Azcuénaga
a la "dama de blanco", una rubia tentadora que
acostumbraba seducir a los paseantes. Pero cuando el
seducido la seguía por los pasillos del cementerio
luego de una noche de amor, encontraba el abrigo de la
mujer sobre una tumba: al levantarlo, leía el nombre de
ella escrito en la lápida. La dama muerta que reaparece
para volver a seducir es una leyenda que llegó al cine
en 1942 con "Fantasmas de Buenos Aires", de
Enrique Santos Discépolo, y de nuevo en 1950 con
"Ha entrado una mujer", de Carlos Hugo
Christensen.
[...]
LA
CASADELAPALMERA - CENTRO
Todavía
está ahí, en Riobamba al 100, es la casa de la palmera
y guarda una historia que, se dice, inspiró a Julio
Cortázar para su relato "Casa tomada".
Corría
el año 1930 cuando esta casa, con nueve habitaciones y
un subsuelo, fue comprada por la uruguaya Catalina
Espinosa, viuda de un médico español famoso desde la
epidemia de fiebre amarilla en 1871, el doctor Galcerán.
Catalina se instaló con sus seis hijos: cinco varones y
una mujer, Elisa, que era taquígrafa y muy religiosa.
Los
varones eran todos profesionales: había un médico, un
ingeniero, un abogado, un escribano y un arquitecto. La
leyenda dice que los varones eran deportistas y
mujeriegos, lo que trastornaba a la hermana Elisa.
A
medida que sus hermanos morían, Elisa ritualmente
clausuraba la pieza donde cada uno había vivido. Así
establecía una "cápsula de tiempo" en cada
pieza, cerrándola con candado.
La
casa fue achicándose hasta incluir el subsuelo, donde
el hermano médico -que fue el último en morir- mantenía
relaciones sexuales con la mucama, Mercedes White. En
1992 Elisa murió y la casa quedó abandonada hasta que
en 1997 se instaló ahí una escuela primaria, que se
llama, casi increíblemente, Puertas Abiertas.
Fuente:
"Leyendas urbanas: los fantasmas de Buenos
Aires", Diario "Clarin", 1 de Diciembre
de 2002.