Atahualpa
Yupanqui, (Héctor
Roberto Chavero), nació en Pergamino (Prov. Buenos Aires) el 22 de enero de
1908. Cantor, guitarrista, poeta, compositor, recopilador. Hizo sus primeros
estudios musicales con el Padre Rosáenz. Más tarde aprendió guitarra en Junín
(Prov. Buenos Aires) con Bautista Almirón. En 1918 su familia se trasladó a
Tucumán. En 1923 murió su padre, por lo que tornó a radicarse con los suyos
en Junín. En 1926 escribió Camino del indio. Emprendió un viaje a
Jujuy, Bolivia y los Valles Calchaquíes. En 1931 recorrió Entre Ríos, afincándose
un tiempo en Tala. Participó en la fracasada sublevación de los hermanos
Kennedy, por lo que debió exiliarse en Uruguay. Pasó por Montevideo, para
luego dirigirse al interior oriental y el sur del Brasil. En 1934 reingresó a
la Argentina por Entre Ríos y se radicó en Rosario (Prov. Santa Fe). En 1935
se estableció en Raco (Prov. Tucumán) Pasó brevemente por la ciudad de Buenos
Aires -donde diversos intérpretes comenzaban a popularizar sus canciones- para
actuar en radio. Recorrió después Santiago del Estero, para retornar por unos
meses a Raco en 1936. Realizó una incursión por Catamarca, Salta y Jujuy. Más
tarde visitó nuevamente el Altiplano en busca de testimonios de las viejas
culturas aborígenes. Retornó a los Valles Calchaquíes, recorrió a lomo de
mula los senderos jujeños y residió por un tiempo en Cochangasta (Prov. La
Rioja). A principios de la década del '40, en Tucumán se casó con María Martínez,
pero el matrimonio fracasó. Poco después conoció en Córdoba a Paule Pepin
Fitzpatrick, "Nenette", quien sería su definitiva compañera y
colaboradora musical con el seudónimo "Pablo Del Cerro". Algo más
tarde se editó "Piedra sola", su primer libro. En 1944, durante otra
incursión por las provincias del noroeste creó El arriero. A poco debió
abandonar Raco, episodio que dio origen a sus sentidas zambas Adiós Tucumán
y La añera (1946). Enfrentado al régimen militar triunfante, desde 1946
a 1949, sufrió persecuciones, proscripción y cárcel. En 1950 pasó a Uruguay
y desde allí a Europa. En París, Edith Piaf le dio la oportunidad de compartir
el escenario, debutando en junio de ese año. A partir de allí, realizó varias
giras por el Viejo Continente. Regresó a Buenos Aires en 1952. A causa de sus
críticas fue expulsado del Partido Comunista, lo que le facilitó el reingreso
a las radios, pero le valió las críticas de propios y extraños, que no sabían
dónde encasillarlo. Así en 1956, derrocado el peronismo, también fue
perseguido por los militares antiperonistas. Pasó unos años alternando entre
sus residencias de Buenos Aires y de Cerros Colorados (Prov. de Córdoba), hasta
que en 1963/64 emprendió una serie de viajes a Colombia, Japón, Marruecos,
Egipto, Israel e Italia. En 1965 se editó el disco El payador perseguido.
Durante 1967 recorrió en giras toda España, para luego instalarse casi
definitivamente en París con periódicos regresos a la Argentina que, con el
advenimiento en 1976 de la dictadura militar, se hicieron menos frecuentes. Recién
en 1979 volvió a presentarse en su país. Sus actuaciones en Europa comenzaron
a espaciarse a causa de algunos trastornos de salud. En 1986 Francia lo condecoró
como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. En 1987 volvió al país
para recibir el homenaje de la Universidad de Tucumán. Debió internarse en
Buenos Aires en 1989 para superar una dolencia cardíaca, pese a lo cual en
enero de 1990 participó en el Festival de Cosquín. En noviembre de ese año
murió Nenette. Sin embargo, a los pocos días Yupanqui cumplió un compromiso
artístico en París. Volvió a Francia en 1992 para actuar en Nimes pero se
indispuso y allí murió el 23 de mayo. Por su expreso deseo, sus restos fueron
repatriados y descansan en Cerros Colorados. Dejó innumerables obras para el
cancionero argentino de raíz folklórica. Como escritor, publicó Piedra
sola (1940), Aires indios (1943), Cerro Bayo (1953), Guitarra
(1960), El canto del viento (1965), El payador perseguido (1972) y
La Capataza, (1992).
Autor: Emilio Pedro Portorrico (*)
"Diccionario Biográfico de la Música Popular de Raíz Folklórica"
Fuente: http://www.raicesargentinas.com.ar/Notas/biografias/yupanqui.htm Foto: http://www.sreyes.org/atacancionero.htm
Coplas del
Payador Perseguido (1972)
(Fragmentos)
[...]
Yo sé que muchos dirán
que peco de atrevimiento
si largo mi pensamiento
pal rumbo que ya elegí,
pero siempre hei sido ansí,
galopiador contra el viento.
Eso
lo llevo en la sangre
dende mi tatarabuelo.
Gente de pata en suelo
fueron mis antepasaos;
criollos de cuatro provincias
y con indios misturaos.
Mi agüelo
fue carretero,
mi tata fue domador;
nunca se buscó dotor
pues se curaban con yuyos,
o escuchando los murmuyos
de un estilo de mi flor.
Como buen
rancho paisano
nunca faltó una encordada,
de ésas que parecen nada
pero que son sonadoras.
Según el canto y la hora
quedaba el alma sobada.
Mi tata era
sabedor
por lo mucho que ha rodao.
Y después que había cantao
destemplaba cuarta y prima,
y le echaba un poncho encima
'pa que no hable demasiado...'.
La sangre
tiene razones
que hacen engordar las venas.
Pena sobre pena y pena
hacen que uno pegue el grito.
La arena es un puñadito
pero hay montañas de arena.
No sé si mi
canto es lindo
o si saldrá medio triste;
nunca fui zorzal, ni existe
plumaje más ordinario.
Yo soy pájaro corsario
que no conoce el alpiste.
Vuelo porque
no me arrastro,
que el arrastrarse es la ruina;
anido en árbol de espina
lo mesmo que en cordilleras,
sin escuchar las zonceras
del que vuela a lo gallina.
No me arrimo
así nomás
a los jardines floridos.
Sin querer vivo alvertido
pa no pisar el palito.
Hay pájaros que solitos
se entrampan por presumidos.
(...)
¡No me
nuembren, que es pecao,
y no comenten mis trinos!
Yo me voy con mi destino
pal lao donde el sol se pierde.
¡Tal vez alguno se acuerde
que aquí cantó un argentino!