El origen del «periodismo amarillo»
Cuando se
califica a un periodista como «amarillo», en realidad se le está
regalando el mejor de los elogios. Le contamos la historia.
(Periódico EL VIGÍA)-
En 1896 nace
para la Historia la primera historieta coloreada. Es el
nacimiento de Yellow Kid (Chico Amarillo). Un joven de origen
chino que vive en los bajos fondos del New York de la época,
donde le suceden curiosas y divertidas peripecias.
Es en este momento
cuando surge una interesante contienda en Estados Unidos por
hacerse con los servicios de los más significativos dibujantes
de historietas y que generarán, como veremos a continuación,
problemas legales. Los magnates de la prensa ya han visto el
filón que supone una tira diaria con la que atraer lectores.
En 1896 comienza la
“guerra” entre Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst.
Richard Felton Outcault, su autor como también se apuntaba
anteriormente, a sueldo de Pulitzer, dio color al personaje, el
mismo del que recibe el sobrenombre. Así, el amarillo aparece
impreso en la túnica que viste el joven, el mismo amarillo por
el que se conoce aún en nuestros días a un tipo de periodismo,
el sensacionalista, el “periodismo amarillo”, el que practicaba
con éxito el diario en que aparecía publicado, el New York
World. Además, esa misma túnica le servía al dibujante para
sobreimpresionar los diálogos del pequeño oriental.
Pero este periódico
tenía su competencia en el New York Herald, del que Hearst era
el dueño. En 1902, Hearst contrata a Felton para su diario y
cambiando de registro, comienza a dibujar una tira cómica
llamada “Buster Brown”, narrando las aventuras de otro
jovencito, en este caso un niño bien, de familia burguesa
también residente en New York, pero justo el polo opuesto a lo
que representaba Yellow Kid.
Siguiendo la estela
del éxito de las tiras cómicas, surgen otros personajes que
decoran las páginas de los periódicos. Un ejemplo de ello sería
“The Katzenjammer Kids”, obra de Rudolph Dirks, creada en 1897,
donde se parodia a los emigrantes de origen alemán, también a
través de dos niños, hermanos gemelos: uno rubio y otro moreno.
El éxito de esta fórmula se extendía a todos los diarios pues
los lectores así lo demandaban. Es así que dicho éxito provocó,
de alguna manera, la competencia abierta entre los dos diarios
antes mencionados, dando lugar a una importante sentencia
judicial en 1913, cuando Pulitzer al perder de su plantilla al
autor de Yellow Kid decide seguir publicando la tira cómica a
través de otro dibujante.
Planteada la
demanda, la justicia dio la razón al dueño del New York World,
reconociendo que podía seguir publicando las historias,
independientemente de que el dibujante fuera o no el mismo. Es
decir, que los derechos de autoría no dependían del artista sino
del medio impreso. Aquí se prueba nuevamente que los estilos
periodísticos se definen por conveniencias económicas de las
empresas más que por la impronta o el talento de los
profesionales. En medio de la competencia feroz entre los
mencionados diarios, uno se refería al otro como "el amarillo",
de manera despectiva y para no
mencionarlo.
Esta historia está
publicada en varios sitios de internet que relatan el origen de
los «comics». Es muy común utilizar el concepto de «periodista
amarillo» para aquel que exagera -en el mejor de los casos- las
noticias que difunde. Y ya forma parte en el imaginario social
de todo un estilo de hacer periodismo. Pero ser «periodista
amarillo», de acuerdo con la historia real sobre el origen del
término, significa todo lo contrario que una crítica.
Es decir, que cuando
se acusa a alguien de "periodista amarillo" sencillamente se lo
está relacionando con el apellido Pulitzer, que actualmente es
el premio mayor al cual puede aspirar un hombre de prensa.
Asi que, cuando
tenga la tentación de criticar a un periodista por su estilo, es
mejor que lo llame "sensacionalista".