Según se informó, el plan contempla la condonación de deudas de hasta cinco años en el Impuesto Inmobiliario, así como la exención del tributo hacia adelante para quienes cumplan con los requisitos establecidos.
El universo alcanzado incluye a más de 17.000 jubilados bonaerenses que registran deudas por alrededor de $798 millones. Para acceder al beneficio, deben contar con ingresos familiares que no superen el equivalente a dos haberes mínimos, ser titulares de una única vivienda y no estar inscriptos en el impuesto a los Ingresos Brutos.
Desde el organismo recaudador señalaron que el objetivo es avanzar con operativos territoriales en conjunto con municipios y otros organismos para identificar a los potenciales beneficiarios y acompañarlos en el trámite. La estrategia incluye visitas domiciliarias, jornadas de atención y cruces de datos para ampliar el alcance del programa.
El titular de ARBA, Cristian Girard, remarcó que la medida busca dar respuesta a un sector particularmente afectado por la situación económica y garantizar que quienes tienen derecho a la exención puedan acceder sin trabas burocráticas. En ese sentido, el plan se inscribe dentro de una política más amplia orientada a sostener el cumplimiento tributario mediante herramientas de alivio fiscal.
Además del esquema específico para jubilados, la agencia mantiene vigentes distintos planes de regularización que permiten financiar deudas impositivas del año en curso, incluyendo tributos como Ingresos Brutos o el Inmobiliario, con opciones de pago en cuotas y beneficios por cancelación anticipada.
Con esta iniciativa, el gobierno bonaerense busca aliviar la situación de contribuyentes en mora y, al mismo tiempo, mejorar los niveles de cumplimiento fiscal en un escenario de caída de la recaudación.
