¿SERÉ UN PAPÁ CALLEJERO?
Por Dante López Foresi

Cada amor es único. Cada experiencia de amor tiene su propia magia. Pero..¿cómo explicar el amor hacia un hijo?.
Hace algunas horas, mi hija Florencia decidió escribir su rebeldía. Y lo hizo, que fue lo que más me alegró. Desde sus 16 años levantó la voz, pero mantuvo ese equilibrio tan necesario para que su mensaje pueda llegar a todos sin ser mal interpretado.
Comenzaron a llegar repercusiones: la que más me alegró fue la de un señor cuyo apellido es Pereyra, que puso en serias dudas que ese artículo haya sido escrito por una niña (SIC) de 16 años. Le doy gracias -como padre- a Pereyra por eso. Pero en un tramo de su conceptuoso y respetable mensaje dijo textualmente: Creo que los Callejeros no son culpables de nada, solo de cantar para una clase de personas que hacen del peligro su norte ideal.
Aquí viene la respuesta de un hombre cuyo oficio es la comunicación pero también (es necesario aclararlo) su orgullo es su paternidad. No sé realmente si Pereyra tendrá hijos, nietos o bisnietos. Creo interpretar que Florencia en ningún momento hizo apología del peligro inútil (y pido se recuerde este calificativo...inútil). Ruego se me corrija si en algún momento mi irrenunciable subjetividad paterna me enceguece. Pero esta adolescente que amo, sintetizó lo que muchos Pereyras desde su presunto carácter adulto prefirieron no ver durante años (y me incluyo), es decir, la médula de un problema social gravísimo. Demás está decir que considero más relevante para la historia de la literatura universal cualquier garabato de mis hijas a las obras completas de Shakespeare. Alerto una vez más y vuelvo a disculparme por mi subjetividad. Pero ese escrito de Florencia no me provocó análisis concienzudos ni diálogos internos demasiado profundos sobre el tan grave episodio de Cromagnon (tema sobre el cual mi hija y yo tenemos nuestras serias diferencias). Pero la escucho con respeto y trato de no imponer mis ideas sino mi autoridad como padre como se debe.
Estimado amigo Pereyra: ¿sabe qué cosa me molestó de su mensaje?. La única: que descalifique a mi hija llamándola niña de 16 años y que invalide su libertad de desafiar al peligro para vencerlo. Piense usted que su frase hacen del peligro su norte ideal, bien podría definir a próceres como San Martín, Güemes o Bolívar. Lo que -me parece- debe importarnos a los adultos, es que nuestros hijos no sean tan cobardes como lo fueron generaciones completas de argentinos, para ni siquiera asumir su propio derecho de pelear por su lugar en el mundo, desafiando los peligros que sean necesarios. ¿O no es esa la forma más conmovedora de combatir la corrupción reinante desde Rivadavia hasta Menem?. Coincido con usted en que una bengala no es una herramienta popular de liberación. Pero le informo que mis hijas tampoco piensan de ese modo. Un joven que porta una bengala a los 16 a&nt ilde;os poniendo en peligro la vida ajena es un adolescente estupidizado (cuestión sobre la cual sí coincidimos con mi hija), como tal vez lo fuimos Usted y yo a nuestros 16 años, comparados con nuestras congéneres mujeres de la misma edad y temiendo tanto al peligro útil.
Fíjese Pereyra a quiénes apuntó como responsables Florencia desde su niñez de 16. ¿Usted y yo a su edad nos atrevíamos a hacerlo y estamparle nuestra firma a la denuncia?
Para finalizar, recuerdo con gracia a la niña de Los Simpson vociferando exaltadísima que ¡¡¡Estoy harta de que estén orgullosos de mi!!!. Perdón Florencia si llegás a sentir lo mismo, pero es que lo estoy. Y a Usted, amigo Pereyra, gracias por inspirarme junto a mi hija para que use mi teclado y escriba unas pocas líneas. Hacía rato que no me pasaba.

PD: La noche de la tragedia de Cromagnon estuve a punto de acompañar a mi hija a ese recital. ¿Instinto paternal?. Quien lo sabe. Pero aquí estamos.

Para finalizar....gracias Víctor Heredia por hacérmelo mas sencillo....

SOLO TIENE 16

Si yo le cuento que este mundo fue
En cierta forma y desde mi experiencia
Mucho mejor hasta mi adolescencia
Ya que en verdad era un poco más sano
Me sonreirá y tomándome la mano
Dirá que fuimos los que lo inventamos
O por lo menos los testigos fieles
Del deterioro del que nos quejamos
Y yo que sé que el argumento vale
Busco enseguida una razón sin fé
.........pero la miro y tiene 16

Si le sugiero que tenga cuidado
Que bajo alguna piel de oveja hay lobos
Con ese afán del que gozamos todos
De irles limpiando con la lengua el lodo
Me abrazará y besándome en la frente
Dirá que yo tuve experiencias malas
Que nunca supe distinguir amigos
Y que confundo culos con ombligos
Pero que igual sigo siendo su Rey
.........pero la miro y tiene 16....

Diebiera, es cierto, comprender que a veces
Hay que confiar en lo que se ha sembrado
Pero este mundo está tan dislocado
Y uno pelea por cambiarlo en vano
Ella camina por un valle incierto
Como una Flor perfumando el desierto
Tiene en sus ojos sed de puertos nuevos
Y yo que nunca he sido un santo muero
Es obviamente toda una mujer
.........pero la miro y tiene 16...

Yo que pregono un mundo liberado
Trato de actuar de modo a lo acordado
Le doy licencias pese a mis temores
Septiembre siempre costó algunas flores
Ella me alienta con sabiduría
Tiene un discurso tierno y colorido
Descubre su alma y es el alma mia
POR ELLA SÉ QUE NO HAY NADA PERDIDO
Yo mismo puse alas en sus pies
.........pero la miro y tiene 16...