Rodrigo
En la casa de Rodrigo, se escuchaba solo cuarteto: Cuarteto de Oro, Berna,
Leo. Su madre era amiga de la Mona y siempre lo llevaba al potro a ver los
bailes del cantante. El primer regalo fue un micrófono de
madera que le regaló su tío carpintero. Tenía 2 años y jugaba a ser cantante.
Rodrigo
Alejandro Bueno había nacido en Córdoba el 25 de mayo de 1973. A los 13 años
abandonó la escuela primaria para dedicarse a la música. Admirador de Carlos la
Mona Jiménez y de la música cuartetera cordobesa, comenzó como cantante del
grupo Mantonegro y a los 17 años se transada a Buenos Aires para seguir con su
carrera como solista. Transitó varios géneros musicales: melódico, baladas,
salsas hasta que con su disco "Lo mejor del amor" retorna al cuarteto con temas
que él mismo componía. Hacia 1997 realizaba numerosas y discretas presentaciones
en el circuito de la bailanta cordobesa, vendiendo entre 600 y 1000 placas
mensuales.
La explosión se produjo en Buenos Aires en 1999: la imagen de Rodrigo, como un
torbellino, apareció con las tapas de revistas y los programas de televisión. El
joven cuartetero batía récords de ventas, sus shows desbordaban de fans (entre
ellos 13 presentaciones en el Estadio Luna Park) y sus temas eran cantados por
miles de jóvenes. Los medios se ocupaban de sus romances, incentivaban
rivalidades con la Mona Jiménez e impulsaban a la madre de Rodrigo, Beatriz
Olave, a demostrar sus dotes artísticas. Los periodistas lo seguían en sus
vacaciones por Miami, en su visita a Maradona a Cuba y lo reunían con actrices
famosas para sesiones de fotos. En sólo ocho meses su vida se transformó
radicalmente envolviéndolo en una vorágine de halagos, fama y dinero.
En la madrugada del 24 de junio de 2000 cuando regresaba de dar un recital en
City Bell, su camioneta chocó contra el guardarrail y volcó en la Autopista La
Plata-Buenos Aires. Rodrigo y Fernando Olmedo, hijo del popular cómico, salieron
dispedidos del auto y murieron al impactar contra el asfalto. El cantante tenía
27 años.
La imagen
Rodrigo irradiaba alegría y felicidad: "soy de la universidad de la alegría"
solía afirmar. Carismático, loco lindo, desfachatado, era más imagen que canto.
Admitía no ser un buen cantante pero se reconocía como un buen intérprete de sus
canciones. Se diferenciaba notablemente del aspecto del resto de los cantantes
bailanteros: prefería usar el pelo corto teñido de color celeste turquesa,
vestir jeans y botas tejanas. Exhibía su cuerpo (cuidado en el gimnasio),
tatuajes y un rosario alrededor del cuello.
Santuario
El césped, al costado del lugar del accidente en el km 26 de la Autopista La
Plata-Buenos Aires, se convirtió en un santuario. Una gran cruz con su nombre
acompañada de más de treinta cruces de diversos tamaños, cientos de cartas,
carteles, banderas, botellas y latas llenas de cerveza, velas rojas y blancas,
instrumentos musicales y cajitas de compaqs y cassettes, son las primeras
manifestaciones del culto que se inicia.
Los seguidores llegan a cualquier hora, en auto, a pie, en bicicleta y en combis
que anuncian con carteles "vamos al Santuario de Rodrigo". Hay gente que quiere
besar el asfalto y cruzan peligrosamente la ruta.
El intendente de Berazategui dispuso hacer un monolito recordatorio al que se
sumará un escenario -estilo anfiteatro- donde se harán recitales. Estará ubicado
a 400 m de la autopista al que se accederá por un camino colector sin pagar
peaje. Será una obra en hormigón armado celeste (color de la camiseta de su
equipo de fútbol Belgrano de Córdoba), tendrá una estrella calada, una placa
recordatoria y un receptáculo con vidrios blindados que guardará alguna
pertenencia que dará la familia de Rodrigo. También el intendente decidió donar
un lugar para hacer un museo.
Camino al cielo
La
muerte de Rodrigo y el nacimiento de un nuevo santo popular fueron simultáneos.
El camino fue abierto por Gilda, camino en el que transitan los "elegidos por
Dios", los "ídolos cuya misión divina es traer alegría a la tierra" y que Dios
se los lleva jóvenes para que en el cielo se transformen en Angeles Protectores.
Este es el sentimiento de la gente que movida por legítimo dolor y por necesidad
de consuelo se acercan al Santuario de Rodrigo con pedidos fundamentalmente de
trabajo y salud.
La maquinaria comercial tuvo la misma celeridad: la discográfica sacó a la venta
"Un largo camino al cielo", los medios televisivos obtuvieron ratings impensados
exhibiendo peleas entre familiares, entre ex-novias, entre conocidos abogados.
Se realizan programas especiales especulando sobre la existencia de
conspiraciones secretas para silenciarlo, sobre el destino de su patrimonio,
sobre la continuación del conjunto. Las fotocopias de las primeras hojas del
documento de identidad de Rodrigo se venden por $5.- y existen ofrecimientos al
dueño del restaurante donde el cantante cenó por ultima vez, para comprarle la
silla que empleara en esa ocasión.
Rodrigo marca el nacimiento de un nuevo santo, popular y mediático.
Extraido del cdrom "ALMAS MILAGROSAS, SANTOS POPULARES Y OTRAS DEVOCIONES" por
María de Hoyos y Laura Migale, Edición NAyA
Fuentes:
http://www.cuco.com.ar/rodrigo.htm - Web