- LA “REVOLUCIÓN
LIBERTADORA”: RETORNO AL COLONIAJE
- Escrito por
Ernesto Jauretche

Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas-La Revolucion Fusiladora-
Comienza la larga y dolorosa etapa del terrorismo de estado en
Argentina.
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- En noviembre de 1955, a dos
meses del derrocamiento del gobierno peronista, Arturo Jauretche
publicó una respuesta al plan económico elaborado por encargo del
gobierno de facto de Aramburu y Rojas.
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- Jauretche destacaba la
siguiente afirmación de Raúl Prebisch, consejero económico de los
militares golpistas: “Una de las medidas imprescindibles que hay
que tomar para que el plan sea exitoso, es el ingreso de la
Argentina como país miembro del Fondo Monetario Internacional”
(el gobierno peronista había resistido con éxito todas las
presiones internacionales y nuestro país no era miembro del FMI).
Este ingreso se concretaría en abril de 1956.
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- Para que ello fuera posible,
la llamada Revolución Libertadora había derogado, por un
inconcebible decreto, la Constitución de 1949. Además, había
dictado el Decreto 4161 que prohibía la sola mención de los
nombres de Juan Perón y Eva Perón, el uso de las palabras
peronismo y justicialismo y toda la iconografía e imágenes simbólicas
del peronismo, proscripto como partido político.
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- Las organizaciones obreras y
profesionales, así como las asociaciones empresarias nacionales,
habían sido intervenidas y saqueadas; poblaban las cárceles,
incluida la de Ushuaia, más de diez mil dirigentes políticos y
sindicales; las humillaciones, torturas y persecuciones, los
fusilamientos legales e ilegales, de los representantes de toda
manifestación política vinculada a lo que llamaron “la dictadura
sangrienta de Perón” inauguraban la vigencia del terrorismo de
estado.
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- Jauretche, en un texto
lamentablemente profético, advirtió cuáles iban a ser las
consecuencias de la política económica impuesta por la dictadura
así como del ingreso de Argentina al FMI. Bajo el subtítulo “¿Hacia
dónde vamos?”, afirmaba Jauretche:
-
- ...El plan Prebisch significará
la transferencia de una parte sustancial de nuestra riqueza y de
nuestra renta hacia las tierras de ultramar.
-
- Los argentinos reduciremos el
consumo, en virtud de la elevación del costo de vida y del auge de
la desocupación. De esta manera, no solamente aumentarán nuestros
saldos exportables, sino que serán más baratos, lo que será
aprovechado por el consumidor extranjero que ensanchará su cinturón
a medida que nosotros lo vayamos achicando.
-
- La mayor parte de nuestra
industria, que se sustentaba en el fuerte poder de compra de las
masas populares, no tardará en entrar en liquidación.
-
- Los argentinos apenas si
tendremos para pagarnos la comida de todos los días.
-
- Y cuando las industrias se
liquiden y comience la desocupación, entonces habrá muchos que no
tendrán ni para pagarse esa comida.
-
- Será el momento de la crisis
deliberada y conscientemente provocada...
-
- Los productores agrarios, que
en un momento verán mejorar su situación, no tardarán en caer en
las ávidas fauces de los intermediarios y de los consorcios de
exportación, que muy pronto absorberán el beneficio de los nuevos
precios oficiales. Para ese entonces, ya no existirá el I.A.P.I. ni
habrá defensa posible...
-
- Exportaremos más pero
percibiremos menos por esas exportaciones en razón de la caída de
nuestros precios como efecto directo de la reforma cambiaria.
-
- Luego, a medida que se
destruya el sistema de comercio bilateral y quedemos sujetos al patrón
de una única moneda de cambio internacional, tendremos que comenzar
a ceder a la presión del ‘único comprador’.
-
- Llegado ese momento, no habrá
más remedio que aceptar sus imposiciones, porque estará cerrada
toda otra posibilidad.
-
- Se cumplirá así una clara
sentencia de Prebisch: ‘las economías débiles no colaboran, se
subordinan fatalmente’...
-
- Y completará esta apreciación
de 1955, que 50 años después será cruenta realidad:
-
- Mientras tanto nos iremos
hipotecando con el fin de permitir que falsos inversores de capital
puedan remitir sus beneficios al exterior. Y como nuestra balanza de
pagos será deficitaria, en razón de la caída de nuestros precios
y de la carga de las remesas al exterior, no habrá entonces más
remedio que contraer nuevas deudas e hipotecar definitivamente
nuestro porvenir.
-
- Llegará entonces el momento
de afrontar las dificultades mediante la enajenación de nuestros
propios bienes, como los ferrocarriles, la flota o las usinas.
-
- Poco a poco se irá
reconstruyendo el estatuto del coloniaje, reduciendo a nuestro
pueblo a la miseria, frustrando los grandes ideales nacionales y
humillándonos en las condiciones de país satélite...
-
- Sólo aspiro a que el lector,
superando toda bandería y todo sectarismo, se aboque a la
verificación de las cifras y de los hechos consignados. Que no se
deje encandilar por los fuegos artificiales de los hombres
‘magos’ de esas creaciones míticas con que los imperialismos
pretenden explotar la ingenuidad de los pueblos jóvenes.
-
- Pocos años más tarde,
Jauretche responderá al ministro de Economía Alvaro Alsogaray, que
planteaba la cuestión entre “dirigismo” y
“libreempresismo”:
-
- El dirigismo tiene el sentido
que le da el que dirige, y siempre hay dirigismo. Sólo que se llama
dirigismo cuando dirige el Estado y libertad económica cuando
dirigen los grupos monopolistas particulares, que en los países
coloniales o semicoloniales no son muy particulares, porque a su vez
están dirigidos por la política del imperio predominante.
-
- Y se refirió en estos términos
a las medidas adoptadas por Alsogaray en la línea de privatizar la
banca pública:
-
- El que tiene la dirección de
la banca tiene en sus manos el factor más eficiente de desarrollo
del país o de retraso; si los bancos están orientados por la
sociedad, responderán a los intereses de esa sociedad, y promoverán
las actividades que a ella le convienen.
-
- Si están orientados por los
intereses privados, promoverán el estacionamiento del país en la
esfera exclusiva de esos intereses privados. Y en un país colonial,
donde los más poderosos intereses privados están regidos por la
política de los consorcios extranjeros, la acción de la banca se
dirigirá precisamente a mantener las condiciones coloniales...
-
- El que maneja el crédito
maneja más la moneda que el que la emite... El que maneja el crédito
maneja más el comercio de exportación e importación que el que
compra y el que vende... estimula determinadas formas de producción
y debilita otras; establece qué es lo que se ha de producir y que
es lo que no; determina lo que puede y lo que no puede llegar al
mercado con facilidades de venta, y maneja por consecuencia el
consumo.
-
- El que maneja el crédito crea
moneda de pago y poder adquisitivo... decide qué se produce en el
país y qué no se produce, quién lo produce, cómo lo produce, cómo
lo vende y cómo lo acapara, adónde lo exporta y en qué
condiciones; determina las condiciones de la plaza, incide en la
bolsa, todo, en una palabra.
-
- El secreto de la prosperidad o
la decadencia, del desarrollo o del atraso, está en gran manera en
los bancos. Las disposiciones jurídicas, las leyes de promoción,
la organización de los negocios, no son más que la anatomía de la
sociedad económica. El mismo transporte es también anatomía. Pero
el dinero es la fisiología de una sociedad comercialista.
-
- Es la sangre que circula
dentro de ella, y el precio del dinero, su abundancia o escasez, está
determinado por el sistema bancario....
-
- Pero el dinero de los bancos
no es de los bancos. Es de la sociedad toda que allí lo deposita, y
de allí sale multiplicado en forma de préstamo...
-
- Así, si crear moneda es una
función del Estado, que éste debe vigilar cuidadosamente para
adecuarlo a las condiciones del mercado, no es explicable que se
pretenda que crear crédito, que es crear mucha más moneda, es
actividad privada. Destruir la nacionalización de la banca fue y es
un objetivo fundamental de los cipayos.
-
- Ante la política de promoción
a las exportaciones agropecuarias en detrimento del mercado interno
y la manufactura impulsado por los gobiernos posperonistas, dirá más
adelante:
-
- La diversificación y la
industrialización en el mercado interno levantan el nivel de vida,
al ofrecer trabajo abundante y remunerado. No sólo son precursores
de la expansión hacia otros rumbos del comercio internacional,
competencia, sino que convierten al país productor en un mercado
propio competidor del metropolitano, tanto porque el alza del nivel
de vida, como consecuencia del mayor poder adquisitivo de la población
la hace consumidora y por consecuencia competidora del tradicional,
como porque alza los costos que el país dominante trata de mantener
bajos. País de pocos patrones y ”peones de pata al suelo” es lo
que Alsogaray quiere.
- Una población rica implica
una fuerte demanda interna, y sobre la base de esa demanda interna
se crean nuevas formas de producción, que se desarrolla a expensas
del mercado interno hasta que han adquirido su plena capacidad, y
están en condiciones de salir a la conquista de otros mercados. La
subversión de las ideas básicas explica que se haga necesario
desarrollar estos conceptos elementales.
- Por fin, Jauretche hacía
también una alusión a su método:
- Habrá en esto redundancia
como en todos mis trabajos, pero conviene no olvidar que persigo un
fin didáctico, por lo que hay que caer y volver a caer sobre lo
mismo para compensar, con la reiteración, el ocultamiento de las
verdades que se dicen, de que se ocupa el mecanismo de la
publicidad, que a falta de elementos de convicción utiliza su
difusión masiva y continuada para la deformación del pensamiento
argentino, cultivando memorias y olvidos maliciosos.
- Y rematará su anatema
publicado bajo el título “Retorno al coloniaje”, con una
impresionante exhortación:
- Bajo el falso pretexto de una
crisis económica sin precedentes, está por consumarse la gran
estafa a los intereses y a las aspiraciones de la nacionalidad. Ha
llegado la hora en que, por encima de los transitorios rencores
internos, cada argentino asuma la responsabilidad que le compete...
- En la reforma económica está
el secreto de nuestro porvenir libre o esclavo, del bienestar o de
las penurias de los argentinos y del juicio definitivo que la
historia formulará sobre los hombres y las instituciones que
asumieron la responsabilidad de mandar en esta tierra.
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- Fuente; http://www.nacionalypopular.com/index.php?option=com_content&task=view&id=707&Itemid=101
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