PROVINCIA DE ENTRE RÍOS

Los aborígenes

Los indígenas que poblaban las tierras entrerrianas pertenecían al grupo del litoral. Los mepenes y los mocoretás vivían en el noroeste; en el sur habitaban los tímbúes, chanás y mebguás, pobladores también del Delta; los charrúas se desplazaban por las zonas próximas al río Uruguay. Amigos del agua y excelentes conocedores de ríos y arroyos, viajaban sobre piraguas construidas por ellos mismos y manejaban con destreza el arco y la flecha. 

Fundación de ciudades 

Al extenderse la cantidad de vacunos venidos al Río de la Plata, llegó el tiempo de las vaquerías. Por ese entonces, Entre Ríos era casi una tierra de nadie, sin autoridad que impusiera reglas de convivencia. sólo en 1783, el capitán Tomás de Rocamora se propuso ordenar la provincia, cosa que no pudo lograr pese a sus esfuerzos. No obstante, fundó algunas poblaciones de mayor tamaño: Gualeguay, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú, aldeas que habían crecido alrededor de estancias y viejas capillas. La historia de la fundación de Paraná, capital de la provincia, comenzó mucho antes, hacia 1650 cuando los santafesinos se instalaron en las barrancas de! do Paraná. A partir de entonces, el caserío que se formó fue creciendo hasta convertirse, en 1852, con Justo José de Urquiza, en capital de la Confederación. 

Los conquistadores

El fundador de Santa Fe, don Juan de Garay, llegó a la región alrededor del ano 1573. Poco después se trasladó a este nuevo territorio su yerno, Hernando Arias de Saavedra (Hemandarias). Este conquistador organizó expediciones al interior de la provincia y no tardó en librar combates con los indígenas, a quienes venció y redujo. 

Caudillos entrerrianos 

Entre Ríos tuvo su mayor protagonismo en la historia del país después de 1810. Patria de tres grandes caudillos: Francisco Ramírez, Justo José de Urquiza y Ricardo López Jordán, a partir de sus actuaciones la provincia aumentó su compromiso para con el resto de la nación al involucrarse en las sangrientas guerras civiles que sacudieron a la Argentina desde 1820. 

Inmigrantes y colonos 

El general Justo José de Urquiza dio un gran impulso a la colonización. Por su iniciativa, el 1º de julio de 1857 se instaló en el este de la provincia un importante grupo de suizos, provenientes en su mayoría del cantón de Valais. Allí fundaron colonia San José y comenzaron a cultivar la tierra. En 1859 llegaron nuevos grupos. Ruso-alemanes del volga, agricultores y avicultores, ingresaron en el año 1878. Formaron aldeas en la colonia General Alvear, del departamento de Diamante. Después se distribuyeron por toda la provincia. A fines del siglo pasado llegaron grupos de Judíos. se dispersaron por las colonias Lucienville, Clara, San Antonio, López, Berro y Santa Isabel. Se dedicaron a la cría de ganado, la industria lechera,. la avicultura y la fruticultura. Hubo también contingentes de latinos, españoles e italianos, que vinieron a poblar Entre Ríos, así como otros rincones del país. con el tiempo, inmigrantes y criollos compartieron educación, trabajo y sacrificio, y todos juntos forjaron un gran pueblo sobre la tierra generosa de Entre Ríos. 

TURISMO

En realidad, no es mucho lo que precisa Entre Ríos para convertirse en una meca turística. Fundamentalmente: que la descubran, que su territorio ondulado lleno de recodos y de historias empiece a ser visualizado como posibilidad viajera, un proceso que se está desarrollando aceleradamente desde que el túnel subfluvial "enchufó" la región con el resto del país. En la provincia los atractivos sobran y los técnicos, que lo saben, ya empezaron a trazar planes y preparar el terreno. Hace falta mejorar las rutas y rejuvenecer la infraestructura hotelera. se está haciendo. La silueta de hoteles modernos y confortables surge poco a poco en los principales centros urbanos; la capital exhibe uno de los mejores: el Gran Hotel de Turismo, una mole de nueve pisos, con helipuerto, confiterías y hasta un centro comercial incorporado. El gigante se alza en un lugar de privilegio, dominando por completo el Parque Urquiza, el anchuroso Paraná, las islas que manchan su lomo pardo y el lejano horizonte santafesino: algo para no olvidar. Por supuesto que no es todo; también los camping se multiplican a medida que la recreación al aire libre y los campantes aumentan cada verano. En la propia capital hay sectores de la ribera con instalaciones adecuadas, y a pocos minutos de viaje se puede estar en un reducto natural hermoso: el Parque Provincial General San Martín. Arroyos sinuosos, millares de pájaros ' arboledas densas forman algo así como una isla de naturaleza virgen; hasta es posible toparse con algún zorro curioso que ante la presencia humana emprenderá inmediata y prudente retirada.

La zonas turísticas 

Dos zonas netamente definidas se presentan a los ojos de los visitantes: la banda del Paraná y la banda del Uruguay. Una tercera se perfila como futura babel turística: el Delta, un lugar como pocos en el mundo, al que la falta de alojamiento y las dificultades en el transporte tornan poco frecuentado. Muy diferente es la situación en los- otros dos circuitos, recorridos cada vez más asiduamente por los entusiastas que se lanzan a recorrer la provincia y se llenan de sorpresas. Por ejemplo, no son muchos los que se imaginan a Entre Ríos como provincia de playas. Sin embargo, las hay a montones, y con arenas que nada tienen que envidiar a las del mar. Eso ocurre especialmente en la costa del Uruguay, un río de aguas cristalinas y tranquilas. Cerca de Concepción del Uruguay está el Banco Pelay, "el mayor balneario fluvial de Sudamérica", como lo bautizaron localmente. En realidad, el sitio asombra: se trata de una inmensa, dorada playa de arenas finas que el Uruguay acaricia sin apuro y que es muy superior a muchas otras que son bañadas por el mar. No es lo único que tiene Concepción: la ciudad -cuna de Pancho Ramírez y favorita de Urquiza- esta marcada por la historia. La iglesia matriz contiene el mausoleo de Urquiza, y frente a la plaza principal se alza el célebre Colegio Nacional, que además de constituir un atractivo en sí mismo cobija a un importante museo regional. 

A menos de treinta kilómetros se encuentra un sitio de visita poco menos que obligatoria donde calma y belleza se asocian con una poderosa atracción histórica: el Palacio San José, residencia del General Urquiza y escenario de su violenta muerte. Otro palacio, pero de historia totalmente distinta, se alza cerca de Concordia; es el ruinoso y solitario castillo de San Carlos, que se une a Salto Grande y Salto Chico --paraíso de pescadores--- para caracterizar a la ciudad y su zona de influencia como otro polo de atracción. Claro que la ribera del Uruguay tiene muchas sorpresas más; en el norte, Federación, dueña de balnearios tranquilos y solitarios, permanece atada a su destino mortal: desaparecer por completo bajo las aguas cuando se forme el embalse de la presa Salto Grande; más al sur aparece la otra cara de la medalla. Colón, reposada, con sus calles rojizas y arboladas, frente a un futuro promisorio que comenzará en el instante en que se inaugure el puente con Paysandú. Indudable "vedette" de la región es el Palmar de Colón, dueño desde hace siglos de una belleza exótica digna de geografías más tropicales.

LA BANDERA DE ENTRE RÍOS

Vigentela enseña nacional establecida por Belgrano, las luchas por el federalismo auténticoy en contra de un centralismo porteño, impuso una diferenciación entre bandosopuestos.

Los defensores de las autonomíasprovinciales encabezadas por Artigas, agregaron a la enseña patria una franjadiagonal de color rojo. La misma que luego fue enarbolada por el caudilloentrerriano Eusebio Hereñú y poco después adoptara Francisco Ramirez para subien entendida "República de Entre Ríos". Fue una de las banderasque cada provincia desplegara en esa época.

Pero fue el pabellón victorioso que alzado en labatalla de Cepeda concretó el Tratado de Pilar; basamento de la organizaciónrepublicana federal de nuestro país.

Después de 1821 - muerto elSupremo Entrerriano - fue sustituída por otra; pero el espíritu de esa enseñaquedó latente y resurgió hasta nuestros días.

¿Por que perduró? Porque lapasión federalista entrerriana, materializada en esa bandera que representa lasluchas montoneras de aquella época, se mantiene viva, oculta, frente acualquier intento de absorción u monopolio centrista o unitario.

El color rojo de la franjadiagonal de la bandera entrerriana está expresando el FEDERALISMO siemprepalpitante en un pueblo que volcó su sangre para obtenerlo.

MENSAJES DEL ESCUDO ENTRERRIANO

1-Sobresale la NACION ARGENTINA por sobre todas las parcialidades. El SOL brillacon vivo esplendor. Es el mismo de Mayo de 1810, de la República, del escudo dela Asamblea del año XIII; con sus manos entrelazadas y sus ramas de laureles.

2- Resalta la Provincia deEntre Ríos. Su estrella de plata. La indicadora de la autonomía provincial. ElFEDERALISMO por el cual tanto se lucha. La estrella federal que significa:grandeza, verdad, luz, majestad, prudencia. Estrella de plata que es símbolo depaz, de clemencia persuasiva y solícita de reconciliación. Es el metalcaballeresco; de la hidalga caballerosidad entrerriana.

3- Resalta las virtudes entrerrianas:
- LAS MANOS ENTRELAZADAS: brazos viriles, varoniles, que sostuvieron lanzas de tacuaras hasta dar la vida por el ideal federalista. Símbolo de la fidelidad de ideales y de alianzas por el bien común. Lealtad, unión, justicia, fraternidad, grandeza y fuerza.
- EL ESCUDO OVAL: reedita la forma del escudo de guerra de los antiguos luchadores griegos; del escudo grande.
- EL CORDÓN: igual a una bordura porque está dentro del campo con significación litúrgica; símbolo de la religiosidad. El aporte de los primeros misioneros.
- LAS RAMAS DE LAUREL: triunfo y gloria. Tomada del sello de la Asamblea del año XIII. Arbol indígena (los guaraníes lo llamaban "ayuí"). Representa al habitante autóctono, al indio americano.
- EL COLOR ROJO: equivalente a federalismo, a pueblo. Al color de la flor típica en Entre Ríos: el ceibo.
- EL COLOR VERDE: la esperanza y el bien por el socorro de los más pobres, de todo oprimido, del prójimo cristiano o no. También el paisaje de Entre Ríos: sus onduladas praderas y sus montes ariscos.

En su leyenda: FEDERACIÓN,LIBERTAD Y FUERZA: Autonomía, libre y fuerte. ES EL MANDATO HISTÓRICO DE LAENTRERRIANIA. ES LA PASIÓN ENTRERRIANA.

Prof. JOSE ANTONIO ALMARA

Fuentes: http://www.turismoentrerios.com/provincia/banderayescudo.htm - http://www.todo-argentina.net/ - http://usuarios.arnet.com.ar/leo888/datos/parques/palmar.jpg 
Mañana: PROVINCIA DE JUJUY

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