El mito de la Salamanca
 
Con la diabla en ancas Mandinga llegó, azufrando la noche lunar; se bajó del caballo y el baile empezó, con la cola marcando el compás.
Arturo Dávalos, poeta salteño
El término salamanca sería equivalente al aquelarre español. Se trata de una reunión demoníaca de la que participan brujas y demonios de todo tipo. El mito de la Salamanca se halla difundido en gran parte del territorio argentino tanto en la zona de la cordillera como en la precordillerana. Pero también en el litoral en donde también recibe el nombre de "la comitiva".
En Jujuy, la Salamanca según se dice, se reúne en el cerro Huáncar. Allí vive el Zupay. La tradición cuenta que en las noches de Luna llena, Mandinga sale montado en un potro negro con una montura de plata y, brillando a la luz del plenilunio convida a los que pasan para que se sumen a las fiestas que se celebran en la Salamanca. Para el carnaval, toda la Salamanca sale del Huncar y confundiese con la gente, la animan a adorar al "Pullay", el espíritu del Carnaval, que para algunos es considerado una deidad para otros, un demonio menor.
Cerca de los lugares en donde se reúne la salamanca (siempre en un cerro y cerca del río) por las noches, se escuchan música de guitarras, violines y bombos. Hay quienes dicen que en la salamanca se puede aprender un oficio, pero para ser el mejor en eso, antes hay que hacer un pacto con el Malo.
 
Fuente: http://mitologiaamericana.idoneos.com/index.php/La_salamanca