LAS ZONAS FOLKLÓRICAS ARGENTINAS
 
Por Prof. Graciela M. Gutiérrez  
Docente de Niveles Primario y Secundario
Partido de La Costa – Pcia. Buenos Aires  
 
El presente trabajo es una aproximación a los enfoques de los prestigiosos folklorólogos argentinos  Bruno Jacovella, Enrique Palavecino, Augusto Cortazar, Olga Fernández Latour de Botas y Félix Coluccio  El mismo fue compaginado por la  Prof. Graciela Gutiérrez, para la Cátedra: «Introducción a la Teoría y Metodología de la Investigación Folklórica» dictada en Bachillerato con Orientación en  Ciencias Sociales, encuadrada como PROYECTO de ESPACIO CURRICULAR INSTITUCIONAL. en  Escuelas de Enseñanza Media del Partido de La Costa, Provincia de Buenos Aires.
 
INTRODUCCIÓN
 
La documentación que permite determinar en nuestro país las zonas, áreas, ámbitos o regiones folklóricas es escasa, si se centra la atención exclusivamente en aspectos históricos y antropológicos documentados por escrito. En cambio, si a ellos les sumamos los ricos y a veces desconocidos relevamientos que se realizaron sobre nuestras culturas folk, nos ofrecerán una vasta gama de soportes testimoniales, si consideramos como fuentes fehacientes a la diversidad poética, de transmisión oral y/o documentada, musical, creencias, fiestas locales y regionales y otras manifestaciones del folk, que por diversos puntos de contacto, conforman una misma zona de CULTURA FOLKLÓRICA.
 
             Es primordial, antes de desarrollar cualquier enfoque, recordar que nuestro país recibió tres CORRIENTES COLONIZADORAS provenientes de España, pero que dieron en cada región un tinte cultural especial:
-         la del Noroeste, proveniente de Lima
-         la del Oeste proveniente de Santiago de Chile
-         la del Este con foco en el Puerto de Buenos Aires.
 
           Estas no se dieron simultáneamente, es decir que a la diversidad topográfica de sus zonas de influencia se debe sumar la cronológica: un mismo origen, España, diversos matices locales según el puerto de ingreso, diversas adaptaciones de acuerdo a la geografía del lugar, y diversas influencias socio-económico-políticas dadas por los disímiles momentos históricos que abarcaron desde las primeras llegadas de españoles a nuestra región hasta los procesos emancipadores y sus posteriores consecuencias.
 
LAS REGIONES FOLKLÓRICAS, según Bruno Jacovella
 
Este autor centra su enfoque en los aspectos históricos. Sobresalta la UNIDAD  de la conformación cultural argentina: las ciudades antecedieron a las aldeas, imponiéndoles las instituciones, la lengua y la religión. Sostiene que esa UNIFORMIZACION continuó aún después de la emancipación, siendo Buenos Aires un polo difusor de la cultura a todo el país que da por resultado un modelo nacional casi impuesto, sin atender a criterios regionales. Por ello, para zonificar el folklore, toma el período que va desde mediados del siglo XIX hasta principio del siglo XX, aunque él confeccionó su clasificación al final de los años cincuenta. Excluye al CHACO y la PATAGONIA, por haber permanecido en esa franja de tiempo «aislados» de la cultura «criolla», considerándolos conglomerados étnicos que aún no conforman un folklore. Las regiones que considera son cinco:
·        La región de la Cultura Peruana
·        La región de Influencia Chilena
·        La región pampeana
·        La Mesopotamia
·        La Puna
 
LAS ÁREAS DE CULTURA FOLK, según Enrique Palavecino
 
Este autor reacciona contra los investigadores que minimizan las zonas de notable presencia aborigen. Para incluirlas dentro del folk, propone una sólida definición de AREA:
 
    «...aquellas regiones en que la vida de la población rural o aldeana se desenvuelve o se ha desenvuelto y de ellas quedan rasgos supervivientes (...) comunidades relativamente poco numerosas,  producción local o regional de los bienes para la alimentación, el vestido y la vivienda, determinando un alto grado de autosuficiencia económica del  grupo familiar, de la comunidad aldeana y del área cultural; tecnología simple, manual o elementalmente mecanizada, con muy escasa especialización profesional; marcada dependencia del marco geográfico; grupo social fundado sobre las relaciones familiares (consanguineidad y parentesco político); predominancia de las reglas de conductas tradicionales en todos los órdenes de la vida; notable importancia de la religión y de la magia que interpenetran en la vida de la comunidad (ciclo económico anual, etapas del ciclo vital del individuo, actos jurídicos, trabajo y descanso, crimen y castigo); homogeneidad cultural y genética con notable coherencia e integración funcional; cambio cultural lento.»
 
            Divide el territorio en dos sectores: OCCIDENTAL (árido) y LITORALEÑO (húmedo), los cuales contienen a las diversas AREAS:
 
·        OCCIDENTAL: Altiplano, cordillera hasta Cuyo, Sierras Pampeanas, zona santiagueña hasta el borde occidental del Chaco. Reciben la influencia aborigen que encontraron los españoles en la región, determinando actividades como el pastoreo de la llama, intenso cultivo, organización social estratificada, metalurgia y tejido.
·        LITORALEÑO: Mesopotamia, parte de la llanura pampeana (zonas santafesina y bonaerense), parte de la llanura chaqueña en contacto con al anterior. Como influencia aborigen, sobreviven la ausencia de pastoreo, cultivos de carácter tropical y subtropical, organización social más flexible y tecnología muy primitiva.
 
             Dentro de esta zonificación, establece las ÁREAS, a  las cuales  CONSIDERA COMO FOLKLÓRICAMENTE DEFINIDAS DESPUÉS DE MEZCLARSE CON LOS RASGOS HISPANICOS, a comienzos del siglo XII:
·        OCCIDENTAL: Puna, Noroeste, Meleros
·        LITORALEÑO: Vaquerías, Agricultores tropicales, Araucanos del Neuquén.
 
 
LOS ÁMBITOS FOLKLÓRICOS, según Augusto Raúl Cortazar
 
Evita el término REGIONES, por considerar que remite sólo al aspecto geográfico y por ello elige AMBITOS, al cual considera más abarcativo. Tiene en cuenta:
·        El factor ANTROPOGEOGRAFICO, es decir no el clima o la tierra aisladamente, sino la relación que el HOMBRE tiene con su medio ambiente.
·        El factor HISTORICO-CULTURAL, es decir lo tradicional, arqueológico, etnográfico y folklórico, con central detenimiento en lo regional y funcional.
·        Lo LINGUISTICO Y LITERARIO. Esto abarca desde las tonadas y topónimos de notable influencia aborigen hasta las producciones de folklore literario y literatura folklórica nacidas en ese ámbito.
           Los AMBITOS para Cortazar son:
-         Puna y quebradas del Norte
-         Sierras y valles de Noroeste
-         Cuyano
-         Patagónico
-         Pampeano
-         Mesopotámico
-         Chaqueño
-         Central.
 
LAS ÁREAS DE LA CULTURA FOLK, según Olga Fernández Latour de Botas
 
Expresa gran valoración sobre las clasificaciones propuestas por Jacovella y Cortazar, y para realizar la suya toma del historiador Fernando Pagés Larraya, un trabajo que en 1981 establece una curiosa organización cronológica de la CULTURA CRIOLLA:
·        CULTURA CRIOLLA ANTIGUA, desde los orígenes prehistóricos hasta la creación del Virreinato del Río de la Plata: EDAD DEL CAOS Y DE LOS DIOSES.
·        CULTURA CRIOLLA MEDIEVAL, desde la creación del Virreinato hasta la promulgación de la CONSTITUCION DE 1853: EDAD DE LOS HEROES.
·        CULTURA CRIOLLA MODERNA, desde 1853 hasta 1955: EDAD DE LOS HOMBRES.
·        CULTURA CRIOLLA  ARGENTINA CONTEMPORANEA, los tiempos que nos toca vivir.
 
      Estos momentos históricos y su influencia sobre las culturas populares, determinan para Bottas cinco grandes áreas en nuestras culturas folk:
·        ANTIGUO TUCUMAN, llamadas también «provincias de arriba», con marcada influencia de Lima. Incluye en ella dos sub-áreas: «Puna » e «Isla quichuista de Santiago del  Estero»
·        CUYANA, la cual comparte rasgos con Chile.
·        PAMPEANA, marcada culturalmente por la fuerte influencia irradiada desde Buenos Aires y con presencia indígena dada en lo mapuche.
·        NORDESTE, a la cual señala con mayor heterogeneidad, resalta las supervivencias aborígenes hasta nuestros días, con diversidad de etnias, y señala tres sub-areas:     
·        CHAQUEÑA, con sus tres períodos históricamente encadenados: MELERO, GANADERO y OBRAJE Y MIGRACION.
·        CORRENTINA, con fuerte identificación con Paraguay, citando como ejemplo el bilingüismo castellano-guaraní.
·        MISIONERA, con fuerte presencia interétnica aborigen, criolla, europea (española y portuguesa), africana y últimamente el aporte asiático.
 
 
LOS ÁMBITOS FOLKLÓRICOS ARGENTINOS, según Félix Coluccio
 
Este autor ha realizado importantísimos relevamientos directos en las diversas culturas folk de nuestro país. De ello deriva que su clasificación sea sumamente ilustrativa para cada ámbito. Los aspectos que considera como caracterizadores son:
·        geográficos, en sentido amplio (relieve, clima, economía regional, flora, fauna).
·        etnográficos, registra todas las etnias existentes y su mestización.
·        folklore material, describe transporte, vivienda, ocupaciones, artesanías y alimentación.
·        folklore espiritual, mencionando lo literario, celebraciones paganas, cultos, creencias y supersticiones, mitos, música y danzas, costumbres trascendentales y rituales, juegos y diversiones de niños y adultos.
      Los AMBITOS son:
·        Noroéstico,
·        Chaqueño,
·        Central (aquí incluye norte de Córdoba, Santiago del Estero y centro-norte de Santa Fe),
·        Cuyano,
·        Mesopotámico,
·        Pampeano
·        Patagónico.  
Fotografías de autores: http://www.folkloredelnorte.com.ar/