Las nubes
Las
nubes se forma por el enfriamiento del aire. Esto provoca la condensación del
vapor de agua, invisible, en gotitas o partículas de hielo visibles. Las
partículas son tan pequeñas que las sostienen en el aire corrientes verticales
leves.
Las diferencias entre formaciones nubosas se deben, en parte, a las diferentes
temperaturas de condensación. Cuando se produce a temperaturas inferiores a la
de congelación, las nubes suelen estar formadas por cristales de hielo; las que
se forman en aire más cálido suelen contener gotitas de agua.
El movimiento de aire asociado al desarrollo de las nubes también afecta a su
formación. Las nubes que se crean en aire en reposo tienden a aparecer en capas
o estratos, mientras que las que se forman entre vientos o aire con fuertes
corrientes verticales presentan un gran desarrollo vertical.
Hay varias clases de nubes, que podemos clasificar en tres grupos: nubes altas,
nubes medias y nubes bajas.
Nubes altas
Cirros: Son nubes blancas, transparentes y sin sombras internas que
presentan un aspecto de filamentos largos y delgados. Estos filamentos pueden
presentar una distribución regular en forma de líneas paralelas, ya sean rectas
o sinuosas. Ocasionalmente los filamentos tienen una forma embrollada. La
apariencia general es como si el cielo hubiera sido cubierto a brochazos. Cuando
los cirros invaden el cielo puede estimarse que en las próximas 24 h. habrá un
cambio brusco del tiempo; con descenso de la temperatura.
Cirrocúmulos: Forman una capa casi continua que presenta el aspecto de
una superficie con arrugas finas y formas redondeadas como pequeños copos de
algodón. Estas nubes son totalmente blancas y no presentan sombras. Cuando el
cielo está cubierto de Cirrocúmulos suele decirse que está aborregado. Los
Cirrocúmulos frecuentemente aparecen junto a los Cirros y suelen indicar un
cambio en el estado del tiempo en las próximas 12 h. Este tipo de nubes suele
preceder a las tormentas.
Cirrostratos: Tienen la apariencia de un velo, siendo difícil distinguir
detalles de estructura, presentando ocasionalmente un estriado largo y ancho.
Sus bordes tienen límites definidos y regulares. Este tipo de nubes suele
producir un halo en el cielo alrededor del Sol o de la Luna. Los Cirrostratos
suelen suceder a los Cirros y preludian la llegada de mal tiempo por tormentas o
frentes cálidos.
Nubes medias
Altocúmulos: Parecen copos de tamaño mediano y estructura irregular, con
sombras entre los copos. Presentan ondulaciones o estrías anchas en su parte
inferior. Los Altocúmulos suelen preceder al mal tiempo producido por lluvias o
tormentas.
Altostratos: Capas delgadas de nubes con algunas zonas densas. En la
mayoría de los casos es posible visualizar el Sol a través de la capa de nubes.
El aspecto que presentan los Altostratos es el de una capa uniforme de nubes con
manchones irregulares. Los Altostratos generalmente presagian lluvia fina y
pertinaz con descenso de la temperatura.
Nubes bajas
Nimbostratos:
Tienen el aspecto de una capa regular de color gris oscuro con diversos grados
de opacidad. Con cierta frecuencia es posible observar un aspecto ligeramente
estriado que corresponde a diversos grados de opacidad y variaciones del color
gris. Son nubes típicas de lluvia de primavera y verano y de nieve durante el
invierno.
Estratocúmulos: Presentan ondulaciones amplias parecidas a cilindros
alargados, pudiendo presentarse como bancos de gran extensión. Estas nubes
presentan zonas con diferentes intensidades de gris. Los Estratocúmulos rara vez
aportan lluvia, salvo cuando se transforman en Nimbostratos.
Estratos: Tienen la apariencia de un banco de neblina grisáceo sin que se
pueda observar una estructura definida o regular. Presentan manchones de
diferente grado de opacidad y variaciones de la coloración gris. Durante el
otoño e invierno los Estratos pueden permanecer en el cielo durante todo el día
dando un aspecto triste al cielo. Durante la primavera y principios del verano
aparecen durante la madrugada dispersándose durante el día, lo que indica buen
tiempo.
Nubes de desarrollo vertical
Cúmulos: Presentan un gran tamaño con un aspecto masivo y de sombras muy
marcadas cuando se encuentran entre el Sol y el observador, es decir, son nubes
grises. Presentan una base horizontal y en la parte superior protuberancias
verticales de gran tamaño que se deforman continuamente, presentando un aspecto
semejante a una coliflor de gran tamaño. Los Cúmulos corresponden al buen tiempo
cuando hay poca humedad ambiental y poco movimiento vertical del aire. En el
caso de existir una alta humedad y fuertes corrientes ascendentes, los Cúmulos
pueden adquirir un gran tamaño llegando a originar tormentas y aguaceros
intensos.
Cumulonimbos: De gran tamaño y apariencia masiva con un desarrollo
vertical muy marcado que da la impresión de farallones montañosos y cuya cúspide
puede tener la forma de un hongo de grandes dimensiones; y que presenta una
estructura lisa o ligeramente fibrosa donde se observan diferentes intensidades
del color gris o cerúleo. Estas nubes pueden tener en su parte superior
cristales de hielo de gran tamaño. Los Cumulonimbos son las nubes típicas de las
tormentas intensas pudiendo llegar a producir granizo.
Fuente:
http://www.astromia.com/tierraluna/nubes.htm
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