Palabras de Julio Cortázar

Hijo de padres argentinos, nació en Bruselas en 1914 y residió en Buenos Aires desde los cuatro años.
Trabajó como maestro en varios pueblos argentinos y posteriormente se graduó en Letras.
Bajo el seudónimo de Jorge Denis publicó su primer libro de poemas, «Presencia», en 1938.  Gracias a una beca del gobierno francés, se instaló en Paris en 1951 donde además se dedicó a las traducciones para mejorar su situación económica. Posteriormente se vinculó a la Unesco trabajando allí hasta su jubilación. 
Además de numerosas novelas y escritos, sobresale su poema dramático «Los Reyes» en 1949.
Murió en Paris en 1984.

1"El que yo naciera en Bruselas fue consecuencia del turismo y de la diplomacia. Mi padre formaba parte del personal de una misión comercial agregada a la legación en Bélgica y, como acababa de casarse, se llevó a mi madre con él a Bruselas. Fue mi destino nacer durante la ocupación alemana de Bruselas al iniciarse la I Guerra Mundial."

2"Tenía yo casi cuatro años cuando mi familia pudo regresar a la Argentina. Yo hablaba principalmente francés y de esa lengua retuve esa «r» afrancesada de la que jamás pude desprenderme."

3"Crecí en Bánfield, población de las afueras de Buenos Aires, en una casa con un gran jardín lleno de gatos, perros, tortugas y papagayos; un paraíso. Pero en ese paraíso ya era yo Adán, en el sentido en que no conservo recuerdos felices de mi infancia -demasiadas tareas, sensibilidad excesiva, tristeza frecuente, asma, brazos rotos, primeros amores desesperados (mi cuento 'Los venenos tiene mucho de autobiográfico')."


Las notas 1, 2 y 3, son testimonios de Julio que figuran en el libro de Graciela de Sola, "Julio Cortázar y el hombre nuevo", Buenos Aires, Sudamericana, 1968.

4 "Al leer de niño, había en mí cierta capacidad de salirme de las coordenadas tiránicas del tiempo y del espacio habituales para perderme, hundirme totalmente en la lectura."

5"Como todos los niños aficionados a la lectura, pronto comencé a querer escribir. Acabé mi primera novela cuando contaba con nueve años de edad... y así sucesivamente. A los doce o catorce años escríbía poemas de amor a una niña de mi clase..."

6"Pero después de esos intentos no fue sino a los treinta o treinta y dos años -aparte de una serie de poemas esparcidos por aquí y por allá, perdidos o quemados- cuando empecé a escribir historias cortas sabía instintivamente que mis primeras historias jamás serían publicadas pues me había impuesto un elevado nivel literario y estaba decidido a alcanzarlo antes de publicar mi primera obra. Aquellos cuentos eran lo mejor que yo era capaz de hacer en aquel momento, pero no los juzgué aceptables, a pesar de que algunos contenían ciertas buenas ideas. Jamás presenté ninguno a ningún editor."

7"Soy maestro de escuela. Me gradué en la Escuela Mariano Acosta de Buenos Aires, completé mis estudios para obtener el título de magisterio y luego ingresé en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Aprobé los exámenes del primer curso y fue entonces cuando me ofrecieron un puesto de maestro en una población de la provincia de Buenos Aires; como en casa no andábamos sobrados de dinero, y yo quería ayudar a mi madre que había sufragado mi educación a costa de grandes sacrificios -mi padre nos abandonó siendo yo muy niño y jamás se preocupó de la familia-, abandoné los estudios universitarios a la primera oportunidad que tuve de trabajar, teniendo veinte años, y me trasladé al campo. Allí pasé cinco años trabajando de profesor de instituto. Y allí fue donde comencé a escribir cuentos sin soñar jamás en publicarlos."

8"Al poco tiempo me fui al oeste, a Mendoza, a la Universidad de Cuyo, que me había propuesto impartir unos cursos esta vez a nivel universitario. En 1945-46, sabiendo que iba a perder mi trabajo, ya que había participado en la resistencia contra Perón, al ganar él las elecciones presidenciales, presenté la dimisión antes de verme entre la espada y la pared como les ocurrió a muchos colegas míos que prefirieron continuar en sus puestos."

9"Encontré trabajo en Buenos Aires y allí continué escribiendo historias pero dudaba mucho en llegar a publicar un libro. En ese sentido creo que siempre tuve una visión muy clara. Me observaba a mí mismo, estudiando mi propio desarrollo sin querer jamás forzar las cosas. Sabía que llegaría un momento en que lo que yo escribiera valdría un poco más de lo que escribían otro de mi edad en Argentina.

Pero a causa de mi elevado concepto de la literatura consideraba estúpida la costumbre de publicar cualquier cosa, como se hacía en aquellos tiempos, en que un chico de veinte años, autor de un puñado de sonetos, corría de un lado para otro tratando de que alguien se los aceptara para la imprenta. Y si no conseguía encontrar quien se los publicara, pagaba él mismo los gastos de edición... Y así me reservaba."

10"Estaba completamente seguro de que desde, digamos, 1947, todas las cosas que iba guardando eran buenas, algunas incluso muy buenas. Me refiero, por ejemplo, a ciertas historias de 'Bestiario'. Sabía que antes de mí nadie había escrito cuentos como aquellos en español, al menos en mi país. Existían otras cosas, como los admirables relatos de Borges, por ejemplo; pero lo que yo hacía era diferente."

Las notas 5, 6, 7, 8, 9 y 10 son testimonios de Julio que figuran en el libro de Luis Harss y Barbara Dohman, "Into The Mainstream", New York, Harper and Row, 1967.

Fuente: http://www.me.gov.ar/efeme/cortazar/palabras.html