Historia de Internet

El antecedente militar: ARPANET

Para entender el surgimiento de Internet hay que situarse en un marco histórico particular: la Guerra Fría. Armand Mattelart señala que en 1958, un año después de que la Unión Soviética desafiara a Norteamérica con el lanzamiento del satélite Sputnik -abriendo así un nuevo frente en la Guerra Fría (la lucha por la conquista del espacio)- el Pentágono crea una nueva agencia de coordinación de los contratos federales de investigación: DARPA (Defense Advances Research Projects Agency). Diez años más tarde, con el fin de facilitar los intercambios entre los distintos equipos contratantes, esta agencia inaugura la red ARPANET, antepasado de Internet. (Mattelart, 2001) En la misma línea, Roger Fidler sostiene que la red nació en 1969, ARPANET conectaba cuatro centros de computación universitarios que estaban involucrados en investigaciones relacionadas con cuestiones militares por la Advanced Research Projects Agency (ARPA) del departamento de Defensa de Estados Unidos. El centro de la investigación era el diseño de una "internetwork" (red de redes) de ordenadores que continuaran funcionando aunque segmentos importantes fueran destruidos por bombas nucleares o saboteadores. Para asegurarse de que los mensajes puedan transmitirse, los diseñadores decidieron evitar el modelo de control central históricamente usado por los militares para vincular sus bases con el mando. En cambio, adoptaron un enfoque de red distribuida "sin cabeza", basado en el sistema de correo. (Fidler, 1997). De acuerdo a Antonio Moreno Muñoz, en 1973 ARPANET realizó su primera conexión internacional con Inglaterra y Noruega. Los investigadores de ARPANET construyeron un conjunto de reglas de transmisión denominadas TCP/IP (Transmisión Control Protocol/Internet Protocol). TCP/IP es un conjunto de protocolos que definen y gobiernan el modo en que los datos son transmitidos a través de las redes. Las redes que se querían conectar con ARPANET, también debían utilizar estos protocolos, que se distribuyeron gratuitamente, provocando una enorme difusión. ARPANET siguió creciendo en la medida en que iba enlazando más redes del ámbito universitario o gubernamental, y en 1983, ARPANET fue separada en dos redes diferentes: ARPANET, que continuó siendo una red de investigación y desarrollo, y Milnet, red reservada exclusivamente para fines militares. Hasta ese momento, ARPANET funcionaba como una especie de espina dorsal (o backbone) de Internet, pero en 1986 se crea una backbone más rápida llamada NSFNET (National Science Foundation Network). A causa del éxito de NSFNET, se transfieren los ordenadores conectados a ARPANET a la nueva red, y ARPANET queda oficialmente disuelta en 1990. (Moreno Muñoz, 2000) Basada en los protocolos de ARPANET, NSFNET se ofreció gratuitamente a todas las instituciones educativas, lo que potenció su rápido crecimiento. Luego comienzan a surgir numerosas redes regionales que posteriormente enlazarían con NSFNET. En la segunda mitad de los ochenta, diversas firmas comerciales y otros proveedores de red regionales empiezan a hacerse cargo del grueso del tráfico en la red NSFNET, lo que precipita el final de la presencia gubernamental y la emergencia de Internet como un conjunto de redes para uso institucional, académico, y progresivamente comercial. (Orihuela-Santos, 2000)

La aparición de la World Wide Web y los navegadores (browsers)

José Luis Orihuela y María Luisa Santos delimitan tres fases en el desarrollo de Internet: la primera, durante los años sesenta y setenta, con el nacimiento y desarrollo de las redes con fines militares; la segunda, durante la década del ochenta, con la extensión de su uso civil en el ámbito académico; y la tercera, desde comienzos de los años noventa hasta la actualidad, en la que se produce la gran expansión comercial y doméstica. (Orihuela-Santos, 2000) Para Roger Fidler, dos fenómenos ocurridos entre 1989 y 1994 -Mosaic y la World Wide Web- son probablemente los factores a los que más se les debe la repentina popularidad de Internet. Hasta ese momento, los protocolos y el lenguaje de comandos codificados le aportaban a los ingenieros experimentados de la Red un medio funcional de desarrollo, pero decididamente no eran de fácil manejo para los usuarios no técnicos. En 1992, un pequeño grupo de diseñadores de software y estudiantes encabezado por Marc Andreessen, del Centro Nacional para las Aplicaciones de Supercomputadoras (NCSA) de la universidad de Illinois crearon una interfaz gráfica de usuario (GUI) dinámica, que facilitaba mucho la lectura de ciertas bases de datos en Internet. Aproximadamente un año después, comenzaron a circular por Internet copias gratis de su programa browser (navegador) de primera generación, al que llamaron Mosaic. Pero el hito que determinará la popularización de Internet -y que naciera del otro lado del Atlántico- es sin dudas la creación de la World Wide Web, una cadena internacional de bases de datos informáticas, conectadas por Internet, que usan una arquitectura de búsqueda de información creada en 1989 por Tim Berners-Lee, un especialista británico de computación, que trabaja en el laboratorio de física CERN (European Center for Nuclear Physics Research), en Ginebra. (Fidler, 1997) ¿En qué consiste la World Wide Web (más conocida como WWW)?. Antonio Moreno Muñoz así lo explica: la World Wide Web es un sistema hipermedia basado en el http (Hypertext Transfer Protocol) que permite el acceso a fuentes de información en Internet. El sistemas también interpreta otros protocolos utilizados en Internet, como ftp, gopher y telnet. En la Web se presenta la información como una serie de documentos a menudo denominados "páginas web", visibles en la pantalla de un ordenador y que se preparan utilizando el Hypertext Markup Language (HTML). La página Web es transferida al ordenador del usuario mediante le http, un protocolo del género cliente/servidor. Las páginas Web generalmente residen en servidores http. El usuario solicita una página Web existente en un servidor http mediante un software cliente especializado (navegador o browser), bien pulsando un enlace hipertexto o designando una dirección concreta URL en la WWW. El servidor envía entonces la información requerida al ordenador del usuario, el software o navegador interpreta los códigos HTML y presenta la información contenida en la página Web de forma inteligible en la pantalla del ordenador del usuario. (Moreno Muñoz, 2000)

Para Diego Levis y María Luisa Gutiérrez Ferrer, la creación de navegadores gráficos para la búsqueda de documentos en HTML, lenguaje básico de la WWW (Mosaic en 1993 y sobre todo Netscape Navigator en 1994), representa el impulso definitivo para la expansión del nuevo recurso hipermedia. (Levis-Gutiérrez Ferrer, 2000) José Luis Orihuela además, agrega que con la aparición de dichos navegadores el modo hipertextual de tratamiento de la información está verdaderamente al alcance de un público amplio, y la Web se convierte en la aplicación estrella de Internet.. (Orihuela-Santos, 2000) Finalmente, en 1995 aparece Internet Explorer, que desde ese entonces se comercializa con el sistema operativo Windows (de Microsoft), y que gracias a una agresiva y monopólica estrategia comercial se ha convertido en el navegador más utilizado por parte de los usuarios de todo el mundo.

Internet en Argentina

Marcela Czarny apunta que en Argentina, la Cancillería conectó los primeros equipos en 1987. Un año más tarde, las universidades comenzaron a habilitar sus líneas de correo y, en 1995, se vendieron las primeras conexiones comerciales a la red. (Czarny, 2000). Por su parte, Becerra y Mastrini señalan que en 1995 comienza a comercializarse Internet en el país, pero fue a partir de 1997 cuando el servicio se popularizó a partir de la reducción en los costos de conexión telefónica y en la de los abonos de servicio. En 1994, la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo de las Telecomunicaciones, que tuvo lugar en Buenos Aires, fue el marco propicio para que el entonces vicepresidente estadounidense Al Gore presentara el proyecto de las superautopistas de la información. Como un efecto retardado, en 1997 el decreto número 554/97 del Poder Ejecutivo Nacional declaró de Interés Nacional el acceso a Internet de los habitantes de la Argentina. El texto del Decreto indica que “en todo el mundo las tecnologías de la informática y las comunicaciones están generando una nueva y profunda revolución basada en la información que es en sí misma la expresión del conocimiento humano”. También se facultó a la Secretaría de Comunicaciones a “desarrollar un plan estratégico para la expansión de Internet” y a “fomentar el uso de Internet como soporte de actividades educativas, culturales, informativas, recreativas y relativas a la provisión de servicios de salud”. El Proyecto no se desarrolló. (Becerra-Mastrini, 2002). Éste último factor no es casual: obedece a una ausencia de políticas nacionales para la incorporación de las nuevas tecnologías de la comunicación. En el caso particular de la educación, Diego Levis señala que en un principio, la incorporación de las redes en las escuelas argentinas tuvo lugar casi en su totalidad de la mano de la iniciativa particular. Recién en 1998 el ministerio de Cultura y Educación puso en marcha el proyecto Red de Escuelas (RedEs) que tiene por objetivo conseguir que la comunidad educativa incorpore las TIC al proceso de enseñanza-aprendizaje. (Levis-Gutiérrez Ferrer, 2000). El otro hito en materia de políticas de incorporación de Internet a la educación por parte del Gobierno Nacional lo constituye el proyecto Educ.ar, creado el 12 de mayo del 2000 como parte de un proyecto integral de carácter nacional que tiene como objetivo reducir la "brecha digital" mediante la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación a través de Internet (TIC) en la educación. Luego de permanecer durante varios meses funcionando con un mínimo de prestaciones, Educ.ar fue relanzado oficialmente el 10 de julio del corriente año por el actual ministro de Educación, Daniel Filmus, y el empresario Martín Varsavsky, quien donó más de 11 millones de pesos para el lanzamiento original de Educ.ar. En su nueva etapa, el portal se propone una nueva línea de trabajo que enfatizará la producción de servicios, y no sólo de contenidos..

Autor: Francisco Albarello

Fuente: http://www.areacomunicacion.com.ar/text/pe_01_02.htm