La
Basílica de Itatí es uno de los santuarios más importantes de América.
En contraste con su entorno, un sereno pueblo ribereño sin edificios, la
construcción es verdaderamente descomunal. Tiene 80 metros de largo y 70 de
ancho. Y una cúpula central con un diámetro de 28 metros. En la cúspide,
hay una imagen de la Virgen de 7 metros y medio. La altura total es de 83
metros, casi 20 más que el Obelisco de Buenos Aires.HIMNO A LA VIRGEN DE ITATÍ
|
|
Estribillo Los himnos más dulces, que el pecho atesora, queremos, ¡Señora! cantarlos a Ti, que tierna escogiste con ojos clementes, por reino Corrientes, por trono Itatí. I En vírgenes selvas que adornan la orilla, do manso se humilla el gran Paraná, en santo misterio alzaste la tienda, que al pobre le expenda de gracia el maná. II De pueblo fastuoso odiaste el murmullo, por dar al orgullo un claro mentís: Fue el indio su cuna; la cruz su bandera la cruz que blandiera un hijo de Asís. III Mas, pobre, pequeño tu pueblo, María, fue mar de alegría cual nuevo Belén; que allí de piedades abriste la fuente, que allí complaciente fulgura tu sien. |
IV Enfermos, mendigos, el alma afligida, que pasan la vida en hondo quejar; el grande, el guerrero, el niño, el anciano no ruegan en vano al pie de tu altar. V Tus gracias gozaron muy grandes naciones: lo sabe Misiones, el bello Uruguay; Brasil su voz une al pueblo del Plata; tus glorias relata también el Paraguay. VI
Por eso a tu frente ceñimos corona de Reina y Patrona con grato fervor; pidiéndote, en cambio, nos des en cielo divino consuelo, corona de amor.
Letra: Padre Esteban Bajac (1873-1947) Música: Mons. Santiago Costamagna
|