FERMÍN CHÁVEZ

Fermín Chávez nació el 16 de julio de 1924 en la ciudad entrerriana de Nogoyá, estudió Humanidades en Córdoba, Filosofía en Buenos Aires y Teología en Cuzco. Era un hombre con un profundo conocimiento de nuestra historia y de nuestras tradiciones, podemos decir sin exageraciones que era un hombre sabio, tan sabio como humilde.

Desde 1974 vivió en el barrio porteño de San Telmo, donde siempre abrió las puertas de su departamento a los jóvenes y no tan jóvenes que concurrieron en busca de orientación o consejo y que él siempre recibió con la amabilidad que lo caracterizaba y con la palabra de aliento para continuar con la tarea emprendida.

Si no hubiese estado comprometido con la causa nacional y popular seguramente habría sido un intelectual de permanente consulta, por su amplio conocimiento, pero como ya sabemos los Medios de Comunicación prefieren la opinión de aquellos que muy poca idea tienen sobre la realidad del país.

Por su calidad de entrerriano, vivió la contradicción entre la historia oficial que reivindicaba a Urquiza y la historia del pueblo que simpatizaba con López Jordán, por eso uno de sus libros fue “Vida y muerte de López Jordán” editado por primera vez en 1957. De no ser por este libro los porteños desconoceríamos por completo la vida del que fuera, uno de los últimos caudillos federales.

Fermín Chavez encaró el estudio serio y con irrefutable documentación de aquellas personas que fueron ignoradas o distorsionadas por la versión liberal de la historia.

Así es como encaró la biografía del Chacho Peñaloza, otro de los caudillos denigrados por los porteños y de José Hernández, al que solo conocemos como autor del Martín Fierro pero ignoramos su militancia federal, por lo cual cualquier referencia a su actuación política fue silenciada sistemáticamente, aún más, hasta el auténtico sentido de su obra fue distorsionada.

En 1950 un grupo de jóvenes escritores se reunían en una peña todos los viernes, ahí Fermín Chávez conoció a Eva Perón. Por esos años trabajó en la Secretaría de Salud Pública de la Nación y luego en la Dirección General de Cultura bajo la dirección de Castiñeira de Dios.

En los años de la Resistencia Peronista; Fermín Chávez contaba: “Con Héctor Tristan y otros compañeros de nuestro comando de ‘línea dura’ editamos De Frente, boletín de 4 páginas y tamaño 23 X 29 centímetros, a partir de marzo de ese mismo año. Es un vehículo para las directivas sobre los comicios del 28 de julio, cuya síntesis expresaba: ‘Votar en una boleta que diga: ASESINOS’.“ Hace mención a las elecciones del Constituyentes de 1957 que fueron ganadas por el voto en blanco alentado por el peronismo proscripto.

Fue autor de libros de poemas titulados: “Una provincia del Este, y “Como una antigua queja”, en cuanto prosa escribió: “Historia del país de los argentinos”, “El revisionismo y las montoneras”, “La cultura en la época de Rosas”. Más recientemente, en el 2004 publicó, con el apoyo del Editor Francisco Montesano, “Historia y antología de la poesía gauchesca” un trabajo de 700 páginas donde reunió la obra de más de 80 poetas.

Otro libro de gran importancia escrito por Fermín Chávez, cuya primera edición fue de 1956, se llamó “Civilización y Barbarie en la Historia de la Cultura Argentina”. La opción sarmientina, que aún perdura en algunas mentes reaccionarias, ha servido a lo largo de la historia para despreciar al pueblo argentino y su cultura, aceptando sin crítica alguna, aquello que nos llegaba de más allá de los mares.

Los más de 40 libros publicados por Fermín Chávez nos muestran a un intelectual estricto en el tratamiento de los documentos que muestran la verdad histórica, con muy firmes convicciones pero no por ello descuidado de la metodología para alcanzar un claro conocimiento de nuestro pasado nacional.

Pero por sobre todas las cosas Fermín fue un trabajador de la cultura, un militante de la causa nacional que ha atravesado las peores épocas de país sin desfallecer y luchando contra el desconocimiento que el aparato cultural oligárquico hacen de cualquier proyecto nacional y popular.

El 28 de mayo de 2006 se apagaba la vida de este Gran Maestro, sus enseñanzas sobre el pasado nacional y sobre las posibilidades de nuestro país, seguirán viviendo en cada argentino que siga defendiendo la causa nacional, así seguramente lo habría deseado nuestro querido Fermín.

Fuente: http://www.elforjista.unlugar.com/fermin.htm