Curiosidades en el Fútbol

Un poco de historia

La primera organización creada para regular los campeonatos de fútbol en la Argentina fue la Argentine Association Football League, fue fundada en 1883 con Alejandro Watson Hutton, un educador escocés, como presidente. La identidad original se convirtió, en 1903, en la Argentine Football Association. Esta sufrió, en 1912, su primer cisma de importancia, del que surgieron dos entes: la Federación Argentina de Football y la Asociación Argentina de Football. Por primera vez los nombres se castellanizaban. Tras la reunificación, en 1914, en 1919, se produjo una nueva escisión: se constituyó la Asociación Amateur de Football, separada de la ya existente Asociación Argentina de Footaball. En 1926, tras un laudo del presidente Marcelo T. De Alvear, se volvieron a unir y se originó la Asociación Argentina Amateur. En 1931 surgió el profesionalismo, luego de que los futbolistas reclamaran su libertad de contratación. A principios de ese año, realizaron una huelga, marcharon por el centro de la ciudad y se entrevistaron brevemente con el presidente de la Nación, general José Félix Uriburu, quien en septiembre de 1930 había comandado el golpe militar que derrocó al presidente constitucional Hipólito Yrigoyen. Uriburu le derivó la cuestión al intendente de Buenos Aires, de apellido Guerrico, quien oficializó el reclamo y en mayo de ese 1931 comenzó a jugarse el primer torneo profesional con los clubes de mayor convocatoria. Paralelamente, hasta 1934, se disputó otro torneo totalmente amateur organizado por la Asociación Argentina, que no tuvo ningún éxito. En 1935 se fundó la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que desde entonces maneja y controla el desarrollo del fútbol en todo el país.

La radio

Una fenomenal importancia tuvo en el desarrollo del fútbol profesional la radiofonía. El primer antecedente de la transmisión de un partido se remonta a 1923, cuando el locutor Jorge Leal relató un encuentro por la desaparecida Radio Prieto. Después, en 1934, Luis Elías Sojit, transmitió desde Italia el Mundial de 1934, en el que Argentina participó con un equipo amateur y quedó eliminado por Suecia en el primer partido.

Luz artificial

Vélez Sarsfield fue el primer club que contó con iluminación en su estadio. El 7 de diciembre de 1928 se realizó un partido amistoso entre el seleccionado argentino con jugadores que habían disputado la final olímpica con los uruguayos en ese año en Amsterdam contra otro que acababa de superar a un equipo escocés que vino de gira: Motherwell. 

Un hecho inusual

En la segunda fecha del primer campeonato de la era profesional, en 1931, Racing le ganó a Platense por 5 a 1. Pero lo notable fue Natalio Perinetti, capitán del equipo de Avellaneda, expulsó a su propio compañero Pompey por una acción fuerte que tuvo contra un rival. Después de retirarse del fútbol, Perinetti fue periodista deportivo. 

Agresor precoz

En el torneo de 1932 se produjo un hecho lamentable en el partido que disputaron Boca y Estudiantes de La Plata, en el viejo estadio de Boca. Terminaba el equipo platense de convertir el segundo gol (ganó Estudiantes por 2-0), cuando apareció en el campo de juego un menor de 12 años, quien con un zapato agredió al árbitro Riestra, al que culpó por la derrota de su equipo.

La nobleza en el fútbol.

Juan Tellería fue un defensor de Platense, que jugó entre 1927 y 1930. En el profesionalismo actuó en un solo encuentro: el 6 de diciembre de 1931, cuando su equipo se enfrentó con Chacarita. Un remate del delantero Díaz de Chacarita fue desviado por el arquero Gualco. El juez cobró corner, al tiempo que Díaz le señalaba a Tellería que la pelota había entrado y salió porque la red estaba rota. Tallería se lo comunicó al árbitro. Este le otorgó el gol a Chacarita Y Platense, el club de Tellería perdió 1-0. Después, el noble jugador se recibió de médico y nunca más jugó al fútbol.

Antes de los transistores.

Antes de que se inventara la radio a transistores, la única vía de comunicación que tenían los hinchas para conocer los resultados de los otras canchas era la revista Alumni. El mecanismo era un tablero indicador colocado en un lugar visible de la cancha en la que aparecían los nombres de los otros equipos que disputaban los otros encuentros mediante una clave que daba la revista. Los datos los recibía un operador por teléfono.

Un equipo completo de paraguayos.

Atlanta produjo un caso excepcional en 1932 al contratar un plantel completo de jugadores paraguayos. La fórmula no le dio resultados y terminó utilizando en las 34 fechas del campeonato nada menos que 60 jugadores, cifra que estableció un récord no superado.

Pese al frío, una multitud.

El partido entre Huracán y Boca, en la cancha de San Lorenzo el 30 de mayo de 1943, se jugó con una temperatura de dos grados, que nunca se había registrado en el fútbol argentino. El encuentro, en el que se impuso el conjunto de Parque Patricios por 3-1, comenzó a las 10 de la mañana y a pesar del frío fue presenciado por 65.000 espectadores.

Un árbitro con anteojos.

En un partido jugado en la cancha de Talleres (era el nombre de la estación del Ferrocarril del Sud y que posteriormente se llamó Remedios de Escalada) por el torneo de ascenso a Primera División, fue agredido el árbitro Pascualini. Los jueces declararon la huelga y la Asociación los suspendió seis meses, al tiempo que abrió un registro para que se inscribieran árbitros con alguna capacidad. A partir de la decimoséptima fecha del torneo de 1944 la conducción de los partidos del campeonato superior fue confiada a jueces improvisados, como el caso de Mario Pajoni, quien había sido futbolista -actuó en Platense--en la década anterior y que dirigió varios partidos con la particularidad de actuar con anteojos.

El ochenta por ciento de los goles.

Un hecho insólito ocurrió durante la disputa de la Copa de Honor de 1936. Cumplida la novena fecha del torneo, el equipo de Lanús ocupaba el último puesto con solo tres puntos. Si embargo el centrodelantero Ángel Alfonso ocupaba el primer lugar en la tabla de goleadores, con 11 tantos. Lanús había convertido 14 goles, de manera que Alfonso concretó el 80 por ciento de las anotaciones de su equipo.

Un árbitro inglés.

En la vigésima segunda jornada de 1937 se produjo en el estadio de River, donde se enfrentaron Racing y Ferrocarril Oeste, el debut del árbitro inglés Issac Caswell, contratado por la AFA. Su desempeño causó una excelente impresión por la forma que aplicó el reglamento. La experiencia se repitió en la década del '40, con señalado éxito: llegaron al país para dirigir partidos de primera división varios jueces británicos. En 1948, con el campeonato en pleno desarrollo, se incorporaron Gibbs, Hartles, Dean, Provan, Gregory, White, Cox y Brown. Después lo harían Maddison, Mackena, Berry, Crawford, Wilbrahan y Cross.

Campeón y descendido.

En el torneo de 1937 se dio un curioso caso con el centrodelantero Rongo. En la primera rueda integró el equipo de River, que fue campeón y en la segunda fue transferido a préstamo a Argentinos Juniors, equipo que perdió la categoría. En un mismo año Rongo pasó por dos experiencias opuestas. Al año siguiente regresó a River y se constituyó en un goleador implacable.

Jugadores escoceses.

Para el torneo de 1948 Newell´s contrató tres jugadores escoceses, todos delanteros: Kilpatrick, Mac Donald y Mac Callun. Debutaron el 27 de junio, en la undécima fecha, en Rosario. Newell´s cayó derrotado 2-0 ante Gimnasia y Esgrima La Plata y para dos fue debut y despedida. Mac Donald tuvo más suerte: jugó dos partidos más: frente a Lanús y Banfield y los tres antes de terminar el año estaban de regreso en Escocia.

Sin fotos en los diarios.

Un episodio sin precedentes se registró en la primera fecha de 1951 en el encuentro que Ferro y River igualaron sin tantos en Caballito. A poco de iniciado el encuentro el juez inglés Aldridge hizo retirar a un fotógrafo. Sus compañeros se solidarizaron y abandonaron el campo de juego. Al día siguiente, en los medios gráficos no aparecieron fotos de ese partido.

Dos casos atípicos.

Pío Corcuera fue un excelente jugador, campeón con Boca en 1943 y 1944. Después pasó a Gimnasia y Esgrima La Plata, entidad con la que descendió en 1951. Alberto Gallo fue campeón con River en 1945. En 1951 integró el equipo de Quilmes, que también descendió.

10 Extranjeros en un súper clásico.

Una enorme expectativa despertó el enfrentamiento entre River y Boca en 1961. Se vendieron nada menos que 55.687 entradas. Estaba en pleno apogeo el "fútbol espectáculo" que propiciaron los presidente de River, Antonio Liberti y el de Boca, Alberto J. Armando. Pero el encuentro jugado en el Monumental fue apenas mediocre. Empataron 2-2. Lo notable fue que entre los dos equipos jugaron diez extranjeros, un hecho que nunca se volvió a repetir en el fútbol argentino.

Aluvión de brasileños.

Con la idea de revitalizar el fútbol argentino, alicaído por la eliminación en el Mundial de Suecia 1958, Liberti y Armando contrataron varias figuras extranjeras. River formó una delantera completa, la ya mencionada Pérez, Moacir, Pepillo, Delem y Roberto y el defensor Salvador. Boca incorporó a los brasileños Orlando, Almir, Maurinho y Dino y al peruano Loayza, además de su compatriota Benítez. Lo paradójico fue que en 1960 el mejor equipo fue Argentinos Juniors sin jugadores foráneos y en 1961 el campeón fue Racing, con un solo extranjero. el uruguayo Mesias.

El primer empate sin goles del clásico.

En la décima cuarta fecha del torneo de 1964 se enfrentaron Boca y River, que ocupaba los primeros lugares, terminaron empatados sin goles, la primera que un clásico finalizó 0-0 en el profesionalismo.

San Lorenzo, no; Boca, si.

La Confederación Sudamericana de Fútbol instituyó la Copa Libertadores en 1960. Al principio los equipos argentinos miraron con recelo el futuro de la competencia. A tal punto que San Lorenzo no le dio ninguna importancia y resignó la condición de local para jugar el partido decisivo frente a Peñarol, que finalmente fue campeón. En 1963 Boca, con la dirección técnica de Adolfo Pedernera, encaró con seriedad la realización de la Copa con señalado éxito. No obtuvo el título ( perdió con el inolvidable Santos de Pelé en dos encuentros memorables), pero abrió el camino. Independiente, un año después fue el primer campeón argentino. Lo verdaderamente curioso es que San Lorenzo es el único equipo grande que nunca obtuvo la Libertadores. En cambio fueron varios los conjuntos chicos que llegaron a la cumbre de América: Estudiantes de la Plata, Argentinos Juniors y Vélez.

La television impone condiciones.

En 1967 la AFA firmó un contrato con la televisión para transmitir un partido semanal. Así fue como la necesidad de jugar en horario nocturno provocó que se jugara con una temperatura de apenas 3 grados. Un viernes por la noche sólo se vendieron 391 entradas en el enfrentamiento entre River y Unión.

Nace la publicidad en las camisetas.

Si bien las menciones publicitarias en las camisetas en los clubes de primera división comenzaron a generalizarse en 1983, muchos años antes, en el primer semestre de 1967, se produjo la aparición de la primera publicidad. La empresa de bebidas Crush había firmado un contrato de exclusividad en la Ciudad Deportiva de Boca, en la Costanera Sur -por entonces en pleno proceso de construcción, aunque nunca pudo concretarse- y ofreció extenderlo a los equipos de primera, reserva y tercera. Boca aceptó los 60 millones y los equipos de Boca salieron a la cancha durante un tiempo con buzo azul con vivos amarillos y la inscripción CRUSH en el centro del pecho y de la espalda.

La mayor tragedia.

El 26 de junio de 1968, poco después de finalizado el clásico entre River y Boca, en el Monumental, se produjo la mayor tragedia del fútbol argentino. Las condiciones de inseguridad de la Puerta 12 - parcialmente cerradas y con molinetes que obstruían el paso-no resistieron la presión del público. Murieron 71 personas -la mayoría por asfixia- y hubo 66 heridos.

Más que 22 penales

Platense y Lanús jugaron un partido histórico el 16 de noviembre por el descenso. El calificativo vale como pocos porque ocurrieron varios hechos inusuales: 1) Luego de que el partido finalizó igualado sin goles, el desenlace -descenso de Lanús- llegó tras la ejecución de 22 remates desde el punto del penal. Hubo una primera serie en la que se ejecutaron cinco y en la que cada arquero, Miguelucci, de Platense, y Rubén Sánchez, de Lanús, atajaron uno cada uno; una segunda serie de dos remates por lado, en la que Miguelucci contuvo uno y Niro, de Platense, desvió el suyo; una tercera de penales por lado, que fueron convertidos; y la cuarta y la que sería la última, también de dos por equipo, con un gol de Juárez y un remate de Peremateu en el palo (ambos de Platense) y dos contenciones de Miguelucci, lo que determinó que Platense mantuviera la categoría. 2) Pese a que Miguelucci contuvo cuatro penales y fue decisivo en la permanencia de los “calamares”, se quedó sin trabajo poco días después porque el club no le renovó su contrato. 3) El árbitro del partido, Roberto Barreiro, no advirtió que Platense violaba el reglamento cuando permitió que el undécimo penal lo ejecutara Juárez, quien ya había rematado el primero y no podía volver a hacerlo hasta que tiraran todos sus compañeros, incluido el arquero. Juárez era un experimentado goleador y Miguelucci no se tenía fe en ese momento. Lanús cumplió con las reglas. Su último penal lo remató su arquero Sánchez y Miguelucci lo atajó. 4) Lanús accionó judicialmente contra la AFA y, mientras se discutía en los estrados, bajó de la Primera B a la C. Le ofrecieron dos posibilidades: volver directamente a la Primera División, saltando dos categorías, o una fuerte suma de dinero. Lanús se quedó con la plata e inició su gran despegue en lo social y deportivo.

Adiós al viejo gasómetro
El 2 de diciembre de 1979 se jugó el último partido en el histórico Gasómetro de San Lorenzo, en la Avenida La Plata. Empataron San Lorenzo y Boca. Una de las razones que se esgrimieron para el cierre fue que la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires quería abrir una de las calles. Como la medida ya se conocía, fueron muchos los hinchas de San Lorenzo que se llevaron como recuerdo trozos de los tablones, alambres, hierros y, fundamentalmente, el pasto de la cancha. Años después, en el lugar se construyó un supermercado.

Banfield, el dueño de los records.

Pese a ser uno de los equipos denominados "chicos", Banfield mantiene varias marcas inigualables en Primera División: Entre 1950 y 1953 mantuvo su cancha invicta durante 49 partidos consecutivos. Fueron exactamente tres años y 17 días. Es una marca que difícilmente pueda superarse. En el torneo de 1951 fue el primer equipo chico que ocupó la primera colocación en un torneo de AFA. Debió ser el campeón por mejor diferencia de gol (gol average, que se implantó poco después), pero tuvo que disputar dos finales con Racing y cayó en el segundo partido por 1 a 0. Fue el primer equipo chico que le señaló 5 goles a River en el Monumental (le ganó 5-1 el 20 de junio de 1951. Ese día le convirtió cuatro goles en apenas trece minutos, entre los 20 y los 33 minutos del segundo tiempo, circunstancia que nunca volvió a soportar River en estadio. También ese día de la Bandera de 1951 fue la primera vez que River perdió por cuatro goles de diferencia como local hasta ese momento. El 6 de octubre de 1977, por el Torneo Nacional, logró la máxima goleada del profesionalismo: derrotó a Puerto Comercial de Bahía Blanca por 13 a 1. En ese mismo partido Juan Alberto Taverna estableció, con siete goles, el record de tantos convertido en un solo encuentro en todo el profesionalismo. Banfield fue el primero y único equipo que marcó 13 goles en un solo partido. También mantiene la mayor diferencia de goles, con 12, en confrontaciones entre equipos de la misma categoría en todas las divisiones profesionales de la AFA.

Amarilla por única vez

En el primer partido de Mundial de Suecia, en 1958, debían enfrentarse Argentina y Alemania. El árbitro del encuentro consideró que la casaca blaquiceleste de los argentinos y la blanca de los alemanes podía confundirse y decidió que uno de los dos equipos debía cambiar de indumentaria. Fueron a un sorteo y Argentina perdió. Tuvo que usar una amarilla, por única vez en su historia porque nunca más volvió a salir a la cancha con ese color. Seguramente por cábala. Ganaron los alemanes –por entonces campeones del mundo— por 3-1.

Un caso insólito

En la séptima fecha del Torneo Clausura de 1993 en horas de la mañana, en el estadio de Boca, San Lorenzo derrotó al local por 4-3. En Liniers, River le ganó a Vélez por 2-1. Estudiantes también perdió en La Plata con Deportivo Mandiyú. El hecho de que cayeran los dos equipos que iban primeros, provocó un caso jamás ocurrido en el profesionalismo: había 16 equipos separados apenas por dos puntos. Estudiantes, Vélez y River tenían 9; San Lorenzo, Boca, Independiente, Gimnasia, Lanús y Mandiyú estaban con 8 y con 7 figuraban Rosario Central, Huracán, Platense, Belgrano, Racing, Argentinos Juniors y Deportivo Español.

Sesenta goles en una temporada.

Héctor Horacio Scotta, un goleador santafesino iniciado en Unión, logró superar la legendaria marca de 47 goles, que había conseguido el paraguayo Arsenio Erico jugando para Independiente, en 1937. Scotta metió 60 goles para San Lorenzo, en los dos torneos de 1975, en mayor número de partidos, pero en tiempos en que ya se jugaba con mayor rigor defensivo.

Diez goles en una fecha

En la cuarta fecha del Torneo Clausura de 1993 se anotaron solamente 10 goles, en diez encuentros. River, que venció a Deportivo Español por 2-1 fue el único de los 20 equipos que marcó dos tantos.

Suspendido por falta de pelotas

El partido que jugaron Vélez y San Lorenzo en el estadio José Amalfitani, el arbitro, Juan Bava, debió suspender el partido porque el público no devolvía las pelotas que caían a las tribunas. Fue el único caso que se registró en el fútbol argentino. Ocurrió en 1990.

Un caso único de desacato

En la decimosexta fecha del Clausura de 1993 River viajó a Córdoba para enfrentar a Talleres. Al promediar el segundo tiempo ganaban los locales 2-1, cuando el árbitro Javier Castrilli sancionó un penal favorable al equipo visitante. La decisión fue severamente cuestionada por los jugadores del equipo cordobés. Se generó un escándalo, que se agudizó cuando un particular ingresó al campo para agredir al juez. Castrilli expulsó a Kenig, Ortega Sánchez, Fornero, Rivarola y Boldrini, todos de Talleres y suspendió el partido. El club cordobés presentó un recurso de amparo ante la justicia de la provincia. Durante la semana el Tribunal de Disciplina de la AFA sancionó a los cinco jugadores y le dio por perdido el partido a Talleres. En la jornada siguiente, Talleres hizo valer el fallo de la justicia de Córdoba y presentó a los cinco jugadores inhabilitados a jugar frente a Newell’s, en Rosario. Fue el único caso de desacato que se registró en el fútbol argentino.

Más goles que partidos.

River conquistó el campeonato de 1932, a doce años de su primer y único título en el profesionalismo. El artífice de esa consagración fue Bernabé Ferreyra, autor de 43 goles en 32 partidos, con un promedio de 1,34 por fecha. Su trayectoria oficial en Tigre y en River, desde 1931 a 1938, quedó contenida en esta estadística: tuvo más goles convertidos (204) que partidos jugados (195), con un promedio de 1.04 por encuentro.

Un año excepcional en goles.

En el torneo de 1938 se registran varios récords de goles. Independiente consiguió 115 en el campeonato; Racing marcó 24 en tres partidos consecutivos, el encuentro entre River y San Lorenzo, que terminó 5-5 se convirtió en el empate más abultado entre dos equipos grandes. Durante todo el torneo se convirtieron 1334 goles, con un promedio de casi 5 tantos por encuentro. En las fechas cuarta y trigésmaprimera se señalaron 56 goles, a razón de siete por partido.

Arquero por tres partidos.

En 1941 Atlanta contrató al arquero uruguayo Horacio Granero, quien debutó en la fecha inaugural del torneo frente a River. El club de la banda roja se impuso por 5-0. El domingo siguiente, Atlanta fue vencido por Boca 7-2, y en la tercera fecha el conjunto de Villa Crespo igualó 6-6 con Estudiantes de La Plata. En 3 partidos a Granero le señalaron 18 goles. Ese mismo lunes la comisión directiva decidió prescindir de los servicios del arquero oriental.

Un solo gol en los primeros tiempos.

Un caso insólito se registró en la vigésima segunda fecha del torneo de 1965: al finalizar los primeros tiempos, se había convertido un solo gol, el de Boca a Chacarita en los nueve partidos de Primera División. Con ese tanto Boca ganó 1-0. 

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