CULTURAKOLLA

Se ha generalizado con el nombre de Kolla, a los puneños y sus descendientes, algunos quebradeños y toda otra población de origen quechua-aimara. Se estima su número en 170.000 personas.

A pesar de la aculturación sufrida debido a la acción colonizadora, aún practican algunos de sus rituales y mantienen otra formas culturales como 'la minga', antigua costumbre de cooperación; el 'serviñakuy' o prueba de pareja y rituales   vinculados   al culto de la tierra : la 'Pachamama', 'la señalada' o marcación de animales, 'apachetas' o descanso de viajeros, 'entierro y desentierro de pucilay o kacharpaya '(carnaval), 'chaya' y 'chayar' (beber) y 'corpayada' ( dar de beber a la tierra,), 'tinkunakuy', 'topamientos' o encuentros de compadrados, 'musiqueros', 'parcialidades' o comunidades

Sus instrumentos musicales tradicionales como quena, anata, siku, erke, erkencho, cajas, han ingresado a la música popular o folklórica de nuestro país.

Hablan su lengua..Después del guaraní es la segunda lengua indígena de mayor uso en el país.

Muchos de sus rituales se han desvirtuada para satisfacer curiosidades turísticas.

La minga

Los aborígenes del norte argentino practicaban la minga. Y lo mismo hacían los nativos de otros paises, como Perú, Bolivia, Ecuador. ¿Cuáles son las raices profundas de esta costumbre? ¿Cómo nació?. La historia de América Latina nos da las respuestas.

Antes de que llegaran los españoles a las tierras americanas, hombres y mujeres trabajaban juntos construyendo casa, sembrando y cosechando lo que producía la madre tierra. Era la minga.

Es una forma de ayuda mutua entre las familias y entre las comunidades. No se trabaja por dinero, sino por solidaridad: se devuelve trabajo por trabajo.

En el Imperio Inca por ejemplo, las mingas fueron el principal medio para producir alimentos o para construir acequias, templos, tambos. Se organizaba todo en base al trabajo comunitario. Así se iba construyendo una sociedad fuerte , sana y solidaria.

Pero después llegaron los españoles. Destruyeron la organización de las comunidades. Rompieron la unidad del pueblo. Quitaron a las comunidades aborígenes las mejores tierras. Obligaron a los nativos a trabajar para las autoridades.

Muchos indígenas murieron por defender su libertad y su forma de vivir. Hubo levantamientos y luchas,

Pero también los pueblos indios trataron de resistir con su idioma, con las fiestas, con sus costumbre. Entre ellas la minga.

Por eso los pueblos aborígenes siguieron 'mingando' a la hora de construir una casa o de cosechar los frutos o los cultivos. Y siguieron alegrándose cuando la minga terminaba. Cantaban, bailaban, comían, tomaban la chicha, hecha de maíz que viene de la tierra y que permite celebrar la Pachamama.

Hoy en día el trabajo ha dejado de ser intercambio, ayuda mutua, solidaridad. La sociedad capitalista lo ha convertido en trabajo pagado. Sin embargo los pueblos originarios siguen aferrados a esta costumbre solidaria.

La minga, entre tantas costumbres heredadas de los más antiguos , ha permitido que los pueblos indígenas de América   se mantuvieran unidos y con sus tradiciones vivas.

Agosto, un mes para identificarnos

En el mes de agosto, en nuestra zona, se hacen las chayadas.   Se reúnen en familias y el día primero de Agosto comienzan a chayar que significa: echar en un agujero comidas y bebidas de distintas clases a la Pachamama, que es la madre tierra.. Así continúan todo el mes con las chayadas.

Por la tarde del 31 de julio se reúnen en familia o varias familias invitadas. Ya por la noche comienzan a cocinar la "tictinchas" que consiste en carne seca y sobre todo cabezas de llamas y cordero u otras porciones de carne con hueso. También mazorcas de maíz, para que estén listos para comer el   día primero en la mañana.

La chayada es de esta forma: el día primero a la mañana bien temprano se levantan y comienzan a poner la Koha en el patio, que consiste en un poco de carbón encendido y una planta rústica de la Puna, que se llama Koha y que al quemarse produce un humo aromático.

Mientras, se cava el agujero en el centro del patio o también algunos acostumbran   a hacerlo en el potrero o al lado de una vertiente de agua. Después que está el agujero, comienzan a echar de uno en uno los ingredientes de la chaya: la coca,las comidas   y bebidas preparadas, como ser: chicha, vino, alcohol, y distintas clases de comida   principalmente la tictincha y el mote, que así se llama el maíz hervido. Junto con las ofrendas van presentando las respectivas peticiones.

Pidiendo por la mejora de los pastos, agua en abundancia para criar muchas ovejas y llamas y también para que la tierra no les pille ni les coma todavía :

Pachamama Santa Tierra

no me comas todavía

mirá que soy jovencito

tengo que dejar semilla.

y que los ojos de agua no sean bravos y los cerros no sean mareadores ni cansadores, y así ellos, no se enfermen a causa de la tierra.

Después de haber chayado a la tierra comparten en familia la comida y la bebida que quedó para ellos. En la mayoría de las veces teminan con una fiesta, cantando con caja y bailando con quena.

Son estas las costumbres que nos dejaron nuestros antepasados, nativos de este lugar y por eso es que al realizar las chayadas a la Pachamama, nos estamos indentificando con los aborígenes de estas tierras , aunque no nos demos cuenta.

Quizá nunca nos hemos puesto a pensar en el valor que tienen nuestras costumbres, que es propiamente parte de nuestra cultura Kolla y fue parte de la forma de pensar, crecer y actuar de nuestros antepasados, por lo tanto para nosotros es un gran recuerdo y que debemos comenzar a valorar lo que es nuestro, sin fijarnos en el qué dirán los demás.

Pero también es cierto que hay que ir buscando un mejor sentido de nuestras costumbres, que tenemos, para que todos nos vayamos liberando del miedo que va en contra de nuestra libertad, puesto que el progreso, el desarrollo y la mejora de la hacienda no depende tanto de la tierra como de esfuerzo personal de cada uno.

Está muy bien que sea una forma de agradecer a Dios por todos los beneficios que nos da a través de la tierra y lo que la tierra produce volvamos a depositar en ella, en pequeña cantidad en plan de agradecimiento participativo de la familia. Puesto que es seguro que nuestros antepasados lo hacían en un sentido mejor, en cambio ahora la gente lo hace sin saber bien el significado, la mayoría de la gente dice "yo chayo porque así lo hacían mis padres y abuelos o para que no los pille la tierra y no se mueran los corderos".

En la realidad si una persona se enferma es por otra cosa y no por causa de la tierra y si los corderos se mueren es porque no les damos el cuidado que necesitan.

Creo que la tierra no nos puede causar ningún daño, pero es cierto que la debemos respetar puesto que es parte de la creación de Dios para el provecho de los hombres.

En cada zona hay distintas formas de vida con diferentes culturas y costumbres por lo que uno se identifica, que es propio de un lugar.

Nosotros ¿por qué avergonzarnos cuando nos dicen Kolla...? aunque a veces lo dicen en forma de desprecio, por la mala voluntad del que lo dice, no porque ser Kolla sea malo. Pero en realidad debemos tomarlo como si estuvieran hablando de nuestro propio nombre, puesto que al decirnos Kollas nos estan diciendo quiénes somos y de dónde venimos.

Al recordar la costumbre de las chayadas recordamos que somos hijos de los habitantes originarios que vivieron en esta zona y somos verdaderos Kollas del norte argentino.
 
Fuente: http://www.endepa.madryn.com/index.htm