- El caburé es muy pícaro. Le gusta
usa el katchá, que es como un payé. Dicen que se lo
pidió a Tokjuaj.
Tokjuaj le dijo: - Te lo voy a dar, pero antes juntame muchos pájaros
para hervirlos y comérmelos, porque tengo hambre.
- ¿Cómo tengo que hacer? - preguntó el caburé.
Tokjuaj le dijo entonces que se escondiera y cantara. También
le dijo que le iba a dar tres remedios, uno para enamorar, otro para
cazar y otro para pescar.
- En el ala derecha te lo ponés para cazar, en la izquierda para
enamorar y en el cuello para pescar - le dijo Tokjuaj. Le pidió
entonces que se fuera al monte temprano y que matara algunos pájaros
y después se los llevara porque quería comer.
El caburé se fue para el monte y apenas cantó ya caían los
pajaritos. Él los pillaba y luego los mordía y descogotaba.
Tokjuaj estaba contento y pensaba: "Mi compañero va a
traer mucha caza".
Pero luego tuvo miedo de que lo embromara y dijo: - Le voy a quitar
los remedios.
El caburé, que lo escuchó, se escapó con los remedios y lo dejó
solo.
Y por eso hasta ahora sigue teniendo poder.
- Katchá
es un determinado tipo de potencia y un estado de posesión de la
misma. Por extensión, katchá es el amuleto, talismán, payé
u objeto de poder detentador o contenedor de katchá.
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