El claustro estudiantil de la Universidad Nacional de Avellaneda emitió un
comunicado en repudio a la nota “Las Universidades K: poca oferta académica y
muchos contratos” publicada por ese medio el pasado domingo 29 de julio. Dicho
comunicado cuenta con la aprobación del Consejo Superior de la Universidad.
(06:15
- Diario EL VIGÍA- 14-08-12) -
El texto completo de la declaración estudiantil ante el artículo del Diario
Clarín, donde se intenta menoscabar el trabajo que se realiza en las
universidades del conurbano sin datos fehacientes ni sólidos, es el siguiente:
El Claustro Estudiantil solicita poner a consideración del Consejo Superior
la presente como declaración de repudio a la nota publicada por el Diario
Clarín, del pasado domingo 29 de Julio del corriente año: “Las Universidades K:
poca oferta académica y muchos contratos”, en la que se hace referencia en forma
explícita y falaz a nuestra Universidad Nacional de Avellaneda.
Asistimos en los últimos años a una profunda transformación del periodismo. El
develamiento de ciertos mecanismos utilizados como estrategias periodísticas que
hasta hace muy poco eran consideradas como naturales y aceptadas como
“legitimas”, trajo luz sobre las diferentes formas en que se realiza esta
práctica.
Las noticias no son hechos naturales, sino construcciones que se realizan a
través de un recorte preciso de la realidad, mediado por el marco subjetivo de
interpretación de esos acontecimientos visibles para todos. El observador elige
cual será su enfoque de acuerdo a su ideología, su mirada o sus intereses
particulares.
El periodismo como toda ciencia social, esta tamizada por la subjetividad de
aquel que lo ejerce. Esto tan simple y de sentido común, ha sido ocultado
sistemáticamente y constituyo la base sobre la que se construye una idea de
“periodismo independiente”, como modelo de “objetividad” y “neutralidad” que no
existe, que se muestra como “puro” y que ha servido como relato, para denostar a
aquel otro periodismo que asume y explicita su compromiso con su ideología y su
comunidad.
Sin dudas se impuso un sentido desde una posición dominante, que se fue
consolidando a lo largo de toda nuestra historia, y contemporáneamente a través
del terror de la dictadura del 76, y luego en los ‘90 a través de un discurso
interesado que favorecía los intereses económicos de corporaciones y empresarios
que se beneficiaron con el alejamiento de la gente de la política. A esta se la
asocio a “corrupción”, a “negociados” y a intereses mezquinos, quitándole el
sentido más altruista de solidaridad y construcción colectiva como forma de
modificar la realidad, lo que permitió la libre acción de poderes económicos
corporativos disfrazados de “eficientes” y “sin ideología”.
A partir del 2003 se produce un nuevo acercamiento de la gente a la política que
la revaloriza, al demostrarse claramente que la respuesta a los problemas de
cada uno está en la fuerza de la organización colectiva y no en el repliegue
individual. Eso ha sido lo que ha cambiado el sentido, que vamos construyendo
desde un nuevo paradigma cultural, que incluye nuestra mirada individual pero
dentro de un contexto colectivo que nos atraviesa y que nos da identidad.
Gracias a eso, hoy podemos ver cómo van cayendo los velos, y aparecen expuestos
aquellos que durante décadas han manejado la agenda pública que mediatizaba la
realidad e incidían en los temas de los que hablábamos los argentinos. Hoy está
claro, cuánto nos ocultaron, cuánto tergiversaron, y cuánto mintieron. Hoy
depende de cada uno de nosotros elegir en qué lugar se para, para llegar a toda
aquella porción inmensa de la realidad a la que no nos es posible acceder.
Como estudiantes, nos sentimos orgullosos de pertenecer a una Universidad
Nacional que construye conocimiento a partir de su compromiso con la inclusión
social desde una mirada con identidad colectiva que valoriza y rescata la
historia de su comunidad. Esta es quizás la diferencia más notable a la que
aspiramos, la formación de profesionales con compromiso social, lejos de aquel
modelo hegemónico donde la practica periodística está regida por las leyes del
mercado y la competencia por rating o audiencia en la que todo vale, sin la
menor responsabilidad con lo colectivo ni respeto por el prójimo.
En la nota de referencia se demuestra que desde allí, apelan a la falsedad y a
la tergiversación como forma de lograr sus objetivos que han dejado de ser los
de informar. Han perdido el norte de la veracidad y los principios éticos que
debiera regir toda práctica periodística, sacrificando en pos de operaciones
políticas, el eje central de la confiabilidad y la rigurosidad de las fuentes
informativas, y desde allí construyen sus noticias y sus “relatos”. No se trata
sólo de una posición ideológica o de una mirada distinta, sino de un mecanismo
de extorsión para imponer aquellas políticas que benefician a sus intereses
económicos en detrimento de las mayorías.
Es por ello que, advertidos de la clara intencionalidad de esta campaña de
desprestigio de las empresas periodísticas monopólicas, tendientes a dañar un
proyecto de país inclusivo y más justo, consideramos necesario convocar a toda
la Comunidad Universitaria a manifestarse en defensa de la UNDAV, de las
Universidades Nacionales del Conurbano y del proyecto educativo de Educación
Superior llevado adelante desde el 2003, que garantiza el acceso al conocimiento
a amplios sectores sociales excluidos históricamente de la enseñanza
universitaria.